Payton:

-¡no puedo creer, que recién ahora me estés avisando esto!, ¡¿en que hospital están?, estoy yendo  ya mismo!

-tranquila mama, de momento no hay nada que puedas hacer, Zoe se encuentra bien ahora, esta desayunando tranquila y en un par de horas comenzaran con el tratamiento.

-¡me deberías de haber llamado de inmediato! –ella estaba tan enojada.

-¿mama?

-¿QUE? –pregunto furiosa.

-en este momento me vendría bien que actuaras como una madre amorosa y me digas que todo va estar bien.

A través del teléfono pude oír como dejo caer lo que sea que estaba sosteniendo y luego exhalo profundo antes de volver hablar –todo va estar bien, Zoe es fuerte, como tú.

-gracias.

-en media hora estoy ahí.

Finalice la llamada y volví a entrar al cuarto, Zoe se encontraba desayunado, bueno más bien observando, el desayuno que le había traído una de las enfermeras.

-estos es horrible –dijo cuando me vio entrar mientras que con una cuchara escarbaba el tazón de sustancia dudosa que tenía en sus manos

-no puede ser tan malo –ella me miro desafiantemente y me lo extendió para que lo probara, tome la cuchara y me lleve un bocado a la boca, fue lo más asqueroso que comí en la vida, incluso más horrible que lo que Brandon cocinaba al principio –mejor probemos con la manzana, no puede saber tan mal.

Zoe se rio ante las caras que ponía por el mal sabor que me quedo en la boca, pero se comió los trocitos de manzana que tenía en un plato.

-¿Dónde está Brandon?

-tuvo que ir por Sam y llevarlo al Jardín.

-¿yo no voy al jardín hoy?

-no pequeña,  pero si el Dr. te da de alta hoy, mañana ya podrás ir –sonrió y luego se tomo el vaso de jugo que tenía en u a mesita.

-¿ya viste lo que Sam te mando?

-nop, ¿Dónde está? ¿Qué es? –me puse de pie y tome los dibujos que el había hecho para ella. Zoe los tomo y al verlos sonrió, anoche cuando Brandon me los había mostrado no les había prestado mucha atención.

-¿esa soy yo? –pregunte señalando a uno de los dibujos. En el llevaba puesto mis patines y mi uniforme.

-si, y esta soy yo –señalo a una pequeña con un perrito y un hámster parados al lado –este es Brandon –a quien había dibujado como el ángel negro –y este es Sam

-¿y que estamos haciendo? –pregunte curiosa

-estamos teniendo un día familiar en la playa –dijo como si fuera una obviedad  -porque  si tu y Brandon se casan, el será mi papa y tú serás mama de Sam, ¿no? –sus ojos brillaron de felicidad, esperando una respuesta.

-sin importar si Brandon y yo nos casemos, Sam puede contar conmigo cada vez que lo necesite –casarme no estaba en mis planes, no después de lo que paso con Jesse, hay cosas que te marca.

-y tu pequeña puedes contar conmigo también –Brandon acaba de entrar el cuarto, y por lo visto había escuchado nuestra conversación. Zoe le dedico una de sus mejores sonrisas y luego lo abrazo.

-¿Cómo se encuentra hoy mi chica favorita en todo el mundo entero?

-¡hambrienta! ¡Quiero hot cakes! ¡No, mejor huevos y tocino!

golpeando fuerte¡Lee esta historia GRATIS!