Capitulo 11

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-___ no tienes porque enfrentar esto sola, sea lo que sea te ayudaremos a enfrentarlo, no tienes porque hacerlo sola- me dijo esta vez Dallas

Demi bajo su mirada a mis manos y abrió sus ojos color avellana con sorpresa

-¿Qué es eso?- me pregunto asustada y trato de tomarlo pero yo alejé mis manos -___ dame lo que tienes, por favor cariño- yo empecé a dar pasos hacia atrás, su voz era suave y temerosa -cariño debes darme eso por favor- yo negué

-___ entrégale eso a Demi, tú no te encuentras bien- me dijo Dianna y yo volví a negar

-___ por favor dame lo que tienes en las manos- Demi se acercó pero nuevamente di pasos hacia atrás -si no me lo entregas gritaré y les pediré a esos hombres que se nos están acercando que te quiten eso de las manos- yo empecé a negar frenéticamente al imaginarme aquello, no podía permitirlo, nadie, ningún hombre me pondría una mano encima, no otra vez. Vi cómo Dianna hacia algunas señas y esos hombres se acercaban más rápido

-Lo lamento- fue lo único que logré decir y salí corriendo hacia mi habitación cerrando la puerta y asegurándola, pero sabía que tendrían las llaves así que empuje la cama hasta pegarla a la puerta, me senté en una esquina de la habitación y observé la bolsita, aquella que mi hermano me entregó.

¿Que más da? Yo ya no tengo porque continuar, todo es una jodida mierda, ¿que haría cuando saliera de acá?, ¿todos seguirían insultándome?, ¿seguirán tratándome mal? Por supuesto, de aquello no tenia duda, ingerí dos pastillas, ¿mis padres se alegrarán?, ¿El que yo muera les daría felicidad?, ¿así estarían orgullosos? ¿Al ver que su mayor error murió?. Me tome cuatro pastillas.
Mi hermano ¿Tendría remordimiento? No, no lo tendría. El quería esto y lo consiguió, ¿me quería muerta? Bueno, pues yo también me quiero morir.
Tome seis pastillas y escuchaba gritos detrás de la puerta.
¿En la universidad en algún momento lo olvidarán o moriré y me recordaran como la patética que se suicidio y quedo con la reputación de ser una perra?.
Tome más pastillas perdiendo la cuenta y mis ojos empezaban a pesarme, observé cómo el cerrojo de la puerta giraba he ingerí las últimas pastillas que quedaban.

Yo aquí, llorando, sintiendo como cada pedazo roto de mi corazón perfora una parte distinta de mi interior, retorciéndome en el suelo y recordando la ves que me retorcí debajo de él, recordando cada instante que pase con él, recordando sus mentiras, el dolor que me causa al darme cuenta de quién es en verdad, sintiendo como la vida se me escapa en cada lagrima, en cada grito de agonía, recordando planes, recordando desde el primer momento en que lo vi, rememorando sus palabras, intentando sacarlo de mi cabeza y mi corazón. Pero no puedo, quiero olvidarlo, deseo olvidarlo pero no puedo, no puedo olvidarlo tan fácil, no cuando fue la persona por la que rompí promesas, por la que rompí las reglas que yo me había impuesto, no cuando fue la persona que me conoció mejor físicamente, por qué sentimentalmente nunca fue capaz de conocerme, no cuando fue la persona por la que me entregué, no cuando era la persona qué sabia que puntos me volvían loca, no cuando fue la persona por la cual me olvide del romance y del amor, no puedo olvidarlo, no siendo la persona que destruyo mi mundo y construyó uno en el que no me importara nadie más que él, no puedo, y no puedo cuando es la persona que me rompió el corazón, que sabiendo que lo amaba me lastimó sin piedad, aquí estoy como una estupida, el me dejo en el suelo desangrandome, mientras pisoteaba mi corazón, solo me utilizó y yo estúpidamente creí que era amor.
¿Porque fui tan estupida de creer en Josh?, no pensé en nada, no era nada, no era nadie, caí ante él, ante lo que él decía sentir ¿realmente estaba tan necesitada de amor? Me pregunté recordando las palabras de mi hermano Felipe.

Dos hombres empujan fuerte la puerta y logran ingresar pero se detienen y me observan llorar, veo cómo ingresa Demi, Dianna, Dallas y Sofía.
No puedo hablar, el aire no sale, el aire no entra. No puedo, me ahogo, con las pocas fuerzas que tengo intento gritar, intento respirar hondo, pero no puedo, siento que hay una piedra atascada en mi garganta, la desesperación me hace perder la noción, noción del tiempo, del lugar, de todo.

-Cariño, inhala y exhala por favor- me decía Demi acercándose a mi y observando mi mano, aquella donde antes tenía una bolsa llena de pastillas y ahora está completamente vacía -debes vomitar, necesito que vomites- dijo incorporándose y tratando de abrir mi boca pero yo me negaba -cariño déjame ayudarte-

Los segundos pasaban y todo a mi alrededor se tornaba borroso, y entiendo el porqué de la razón, por la agonía de estar muriendo

-¡         !- me grita Demi y creo ver cómo sus ojos se cristalizan, abro la boca queriendo decir algo pero ella mete dos dedos en ella tratando de hacerme vomitar, creando horcajadas en mi -¡ya se!- sacó sus dedos de mi boca y señaló a los hombres -ustedes dos acérquense y tómenla de los brazos- mis ojos se abrieron y empecé a sentir miedo -lo lamento- dicho esto aquellos dos hombres se acercaron, trataba de moverme pero no podía, mi cuerpo estaba completamente débil «Me estoy muriendo» pensé.

Los hombres tomaron mis manos y el asco empezó a crecer en mi, sentía rabia e impotencia, Demi descubrió el asco que tengo por los hombres y lo uso en mi contra, trataba de zafarme de sus agarres pero me era en vano, levante mi mirada observando cómo Dianna, Dallas y Sofía me observaban, las tres con semblante preocupado

-Cárguenla, necesitamos llevarla a un hospital- gritó Sofía acercándose y cuando uno de esos hombres tocó mis piernas, sin poder evitarlo o contenerlo vomité, dejando salir algunas pastillas y sintiendo un sabor amargo en mi garganta, los hombres me soltaron y vi cómo se levantaban y empujaron la cama a su lugar correspondiente, uno de ellos se acerco y me alzo, me removí incómoda en sus brazos hasta que me dejó sobre la cama, Demi se acercó y me abrazo

-Suéltame- dije con voz débil sintiendo rabia, ella se levantó y vi como algunas lágrimas descendían de sus mejillas, Dianna se acercó y me abrazo acariciando mi cabello

-Todo estará bien cariño- me dijo aquella mujer y yo sollocé entre sus brazos

-Debemos llevarla a un hospital, ella no vomitó todas las pastas, la bolsa que tenia contenía una gran cantidad- gritó desesperada Demi mirándome con temor y dolor, Sofía se acercó a mi

-Cariño mantente despierta- me decía Dianna separándose y tomando mi rostro pero el cansancio que empezaba a sentir era mucho mayor, mi respiración era lenta y empezaba a sentir náuseas -¡debemos llevarla ya!- fue lo único que logré escuchar antes de que mis ojos se cerraran.

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Sorpresa. 🤭
Aquí les dejo esto y me retiro muy lentamente. 💕

Help Me - Demi Lovato y Tú Donde viven las historias. Descúbrelo ahora