- Capitulo 15 -

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-No te importa- dijo de mala gana.

-Claro que me importa- volteé a verlo -Me interesa saber por quién, llegaste al grado de pedirme ayuda- como gozaba de hacerlo enojar.

-Haber- dijo con fastidio, este hombre no tenía ni una pisca de sentido del humor -No te pedí ayuda. Serias la última persona a la que le pediría algo- serio regreso su mirada al camino.

-Una pregunta...- dije divertida - ¿Por qué tanto 'odio'...- hice comillas -...Hacia mí?- la verdad me intrigaba, ya que nunca en mi vida. Algún chico me había rechazado y/o tratado tan mal como él lo hacía.

Se estaciono en un enorme parque, había muchos autos alrededor, la verdad no reconocía donde estábamos.

-Detesto a las personas como tú- hablo -Falsas y engreídas que piensan que solo por ser "lindas" pueden hacer lo que se les pegue la gana- apago el auto.

- ¿Así que piensas que soy linda?- me gire hacia el

- ¿Lo ves?- bufo -No puedes ser más hueca porque no te da tiempo de arreglarte- saco las llaves y bajo del auto.

- ¡Es que es un estúpido!- pensé molesta. -Este tipo realmente piensa que soy más tonta que nada- solo de una cosa estoy segura. Se va a arrepentir.

Espere en el auto cerca de cinco minutos hasta que por fin logre verlo caminar hacia el auto, cruzaba la calle para después atravesar el parque. Pero lo que me llamaba la atención era la que seguramente sería "Anna".

- ¿Es su hermana? Si seguro que es su hermana- tenía un pequeño debate en mi mente al ver al "rudísimo" Diego con una pequeña de unos 5 años aproximadamente. Sin duda era hermosa, finas facciones, nariz respingada, cabello negro como él y Lacio - ¿O su hija?- digamos que un poco de pánico se apodero de mi -Tal vez es casado, con esposa, hijos ¿Pero cuántos años tiene? ¡Tal vez por eso se resiste a mí!- cada vez se acercaba más y mi rostro de ¿estupefacción? Era imposible de ocultar -Es que es tan parecida a él- respire profundamente y me gire en el asiento para ver hacia el frente - ¿Y el pequeño?- recordé - ¿Otro niño?-

Escuche que se abría la puerta de atrás y Diego sentó a la niña detrás del asiento del piloto. La pequeña no paraba de hablar, con su aguda voz entre cortada podría entender que hablaba sobre sus tenis. Diego abrocho el cinturón de seguridad y subió al auto en el lado del piloto. Anna, no se había dado cuenta de mi presencia hasta que volteo y me sorprendió observándola.

-Hola- dijo con una hermosa sonrisa - ¿Diego? - llamo a su ¿hermano? ¿Padre? - ¿Ella es tu novia?- pregunto con una risita cubriendo su boca. - ¡NO ES SU HIJA!- celebre en mi interior.

- ¿Yo?- solté una carcajada y voltee a ver a Diego quien solo rodo los ojos -Claro que no- le sonreí -Soy solo su compañera en un trabajo. - Le hablaba con ternura -Soy Yonha- me presente.

-Yo soy Anna- no tenía una idea de lo aliviada que me sentía al saber que era solo una pequeña, así no tendría que deshacerme de nadie.

- ¿Diego es tu hermano?- le pregunte a ella ya que si le preguntaba a él, diría "Que te importa" La morena asintió con la cabeza. -Oye ¿y quién te hizo esas coletas tan lindas?- le dije y Diego volteo bruscamente hacia mí y me fulmino con la mirada. ¿Pero que había dicho?

-Ali me las hizo- dijo sonriente -Diego me las hace horribles- soltó una carcajada, es imposible que esa dulzura fuera familiar de él amargado de Diego.

-Bueno basta de preguntas si- dijo Diego seriamente. Me gire nuevamente en el asiento y volteé mi mirada hacia la derecha.

Íbamos en silencio, yo sin entender por qué Diego no me dejaba hablar con Anna. Salí de mis pensamientos cuando el auto se detuvo. Estábamos frente a un colegio. Diego hizo accionar el claxon del auto dos veces. Y al igual que Diego y Anna un moreno se acercó al auto. Como no conocía el auto dudo un poco, hasta que Diego bajo el vidrio del auto.

- ¿Y este auto? ¿Y... quien es ella?- preguntó el niño al cual le calculaba unos ocho o nueve años.

-Ella es Yonha y es la novia de Diego- informo Anna y los dos comenzaron a reír, no pude evitarlo y solté una carcajada.

-No es mi novia- dijo Diego con fastidio, volteé hacia atrás y vi que Anna le decía riendo que sí, con un pequeño movimiento de su dedo índice.

-Soy Yonhary- sonreí -Me puedes decir Yonha, y no soy la novia de Diego- me dirige al niño cuyo nombre desconocía

-Yo soy Jared- dijo al igual que su hermana con una preciosa sonrisa.

Es que en realidad era imposible, creer que estos tres tengan algún parentesco. Me gire nuevamente, antes de ser regañada por Diego.

Diego y yo íbamos en silencio, solo se escuchaban las voces de los niños y sus risas, según lo que entendía "Ali" era la pelirroja que había visto en la tienda de música.

Llegamos a la que seguramente sería su casa, era realmente hermosa. Blanca, enormes ventanas, inmenso jardín. Sin duda una mansión.

Diego se estaciono y todos bajamos del auto, caminamos en silencio detrás de Diego hasta la puerta. Mientras esperábamos a que Diego abriera, note como la pequeña me observaba.

-Es muy lindo tu vestido- dijo tocándolo.

- ¿De verdad lo crees?- le pregunte ahora muerta de ternura, asintió con la cabeza -Sabes...- le dije sonriente -Este es mi favorito- le confesé.

-Eres muy linda, te pareces a una de mis muñecas- dijo riendo

-Hasta en lo plástica y hueca...- dijo Diego en un susurro al momento de abrir la puerta, entre no sin antes matarlo con la simple mirada. Lo que tenía de lindo lo tenía de bocón.

•La Jugada del Destino• [[TERMINADA]]¡Lee esta historia GRATIS!