-Capitulo 85-

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- ¡Corran, corran, corran!- grite mientras bajaba corriendo las escaleras acomodándome la chaqueta.
- ¡Pero aun no estoy lista! - Me gire para ver a Anna quien traía un cepillo para el cabello en las manos - ¿Me haces una coleta como las que me hace Yonhary? - ellos aun no estaban enterados. Solo creían que Yonhary estaba en casa de su madre.
- ¡Diego tengo hambre! - escuche a Jared desde la cocina.
-Dame el cepillo- le dije a Anna y me lo entrego -Ahora ven- le dije mientras caminaba hacia la cocina -Saca leche y cereal, no hay tiempo para otra cosa- senté a Anna en uno de los bancos de la barra, intente cepillar su cabello y hacer una coleta - ¡Listo!
-Diego no hay leche- maldije por dentro
-Entonces jugo.
-No comeré cereal con jugo ¡Ew! - se quejo Anna.
-Yo tampoco.
- ¡No iré a comprar leche ahora! ¡Está claro! - Dije con desespero -Coman cereal y punto.
-Ya quiero que llegue Yonhary- susurro Anna mientras comía el cereal sin ganas. Jared concordó con ella y asintió con la cabeza. Tendría que hablar con ellos esta tarde.
- ¿Ya? - pregunte pero más bien fue una orden. Ambos se pusieron de pie, Jared corrió por las escaleras para buscar su mochila. Camine a la puerta con las llaves en la mano.
- ¡Es horrible! - grito Anna
- ¿Que es horrible? - pregunte volteando a verla
- ¡Mi peinado! - grito una vez más antes de ponerse a llorar
- ¡No encuentro mi mochila! - ahora Jared gritaba desde arriba.
¡Esto no podía estar pasando! Habíamos vivido más de dos años solos, sin la ayuda de nadie y ahora al irse Yonhary todo parecía desequilibrarse y ya estaba al borde de la locura.
- ¡Jared en la sala! Yo que se ¡búscala! - me agache para quedar a la altura de mi hermana. -No es horrible, siempre luces hermosa. - le sonreí tratando de tener toda la paciencia del mundo.
-Llama a Yonhary - dijo entre llanto
-No Anna.
-No quiero salir asi- su llanto aumento al igual que mi desesperación y enojo.
-Mira haremos esto... llegamos rápido con Al y ella te peinara ¿Sí? - sorbió por la nariz y limpió sus lagrimas con la manga de su suéter.
- ¿Y por qué no Yonhary?
- ¡Porque no! - grite ya cansado de que la mencionara, Anna se asusto ante mi fuerte tono de voz y una vez más se volvió un mar de lagrimas.
- ¡La encontré! - finalmente llego Jared con su mochila.
- ¡Al auto ahora!

*

Baje del taxi nerviosa, la simple idea de verlo y no poder acercarme a él, de no poder abrazarlo, no poder besarlo era aniquilante para mí. ¿Su próxima pareja seria Debora? -Tal vez hasta ya lo sean- pensé y unas ganas de llorar me inundaron. Se me rompería el corazón verlos caminar juntos.
-Hola- con voz baja salude a Luis
- ¿Estás bien?
- ¿Me veo bien?
-No- rio - ¿Que sucede?
-Sucede que tu das los peores consejos de la vida Luis Andres...- me senté a un lado de él.
-Explícate.
-Dijiste que escuchara a Diego que lo dejara darme razones...
- ¿Y bien?
-Y bien nada. Me trato como si yo fuera la mala de la historia y oficialmente hemos terminado.
-¿Qué?
-Como escuchaste, el cree que yo me fui con Daniel por venganza y que hize lo mismo que el con Debora... Y no se espera que le suplique o yo que sé.
- ¡El cree! Tu lo has dicho ¡explícale que no!
- ¿A ti desde cuando te interesa mi relación con Diego? - pregunte extrañada
-Se que lo amas y que te hace feliz- me abrazo.
-Pues ahora alguien más lo amara y hará feliz a otra- oculte mi rostro en su pecho.
- Yonhary - levante la cabeza y logre ver a Aldana bajando de su auto -Tu le encontraste el lado a ese tipo, a mi me parece imposible que quiera hacer feliz a otra- no podía desviar mi mirada, sus pantalones ajustados negros, al igual que las botas y chaqueta. Sus gafas obscuras le daban ese toque rudo a su rostro, perfecto como siempre.
-Pues eso no parecía en el baño de tu casa- desvié mi mirada para mí no había más Diego. -No quiero volver a hablar de él, ni nada que le relacione.
-Está bien. - contesto Luis poniéndose de pie al mismo tiempo que yo. -Pero yo diría que...
-Cállate. - Lo fulmine con la mirada -Dije que no quería nada relacionado. -
-Ya, Ya... está bien- paso su brazo por mis hombros y beso mi mejilla.

*

- ¡Smith!- bramo el profesor, rodé los ojos y me interne en mi libro - ¡Señorita Smith!- grito más fuerte.
- ¿Si?- respondió sorprendida
- ¿En qué mundo se encuentra? Es la tercera vez que le llamo la atención a la cuarta se va de la clase.

-Disculpe- dijo con voz triste -Es que no me siento bien, ¿Podría llamar a casa?- me fue imposible no voltear, sentí un alivio al saber que había regresado a su casa.
-Vayase- le respondió con fastidio -Después de todo no está haciendo nada aquí. - Tomo su bolso y se puso de pie, pero al hacerlo se tambaleo como si fuera a desmayarse. Por reflejo me enderece pero retuve mis ganas de pararme y asegurarme de que estuviera bien, me recargue de nuevo. - ¿Está bien?- se acerco el profesor a ella y la sujeto por el hombro,Luis rápido se puso de pie.
-Sí, solo me mareé un poco...
-A ver...- volteo a ver a todo el grupo, rápido levante el libro tratando de esconderme en este. -Tu... Aldana, acompáñala a enfermería. - ¡Mierda!
-Mejor yo la llevo- hablo Luis.
-He dicho Aldana. - Reitero el profesor como si estuviera en mi contra -Tu luego no regresarías. -No necesito que me acompañen- hablo ella -Se llegar. - se abrió paso y salió del aula.
-Aldana ahora- señalo la puerta
-Pero ella dijo que...
-Solo ve y asegúrate de que llegue a enfermería y no termine en el piso. - Maldije por lo bajo y me puse de pie.

-Dije que no necesitaba que me acompañaran- enuncio al escuchar mis pasos
-Y yo dije que no quería hacerlo, a ambos nos ignoraron- baje mi velocidad para ir detrás de ella. - ¿Qué te pasa?
-Nada.
-Casi te desmayas.
- ¿Y?
-Entonces si te pasa algo...
-No.
-Joder ¡Deja de hablarme asi!- la tome del brazo y la gire hacia mi
-Entonces dejo de hablarte. - se zafo de mi agarre y siguió caminando.

- ¿Que comiste esta mañana?- le pregunto la enfermera, Yonhary bajo la mirada y negó con la cabeza - ¿Anoche?- una vez más negó tímidamente. - ¿Cuándo y que fue lo último que comiste?- pregunto teniendo una sospecha.
-V-viernes en la noche... un pedazo de pizza.
-Creo que no tengo que explicarte que hacer ¿cierto? - Asintió con la cabeza -Perfecto, como quiera tengo que llamar a tu casa y explicar el problema.
- ¡No!
- ¿Por qué no?
-Porque...- volteo a verme - ¿Podríamos hablar en privado?
-Espera aquí afuera, no te vayas- le pidió la enfermera a Diego. Puso los ojos en blanco y salió.

Cerré la puerta y me recargue de espalda en esta. Ella dijo que esperara afuera, no era mi culpa que la puerta fuera delgada y me permitiera escuchar todo.

-Bien no llamare, si te vuelvo a ver aquí tendré que llamar a tu madre vivas con ella o no ¿Esta claro?
-Está bien- me moví de la puerta, se escuchaban más cerca las voces.
- ¿En qué te irás?- la puerta se abrió
-En taxi, es aquí cerca.
-No creo que sea lo correcto-
-Yo la llevo- hable y Yonhary palideció
-Perfecto, yo hablaré con el profesor.
-No necesito...
-Si necesitas- la interrumpió -Necesito que te vayas, comas algo y descanses.
-Pero...
-Pero nada- ahora yo la interrumpí

Prácticamente a rastras la lleve al auto. Durante todo el camino no emitió sonido alguno hasta que llegamos a 'casa'.
-Has llegado- anuncie estacionándome frente a la casa de su madre. Miraba hacia el frente con furia pura.
-Eres un imbécil- se bajo del auto y cerró la puerta con enojo. Comenzó a caminar pero no hacia la casa si no por la calle, baje la ventanilla - ¿Qué no es esa tu casa?- pregunte mientras avanzaba lentamente. No hubo respuesta -Oh lo siento, es que yo no sé donde vive Daniel.
-Pues entonces no debiste haberte entrometido y le hubiera pedido a el que me llevara- apreté con enojo el volante. Apague el auto, me baje y camine rápidamente hacia ella.
- ¿Por qué? ¿Por qué siempre hay algo separándonos? - La sujete por el brazo haciendo que se detuviera -Siempre hay algo o alguien interponiéndose.
-Tal vez no es nuestro destino estar juntos- dijo como si nada ¿Realmente le daba lo mismo? Igual que la ultima vez se libero de mi agarre y siguió caminando.

•La Jugada del Destino• [[TERMINADA]]¡Lee esta historia GRATIS!