-¿Por qué estas tan confiada?

-Solo tengo que traerte 100 tazas de café y listo- Sonrió orgullosa de su propia idea, escuchando segundos después como Sana reía suavemente, consiguiendo que esta vez sonriera con admiración hacía la japonesa. Admirándola mientras que la mayor se encontraba más interesada en reírse de las ideas de Tzuyu.

-Esto no funciona así- Aunque es una buena idea. La taiwanesa tenía creatividad y eso podía confirmarlo por las clases que compartía con ella y por sus ideas locas que soltaba de la nada cuando la acompañaba a casa.

-Eh- Lo hizo sin querer, pero un pequeño puchero se plantó en sus labios. Era la primera vez que Sana la veía haciendo esto por lo que la terminó tomando fuera de lugar y una expresión de genuina sorpresa se plantó en su rostro. Aunque la taiwanesa fue completamente ignorante a esto, ahora estaba más que concentrada en seguir hablando con la japonesa -Pero si me diste un punto por haberte comprado un café.

-Sí, pero…

-Amor- Y la paz terminó más rápido de lo que Tzuyu hubiera esperado, porque ni siquiera se percató de la presencia desagradable que se estaba acercando por su espalda, incluso sintió el impulso de soltar un golpe a esa mano que habían puesto sobre su hombro de manera “amistosa” -Veo que tenías compañía en lo que llegaba.

-Eunwoo- Y la taiwanesa se sintió peor cuando vio que Sana ahora pasaba de ella olímpicamente, se levantó de un salto y corrió a los brazos del chico, que por suerte, finalmente se quitaron de sus hombros, pero ahora el solo imaginar que estaban sobre la cintura de la japonesa llegaban a ponerla de peor humor, pero trato de calmarse, no haría una estupidez. No enfrente de Sana.

-¿Qué hace ella aquí?- Tzuyu escuchó el sonido de un beso y suspiró. Era increíble la manera en que Eunwoo la lograba molestar con solo estar ahí parado tras de ella, por lo que decidió levantarse y dejar el tema hasta ahí, ya hablaría con la japonesa en su regreso a casa.

-El profesor me pidió que la ayudará con un trabajo práctico- Eunwoo sonrió en grande al ver que Sana ahora estaba ignorando completamente a su prima por estar pendiente de él, mirándolo como si fuera la única persona a su alrededor. Era de cierta manera, lindo, que solo lo mirará a él.

-Ya veo, espero que no le causes problemas a mi novia.

-¿Qué te hace pensar que lo haré?- Chaeyoung. En estos momentos andaba necesitando a su mejor amiga, porque sabía que perdía el control muy rápido cuando “hablaba” con Eunwoo. Era como un suplicio cuando tenía que estar en el mismo metro cuadrado que él, por lo que finalmente se levantó, notando hasta ese momento que el chico venía acompañado por una chica. Era rubia y ya la había visto hablando con Sana y su primo por lo que supuso que debían ser amigos -Hola.

-Hola- Parece tímida. Y si que lo era, porque ya estaba jugando con sus manos, una clara señal de que tenía razón. ¿Acaso soy muy intimidante? Se miró a sí misma. ¿Tenía pinta de malota? Sí. ¿Parecía que podía hacerle daño? También. El estar vistiendo de negro y por experiencia sabía que tenía un aura pesada que podía intimidar a las personas como aquella rubia. No era lo que quería hacer, pero ella era así por naturaleza. Sonrió un tanto apenada, no quería asustarla.

-Oh. Ella es Myoui Mina- Sorprendentemente fue Eunwoo quien presentó a la chica, quien atinó a hacer una pequeña reverencia en forma de saludo. Es muy tierna. Tzuyu imitó su acción cuando vio que la rubia se había avergonzado de lo que había hecho, así que para no dejarla sola, ella también lo haría -Una amiga de la carrera.

Ahora que lo pensaba, Tzuyu creía haberla visto saliendo junto a esas otras chicas que la dejaron con la boca ligeramente abierta cuando las vio saliendo de un salón. Tenía ese porte elegante, por lo que no le sorprendía que estuviera en una carrera como esa.

SOME BETTER •SATZU•Where stories live. Discover now