Capitulo 5

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Tome sólo una manzana y me fui a sentar en una de las mesas

-Deberías comer- se acercó Sofia con una bandeja

-No interesa cuanto lo intentes, si mi estómago se niega a recibir alimento pues simplemente no comeré- ella exhalo cansada y dejó la bandeja sobre la mesa y se retiró

Dejé la manzana a la mitad sobre la bandeja y la alejé de mi, agaché mi cabeza y la apoyé sobre la mesa, cerrando mis ojos sintiéndome cansada

-Deberías comer algo _(tu apodo)_- levante mi cabeza observando a aquella chica que estaba sentada frente a mi, ni siquiera noté cuando ella se hizo ahí, fruncí el ceño y me levante con rapidez pero al hacerlo me sentí mareada lo cual me obligó a sentarme de nuevo -a eso me refiero, tu cuerpo empieza a debilitarse- yo tape mi cara con ambas manos y me apoye nuevamente sobre la mesa

-No te interesa Demi- le respondí, cuando el mareo se me pasó volví a levantarme y sin mirar atrás me dirigí a mi habitación, tome la ropa, unas toallas y me dirigí a las duchas, al llegar a estas me dispuse a darme un baño que sin duda me ayudó a refrescarme y relajarme un poco, luego de unos minutos me seque y me vestí nuevamente, al salir me encontré nuevamente con Demi

-Hoy es día de visitas- se encogió de hombros y me sonrió -espero ver a tu familia acompañándote en este proceso- al escuchar aquello mis ojos se cristalizaron y su sonrisa se esfumó -lo lamento- me tomo ella del brazo -creo que dije algo que no debía- mis lágrimas empezaron a descender así que con rapidez me safe de su agarre y salí corriendo a mi cuarto.

Me encerré en este y busque en el escritorio un libro, leí por un par de horas y así logré distraerme, cuando me sentí aburrida dejé el libro sobre la cama y me levante saliendo de la habitación, me dirigí al comedor sentándome en un rincón a observar cómo las demás chicas hablaban emocionadas con otras personas, tal vez familia, amigos, pareja, no lose pero aquello hizo que me sintiera mal, mi familia de seguro nunca me visitaría, aquellas personas deben estar felices por sacarme de sus vidas.
Sin evitarlo mi vista se dirigió en Demi, aquella chica estaba rodeada de dos chicas, muy parecidas a ella, ambas se veían un poco mayores, Demi se veía alegre, contenta y sonriendo de una hermosa manera... espera, dije ¿Hermosa?, sacudí mi cabeza alejando aquellas ideas observando cómo ahora aquellas tres chicas me observaban, baje mi mirada sintiéndome nerviosa y luego me dispuse a mirar a través ves de la ventana, observando cómo al otro lado de esta, empezaban a caer pequeñas gotas de agua, siempre he sido fan de la lluvia o las tormentas, tal vez suene chiche o suene raro pero cuando el clima es de esta manera considero que el cielo llora y grita a veces, pero algo maravilloso sucede de esto y es que a su paso limpia, limpia la ciudad. Es como una metáfora, tú lloras, gritas y te desahogas, y de una u otra manera te sientes bien porque te limpias, limpias tu alma y te liberas un poco del dolor que puedas estar sintiendo, me gusta la lluvia porque me hace sentir que no soy la única que cae y se rompe en pedazos.

Apoye mi cabeza sobre la ventana y empecé a recordar cuando tenía cuatro años, cuando salía corriendo bajo la lluvia y saltaba sobre los pequeños charcos que se hacían y mi madre corría hacia mi diciendo que si me alcanzaba me castigaría pero luego terminaba jugando conmigo y al momento mi padre se unía, éramos tres, los tres jugando y divirtiéndonos bajo la lluvia, riéndonos y compartiendo juntos como familia, compartiendo amor, cariño, alegría, pero aquello cambió un año después, cuando mi hermano nació, el se convirtió literalmente en la luz de sus ojos, su atención, su amor, su apoyo y protección se centró en el dejándome a mi de lado, mi hermano año tras año sobresale en todo, inteligente, deportista, extrovertido, guapo, no ha terminado siquiera aún la preparatoria y ya cuenta con varias ofertas universitarias.
Para mis padres mi hermano es y será el mejor hijo de todos y yo, yo simplemente me volví invisible, no vieron mis logros pero si juzgaban y criticaban mis caídas, su trato conmigo cambio tan drásticamente y era tan pequeña para siquiera llegar a entenderlo y aunque lo negara hasta el día de hoy no lo entiendo, nose el porque se comportan de esta manera conmigo, es cierto tuvieron otro hijo y como ellos dicen, es mucho mejor que yo en muchos otros aspectos pero no es para que me traten como una basura, ya se que podría fallar mil veces como hija pero ellos, ellos me han fallado muchas veces como padres, me dejaron de lado, cerré con fuerza mis ojos dejando que las lágrimas salieran

-¿En que piensas cariño?- abrí mis ojos asustada y observé a Demi con aquellas dos chicas sentadas frente a mi, rápidamente retiré mis lágrimas y le sonreí nerviosa

-Ammm en... en cosas sin importancia- aquella mujer me sonrió

-Oh lo lamento yo soy Dianna, soy la mamá de Demi y ella es Dallas- señaló a la otra chica que se encontraba a su lado -mi otra hija y hermana de Demi- yo asentí

-Ammmm yo soy ____- le dije nerviosa y Dianna y Dallas asintieron

-Lo sabemos, eres amiga de Demi- dijo Dallas y yo fruncí el ceño observando a Demi quien se encontraba sonrojada

-Ammmm no exactamente- Demi fijo sus ojos en mi -realmente ni siquiera hablamos- mire a Dallas

-Porque tú no me dejas acercarme- escuché lo que susurro Demi

-Bueno, no importa- dijo Dianna como salvando a Demi de ese momento incomodo que se estaba tornando -¿te molesta si te acompañamos o estás esperando a tus padres?- yo mande saliva con dificultad

-No me molesta y mis padres no vendrán pero ustedes no tienen porque hacer esto- ellas me observaron con duda -ustedes vienen a visitar a Demi, no tienen porque pasar tiempo con una desconocida- me levante pero Demi me tomo del brazo impidiendo que pudiera alejarme

-No te vayas, queremos estar contigo, ¿nos permites y nos permites también conocerte?- suspire cansada y volví a sentarme

-Está bien- rodee mis ojos.

Help Me - Demi Lovato y Tú Donde viven las historias. Descúbrelo ahora