97.

818 94 10

Niall y tu no eran exactamente las personas más supersticiosas en el mundo e, incluso, la noche antes de su boda, no era el mejor momento para probar ese comportamiento.

Así que, dándole una oportunidad a las tradiciones típicas, decidieron pasar la noche separados.

—Te veré mañana, ¿sí?— Niall dejó un beso en tu cabeza. Hiciste tu agarre en su cintura más fuerte mientras escondías tu rostro más y más entre las sábanas. Niall se rió de ti y su voz hizo eco en su oscura habitación de hotel mientras continuó hablando.— Vamos nena, no me hagas sacarte a la fuerza.

—No te atreverías.

Un toquido en la puerta causó que ambos miraran en su dirección, después se escuchó una voz familiar.

—¿Niall? ¿Estás despierto, amigo?

De inmediato te acomodaste en la cama y te sentaste en la orilla de la misma. Niall se inclinó un poco para tomar su camisa y ponérsela antes de acercarse a abrir la puerta y revelar la silueta de Mark, su manager.

—Mark.— Tu futuro esposo mencionó, un poco sorprendido de verlo.

—Siento molestarlos, chicos.— Mencionó una vez dentro de la habitación, de inmediato se sentó en una de las sillas de la pequeña mesa que se encontraba cerca de la cama, mientras Niall se dedicaba a encender las luces pues tan solo la televisión estaba encendida antes de su llegada.— _________, tan linda como siempre.— Saludó.

Sentiste tus mejillas encenderse de inmediato y le dedicaste una sonrisa llena de vergüenza. Te habías mirado a ti misma en el espejo de tu habitación antes de ir a la de Niall, no estabas usando nada de maquillaje y no te veías tan bien como otras veces, estabas agradecida de que mañana fueras a tener a todo un equipo completo que te ayudara a conseguir un look natural para una novia.

Niall apenas y había tenido oportunidad de sentarse a tu lado en la cama cuando Mark aclaró su garganta.

—También, uuuh, _________... ¿no se supone que, um, no debes estar con Niall está noche?

—Sí.— Contestaste incómodamente, sintiendo la mano de Niall subir y bajar lentamente por tu pierna.— Yo estaba por irme.

Mark suspiró con alivio.— Oh, está bien, buenas noches, entonces.

Hubo un silencio corto antes de darte cuenta de lo que realmente pasaba.

—Oh, estás esperando que me vaya.— Mencionaste más para ti misma. Estabas a punto de ponerte de pie cuando Niall tomó tu pierna, no dejando que te movieras.— Amor, es de mala suerte si me quedo aquí.

Pero Niall no te estaba mirando a ti.— ¿Qué está pasando?— Su ceño estaba fruncido y miró a Mark y a la carpeta llena de papeles que traía con él con confusión.— Lo que sea que quieras decirme, puedes decirlo enfrente de ella.

Mark se movió incómodamente en su asiento y volvió a mirarte.

—Creo que es mejor que vayas a descansar, ________.

Niall no dudo un segundo en repetir sus palabras y tomó tu brazo.

—No, ya te dije que lo que sea que quieras decirme, puede ser enfrente de ella. No sé si te acuerdes que está a punto de convertirse en mi esposa.

—Como si pudiera olvidarlo.

Entonces fue tu turno de fruncir el ceño.— ¿Qué se supone que significa eso?— Siempre habías visto a Mark como alguien más que solo un miembro del equipo de trabajo de Niall. Incluso tal vez como un amigo. Niall confiaba en él con los ojos cerrados y tu confiabas de la misma manera en Niall.

Imaginas | Niall Horan¡Lee esta historia GRATIS!