Desde que volví de pasar Navidad en casa estaba un poco dispersa. Si bien es cierto que me había encantado estar con mi familia y ver a Jadel, me enteré de cosas que no querría haber sabido nunca.
Jadel me explicó que en Twitter había muchísima gente que creía que entre Mimi y yo había algo. A mi me entró la risa floja, pero a Jadel no le hizo tanta gracia. Quiso enseñarme vídeos pero yo me negué porque no quería saber nada más.
Sin embargo, estuvo toda la noche hasta la cena taladrándome con el tema.
Es cierto que yo sabía que la relación que había tenido con Mimi en la academia no era normal, al menos no lo más normal entre amigas, pero tampoco podía explicar exactamente qué me pasaba. Cuando estaba con ella me sentía otra persona. Me sentía fuerte, me sentía viva, sentía que realmente podía ser yo cuando estaba con ella. Y sentía que ella me valoraba, me cuidaba, me admiraba.
Miré hacia mi lado derecho, y pensé en Jadel. Sonreí y lo miré mientras charlaba con mi familia en la mesa. Lo quería, claro que lo quería. Pero, ¿Se puede querer por igual a dos personas a la vez? Me cago en la puta, que rallada.
Es cierto que no estábamos pasando nuestro mejor momento. Cuando entré a la Academia él no estuvo muy contento. Al principio no quería ni que se supiera quién era él. Ilusa de mi, pensé que era porque no quería que pensaran que tenía favoritismo, pero cuando me dijo: "nena, no quiero opacarte, tienes que brillar tú sola", me quedé un poco chafada.
Yo sé que él no confía en mi tanto como dice, o al menos no al principio. Ahora que estoy entre los nueve últimos parece que empieza a darse cuenta de que lo mío sí que es cantar y que quiero dedicarme a esto de verdad.
En mi casa la televisión estaba quitada, el wifi apagado y todos habían dejado los móviles lejos porque no querían distracciones. Mi padre me miraba desde el otro lado de la mesa con orgullo y me pedía que cantara cada dos minutos.
-¡La bikina!
-Papá, sé cantar más canciones...
Y entre risas, mucha comida y mucha charla se pasó la noche y llegó la hora de dormir.
Jadel me abrazó en cuanto nos metimos entre las sábanas.
-Te he echado tanto de menos...
Yo sonreí y lo besé. La cosa se puso un poco intensa y de repente, todas las ganas que tenía de estar con mi novio a solas, después de dos meses, se esfumaron.
-Nena qué...
-No sé, Jadel, creo que estoy muy cansada. –Él me miró con cara de circunstancias.- El vuelo, la cena, toda la gente, el ajetreo...
-Está bien, durmamos. –Sé que no estaba tan bien como decía.
El primero en dormirse fue él, porque cuando me abrazó y empezó a respirar pesadamente yo sólo tenía en mi cabeza que tendría que haber conseguido el número de Mimi para llamarla y hablar del tema.
Cuando volví a la Academia y vi la actuación de Lady Marmalade lo entendí todo... Yo estaba tan viva, tan en mi momento, viviéndolo todo encima del escenario, que realmente no era consciente de lo que desencadenaron mis actos. Cuando nos vi a Mimi y a mi, con las frentes pegadas, los ojos cerrados... ¡Parecía que nos íbamos a besar! No quería ni saber qué pensaría Jadel en casa cuando viera esto... Ahora entendía todo. Y lo peor... Es que probablemente me habría dejado llevar y la habría besado. O no. Ay Dios mío, no lo sé. ¡Puta!
Pero... Si yo no sabía nada... Pero Mimi estaba fuera... Y ella sí que sabe todo. ¡Y actuó así conmigo! ¡Sabiendo que éramos el punto de mira de todas las redes sociales!
DU LIEST GERADE
Don't you worry about a thing -Warmi-
Fan-FictionLa salida de Nochebuena a casa ha dejado a Ana Guerra más rallada que nunca. ¿Cuánto saben los de fuera de lo que ocurre dentro de la Academia? Ana tendrá que hacer un esfuerzo por concentrarse y dejar sus sentimientos de lado antes de que le traiga...
