Pude notar una pequeña sonrisa proveniente del rostro del señor Ash antes de que el volteara su cara hacia otro lado.

Llegamos a auto, yo estaba entre sorprendido y extasiado, el señor Ash soltó mi brazo solo para abrir la puerta del copiloto y yo tomara asiento ¡Es tan caballeroso!.

Subí al auto, unos segundos pasaron para que el señor Ash llegará al otro lado y se subiera.
El auto de puso en marcha y yo aún no sabía a dónde nos dirigimos, lo supe hasta que ví la entrada de Coney Island.

El se estacionó no muy lejos del lugar, bajamos y de nueva cuenta, tomé al señor Ash del brazo y el de nuevo lo acomodó a modo de que estuvieran enlazados comenzamos a caminar.

Todo era perfecto, desde el atardecer con el hermoso cielo con tonos lila y naranja, hasta el ambiente, que no estaba tan lleno de gente como pensé que estaría.

Observamos algunos juegos y yo pedí subir a uno, no sabía cómo se llamaba aquel juego mecánico pero yo insistí en subir, se vería realmente divertido, te eleva hasta el cielo y en un momento a otro estás en el suelo.

Al ver cómo el señor Ash se reusó  mejor no insistí más, tomé otra dirección con la cabeza baja y con cara de resignación.

De repente sentí un tirón en mi brazo, el señor Ash entrelazó nuestros brazos de nuevo y me llevo hasta el juego que me gustó, como boletos e hicimos una corta fila para subir en el.

Señor, no es necesario que subamos, no se tiene que forzar - Insistí -.

Esto es un parque de diversiones, a esto se viene a este lugar - Dijo firmemente -.

Yo solo sonreí al pensar que el estaba haciendo todo esto por mi, a pesar de que esto no es de su gusto .

Nos subimos al juego, el cual fue muy divertido, por lo menos para mí, no pude ver las expresiones del señor Ash pero no lo oí quejarse en ningún momento, eso es bueno ¿No?
Subimos a unos cuantos juegos más hasta que yo sentí hambre y empezamos a buscar algo de comer.

¡Mire! - señalé -un puesto de salchichas, vamos a comprar unas - tomé jalando de el -.

Llegamos al puesto, cada uno pidió lo suyo, el pidió una salchicha sencilla igual que yo, solo que yo la pedí específicamente sin mostaza.
Nos dieron nuestros pedidos, buscamos un lugar para sentarnos y poder comer.
Encontramos una mesa, nos sentamos y dimos la primera probada a nuestra comida, me quedé quieto con una cara muy obvia de asco y no pude masticar más.

¿Que sucede? - preguntó -.

Nada - aún tenía la comida en la boca por más que negara con la boca, creo que mis expresiones me delataban completamente-.

Para mí eso no es nada, parace que vas a vomitar ¿Que pasa? -.

Esto... Esto tiene mostaza - no pude más, tomé varias servilletas y escupí ahí, me levanté en busca de un bote de basura y así tirar eso ahí, que vergüenza ¡ Casi vomito en frente del señor Ash! Regresé y di un gran sorbo de mi coca cola para quitar el horrible sabor de mi boca - lo siento mucho señor, debió ser asqueroso para usted ver esto -.

El no dijo nada, tomo  mi comida y se dirigió al puesto de salchichas, no están lejos así que pude ver cómo el ponía la comida sobre el puesto y señalaba muy enojado con el dedo al hombre que atendía.

Se quedó un rato ahí de pie y ví como venía de regreso con otro plato de salchicha en la mano.

Ten, come, me aseguré está vez que no tenga mostaza  -.

Señor, muchas gracias, no era necesario hacer eso, podía comprarme otra yo mismo -.

No fue nada, no tienes que preocuparte por eso, come -.

Sonreí para el y le hice caso, comí mi salchicha, está vez sin mostaza.
Caminamos para hacer un poco de digestión y en ese momento me di cuenta ¡El señor Ash tenía puesto el reloj que le regalé!
No lo puedo creer, el en verdad está usando el reloj que le dé como obsequio, cosa que era imposible notar por como volteaba a ver ese reloj a cada cinco minutos, no dije nada, no tenía nada que decirle, con el que usará ese reloj era más que suficiente para mí.

Después de aproximadamente media hora, el volvió a ver su reloj, me tomo mas fuerte del brazo y dijo:

Vamos a la noria -.

¿A la noria? Claro señor, a dónde usted me diga -.

Llegamos a la noria pero había mucha gente, ya era de noche, por supuesto que habría gente queriendo subir a ella pero el señor Ash ni siquiera se acercó a esa fila, fue directo con el hombre a cargo de juego y aún sin soltarme el brazo hablo con aquel  en su oído de manera muy baja.

Oh, ya lo recuerdo señor, su claro, puede pasar -. Dijo mientras nos abría la puerta de uno de los asientos.

Yo me senté de lado de la ventana y el señor Ash justo alado de mi, creí que tomaría el asiento frente a mi pero no fue así.

Nos quedamos en un silencio, que más que ser incómodo era tranquilizador. Me aferré a su brazo y recargue mi cabeza en su hombro.

Gracias por el día de hoy- Dije con una cálida voz -.

No hay nada por qué agradecer... El día aún no termina -. Dijo al momento en que llegamos a la cima.

Todo se veía hermoso, era un mar de luces, era un manjar para la vista.
De repente algo desde el cielo iluminó mi rostro... ¡Eran fuegos artificiales!

No pude evitar reír de la emoción ¡Hace tanto que no miraba fuegos artificiales! Fue un gran espectáculo, todo era perfecto, no sabía cómo esto podía mejorar.

Hasta que sentí como el brazo del señor Ash salía del mío y sentí su mano recorrer mi brazo hasta llegar a mi mano, mire mi mano que ya estaba entrelazada con la suya, levanté la mirada y sentí como su suave y cálida mano tomaba mi mejilla.

Su mirada se fijó directamente en mis ojos, no era una mirada severa como lo es usualmente, en cambio la sentí tan tierna y mi corazón se aceleró aún más a ver qué nuestros rostros estaban cada vez más juntos.

Estábamos a centímetros el uno del otro, podía sentir su respiración, su nariz contra la mía, mi corazón estaba apunto de estallar y creí que en vez de estallar, se detendría... Nuestros labios se tocaron...

Sus labios estaban presionando contra los míos, sentí todo su calor y también sentí como empezó a abrir sus labios provocando que los míos se abrieran también.

Comenzó como un beso tan inocente y se convirtió en un intercambio de fluidos. Estamos muy sumergidos en aquel beso,  y como no, mi cerebro solo de concentraba en sus suaves labios que sostenían los míos, el beso poco a poco dejo de ser lento y conexo a acelerar el ritmo.

Llevábamos mucho tiempo así, mis labios ardían, sentí húmedo todo el al rededor de mi boca, mis labios punzaban pero no quería detenerme, apreté más nuestras manos y con mi otro brazo lo rodeé del cuello, el con nuestras manos sostenidas llevo mi mano detrás de su cuello así que lo estaba abrazando con ambas manos mientras el ahora me sostenía de la cintura.

Quería hacer esto toda la noche pero nos detuvimos al darnos cuenta que nuestro viaje en noria se había detenido y el encargado del juego nos abrió la puerta dando señal para salir.

Me limpié mis labios, me cubrí media cara con una mano y con la otra tomé la mano del señor Ash para salir.

Ninguno dijo nada, fuimos hasta su auto, me preguntó la dirección de mi casa y condujo hasta ella.
Al llegar, abrí la puerta del auto y antes de cerrar voltee para decir adiós pero me percate que el señor Ash también había bajado.

Cerré la puerta, el me acompañó hasta la puerta de mi casa, agradecí por el maravilloso día junto a el, el me respondió con un beso beso en la frente y dijo.

No hay nada que agradecer, también fue un gran día para mí -.

Lo abracé y nos despedimos, lo ví alejarse en su auto, yo entre a mi casa,subí  a mi cuarto y me acosté en la cama.

Definitivamente no podré dormir hoy... -.

Causa y efectoWhere stories live. Discover now