Brandon:

Al parecer hay alguna fuerza misteriosa que hace que mi camino y el Payton se crucen constantemente. ¿Cuantas chances hay de que ambos nos encontráramos almorzando en el mismo lugar?.

Veo que su madre se está despidiendo y Payton va  en busca de Zoe al pelotero. Samuel todavía no ha terminado de almorzar por lo que nos quedamos un rato más.

-¿y entonces qué opinas?

Oigo que Matt me hace una pregunta pero en verdad no se que fue.

-¿Qué?

-te preguntaba si me dejabas  a cargo del entrenamiento de Rebecca?, estas muy distraído, ¿Qué es lo que ves tanto?-gira su cabeza y se encuentra con la imagen de Payton yéndose con Zoe y el idiota que la guiaba con su mano en la espalda.

-ahhh ya veo, ¿cuando vas a reconocer que te interesa?

Samuel estaba comiéndose la ultima papa frita del plato, por lo que espere para que terminara para hablar- Sam, ¿quieres ir al pelotero?- el solo asintió con la cabeza y salió corriendo

-no sé qué es lo que me pasa con ella. Me gusta lo admito, siento cosas inexplicables cuando la veo, incluso el cuerpo me falla cuando estoy a su lado. Dejo de ser seguro y me vuelvo un adolecente inmaduro.

-y entonces….

-y entonces nada, yo amo a Beth, no puedo dejarla solo porque  mi pene está experimentando cosas por otra mujer. El hecho de que estemos separados no ayuda para nada y que ella no se lleve bien con Samuel solo empeora las cosas.

-siempre he creído que estas con Beth porque al principio te resulto un reto y luego cuando lo conseguiste y te enteraste de sus traumas  te quedaste con ella por compasión o para demostrarle que no todo está perdido.

Tanto la madre como abuela de Beth habían muerto a la corta de edad de 35 y 40 años. Ambas sufrían de un cáncer que invadían sus órganos reproductivos y lo peor de todo es que esto era hereditario. A los 17 años Beth había tomado la decisión de extirparse el útero, ovarios y las mamas para evitar la generación de tumores y que estos derivaran en cáncer.

Beth vivió gran parte de su vida con miedo a que el cáncer atacara su cuerpo, por eso decidió realizarse aquella operación, pero sabe que los riesgos están presentes y que su cuerpo es propenso a desarrollar en cualquier momento  células cancerígenas.

Es por eso que muchas veces se comporta como una perra con las personas, no quiere que nadie sufra su pérdida así como ella sufrió la de su madre y abuela. Cuando la conocí me costó mucho traspasar esa barrera, pero cuando la hice conocí su verdadera personalidad y me enamore.

-esta conversación ya la hemos tenido mil veces Matt, y no sé cómo hacerte entender que no es así, amo a Beth no es compasión, y será mejor que dejemos el tema aquí, vamos a buscar a Samuel.

-y respondiendo a tu pregunta anterior. No, no puedes entrenar tu solo a Rebecca, pero solo estaré una hora,  luego tú te harás cargo.

Nos ponemos de pie y nos dirigimos hacia el sector de juego para buscar a Sam, lo busco con la mirada y no lo encuentro. Veo a un niño que se le parece y me dirijo hacia él, pero cuando se da vuelta me doy cuenta que no es Sam

Los nervios comienzan a crecer en mí y una sensación de que algo no va bien me recorre el cuerpo.

-¡¡SAM!! ¿DONDE ESTAS?, TENEMOS QUE IRNOS!!!-grito pero sigue sin aparecer.

-¡¡SAM!! ¡¡MALDICION!!  MATT NO LO VEO.

-¡¡¡SAM, SAM ,SAM!!!

golpeando fuerte¡Lee esta historia GRATIS!