38

7.8K 749 131
                                    

↳ Como todo lo demás, a amar también se aprende — Sigmund Freud

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

Como todo lo demás,
a amar también se aprende
Sigmund Freud













Se sentaron en una de las mesas, ya habían pedido dos cafés con leche, claramente caliente por el frío al igual que unas donas glaseadas y de chocolate, pidieron solo una caja ya que los chicos estaban a dieta.

— ¿Recordás la lista que leíste? —le preguntó Matías, cruzándose de brazos y mirándola con atención.

— ¿Qué lista? —frunció el ceño.

— La que te había dado Bayona para saber a quienes ibas a maquillar y nos terminaste maquillando a todos, eso es lo gracioso, que no se respetó la lista —ella abrió su boca, era cierto, no se había respetado esa lista.

— ¡Cierto! La recuerdo, normalmente esa lista no se respeta, repito, normalmente no se respeta, pero esta vez se hace lo mismo con todos así que no los tenemos tan asignados como debe de ser —Matías asintió.

Los dos tomaron sus cafés allí, cuando terminaron pagaron las donas y regresaron al hotel, ya eran las ocho de la noche cuando regresaron. Subieron a las habitaciones, ya se habían duchado y ya habían cenado, habían comido ensalada con algo de atún, solo eso, no tenían permitido comer más.

Julie abrió su boca, acordándose.

— ¡Sos un boludo Matías! ¡Vos no podes comer las donas! —el chico le miró asustado, con su boca entreabierta tras darle la primera mordida a una de las donas glaseadas.

— Pero que se me ha olvidado... puta madre... —maldijo por lo bajo—, toma, necesito respetar el protocolo que nos pusieron, toma la dona y la caja, que bueno que te has acordado Julie —ella negó.

— Iré a dejar la caja a mi habitación, ahora regreso a la tuya y a la de los chicos, ¿ya están dormidos? —la chica se alejó caminando, iba de espaldas para poder mirar a Matías.

— Algunos, Enzo está despierto al igual que Juani. Los otros locos andan re dormidos yo creo —le soltó una carcajada, entró a su habitación para dejar la caja de donas, regresó con Matías quien la esperaba fuera de su habitación, trotó un poco hasta llegar a él y pasar a la habitación.

Se asomó para ver cómo Enzo estaba recargado en respaldo de la cama, su pelo estaba húmedo y hecho garabatos haciéndolo lucir tierno pero sexy a la vez, llevaba una playera blanca y un pantalón de algodón color negro, estaba revisando su móvil. Juani estaba en la otra cama, a su lado estaba Pipe dormido.

Enzo alzó su mirada, sonrió tras verla, se veía alegre, no iba a tocar el tema así que solo la saludo a lo lejos con un saludo de mano y con una sonrisa más grande a la anterior.

Juani la miró.

— ¡Eh boluda vení! Estaba viendo unos tik toks, ¿querés hacer uno? —ella asintió, fue directo hacia Juani quien ya se había levantado de la cama.

Locos | Enzo VogrincicDonde viven las historias. Descúbrelo ahora