Brandon

Siento unas manos que me acarician la espalda, trazando suavemente el tatuaje de mis alas. Intento abrir mis ojos pero me encuentro muy cansado, y entonces recuerdo el motivo por el cual estoy así, Payton.

Todavía no recuerdo en qué momento caímos rendidos, luego de esa increíble maratón de sexo que tuvimos simplemente nos quedamos tumbados con nuestras extremidades entrelazadas hablando de todo y de nada a la vez.

Me estremezco cuando siento ahora sus labios en lugar de sus dedos, comienza a darme suave besos en el centro de mi espalda logrando despertarme por completo.  En un movimiento rápido me doy vuelta y me coloco encima de ella sujetando sus manos por encima de su cabeza mientras hundo mi cara en su cuello.

Podría vivir solamente respirando su aroma a vainilla. Me encanta como siempre huele a galletas recién horneadas.

-ya era hora que te despertaras –dice risueña pero al final se le escapa un gemido cuando muerdo su hombro.

-¿y como para que me querías despierto? 

-creo que era porque tenía hambre.

-¿crees?

-si, ahora quiero otra cosa –dice mientras levanta sus caderas pegando su cuerpo aun mas al mío.

-mmmm… ¿y que es exactamente lo que quieres ahora nena?

Me envuelve con su piernas por mi cintura y en un movimiento que no se donde aprendió, me gira quedado ahora ella encima de mi –a ti, te quiero a ti.

 Luego del sexo mañanero y de que tomáramos una ducha, ahora nos encontrábamos preparando el desayuno. Payton usaba nada más que una de mis remeras sin mangas mientras que se paseaba por mi cocina descalza buscando entre las alacenas y cajones lo necesario para cocinar. Y me encantaba verla tan a gusto en mi casa.

-¿Por qué me miras así? – pregunto mientras llenaba de café dos tazas.

Lo que me recordó a la vez que Sam me pregunto lo mismo cuando  me atrapo observándolo.

 Cuando le pregunte de que manera lo estaba viendo me respondió que lo hacía de la manera en la que lo hacia su madre cuando le decía que lo quería.

Y fue ahí cuando me di cuenta, me encontraba perdidamente enamorado de Payton, no se trataba de una mujer mas, ella era “LA MUJER” de mi vida. La quería en mi casa todas las mañanas, en mi cama por las noches. Simplemente la quería en mi vida.

-creo que es porque… -su teléfono sonó e interrumpió lo que estaba por decir, me hizo una señal para que esperara y me tuve que aguantar mis palabras.

-mama... si, genial, dile que la recogeré a la salida, puedes dejar a Milo con Gary. Gracias  por cuidar de ellos

Payton termino su llamada –mi madre los acaba de dejar en el jardín, dijo que descansaron desde que nos fuimos hasta que se hizo la hora de que se levantaran, que lecostó despertar a Zoe, últimamente está durmiendo demasiado, creo que esta pasando mucho tiempo entrenando a Milo por las noches, en fin nos esperan a la salida.

La interrupción del llamado hizo que me acobardara y no le dijera a Payton lo que siento por ella –dale las gracias de mi parte a Silvia cuando la veas –ella sonrió y siguió con su café.

-y cuáles son los planes para esta mañana, ¿tienes el día libre?

-tengo que terminar el calendario de los bomberos voluntarios, necesitan ser entregados hoy, pero par la tarde tendré todo terminado. ¿Y tú?

golpeando fuerte¡Lee esta historia GRATIS!