Brandon

Repasemos los hechos

1- acaba de aparecer un niño de cuatro años llamado Samuel Marshall que puede que sea mi hijo.

2- al parecer mi novia Beth con la cual hace mas de dos años estoy saliendo y considero el amor de mi vida me acaba de abandonar por la aparición de un posible hijo.

Sip, estoy jodido, y el pobre niño no deja de llorar y yo no sé qué hacer para calmarlo.

Decido llamar a mi madre, si hay alguien en este mundo que tiene respuestas para todo esa es Martha Box.

Pero como decirle que hay una gran probabilidad de que la acabo de convertir en abuela.

Tomo mi teléfono y marco su número, como siempre me responde al primer timbrado.

-¡¡hola corazón!!

-hola mama ¿Cómo has estado?

-yo perfecta, pero al parecer a ti te pasa algo

-si mama, me acaba de pasar algo

-virgen santa y sagrado niño Jesús, dime que estas bien

-tranquila mama, que no me ha pasado nada grave, pero necesito de tu ayuda, puedes venir a verme.

-hijo me estas asustando

-tranquila mama, no te preocupes, pero por favor ven, te necesito.

-está bien iré enseguida, te llevare un poco de mi pastel de chocolate que tanto te gusta para levantarte el animo

Como amo a esta mujer

-te espero entonces y no olvides el pastel

Pasan apenas veinte minutos y mi madre ya está aquí. Al abrir la puerta me encuentro con una perfecta Martha Box vestida de pies a cabeza como si hubiera salido de un desfile de moda, tengo que admitir que es una mujer muy hermosa, aun  conserva su figura y apenas le han salido unas canas las cuales oculta con tintura.

Samuel se encuentra recostado en sofá, el pobre ha llorado tanto que se durmió del cansancio. Me debatí en llevarlo a mi cama pero hace menos de una hora Beth y yo habíamos tenido sexo en ella, y no estoy muy seguro de si es correcto o higiénico acostarlo allí. Por lo que decidí dejarlo en el sofá.

Mi madre tiene la cara llena de preocupación, no paraba de acariciar mi rostro y preguntarme qué es lo que me ha ocurrido.

-tranquila mama, que estoy bien. Pero por favor siéntate, tengo que decirte algo y no sé como lo vas a tomar.

La llevo por  la sala y nos sentamos en la barra que comunica la cocina con el comedor, obviamente la coloco de espaldas al sofá para que no pueda ver a Samuel.

-hijo por favor me estas asustando,

-hace aproximadamente una hora apareció un agente del servicio social con un niño llamado Samuel que al parecer puede ser mi hijo.

Ella me mira fijo, no puedo descifrar sus emociones, no sé si está enojada, triste o decepcionada.

Toma una fuerte respiración y me da un golpe en la cabeza

-¡¡tu pedazo de mierda, como puedes ser que tengas un hijo!! Te advertí que si seguías con ese estilo de vida esto acabaría ocurriendo

Está bien reconozco que de joven era bastante promiscuo, pero siempre he sido precavido para que lo que me está pasando ahora nunca ocurriera, además hace dos años que no estoy con nadie más que no sea Beth.

golpeando fuerte¡Lee esta historia GRATIS!