Capítulo 10

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Luke había atrapado al mundano loco que buscaban y todo volvió a la normalidad.

Desde que Sky había hablado con Alec en la azotea aquella noche pasaban mucho más tiempos juntos. Habían visto que tenían más cosas en común de las que se imaginaban y que era mejor estar acompañado que seguir consumiéndose por dentro. Se habían convertido en grandes amigos.

Según Isabelle, desde que su hermano y Sky iban juntos, Alec había vuelto a ser algo más como era antes: sonreía más y no tenía cambios de actitud tan bruscos. Tenía la sensación de que ellos dos se complementaban de alguna manera especial.

-Haces más buena cara que hace unas semanas –le dijo Clary a Sky una mañana de sábado.

-Gracias –contestó la otra-. Duermo mejor últimamente.

Ella se despidió de la pelirroja y puso rumbo a la sala de entrenamiento donde había quedado con Alec. Estaba feliz de tener alguien con quien llevarse bien otra vez. Alec era diferente, él la entendía.

-Ya pensaba que te habías retirado –le dijo él cuando la vio entrar a la sala.

-Más te gustaría.

Y fue así como empezó la lucha cuerpo a cuerpo. Alec era mucho más alto que Sky, pero ella ya estaba acostumbrada a tener menos fuerza y altura que sus contrincantes, así que sabía exactamente los movimientos que tenía que hacer. Él siempre intentaba atacarla por los brazos, así que ella no tenía más remedio que hacerlo caer por las piernas.

-Ganará Sky –dijo Jace mientras entraba a la sala con su sonrisa triunfante.

Alec miró mal a su parabatai, momento que Sky aprovechó por placarlo cómo si se tratara de un jugador de fútbol americano. El chico acabó en el suelo con la ganadora encima suyo.

-Nunca tienes que caer en las distracciones –le explicó ella, sonriente.

-Tampoco tienes que dar nunca nada por hecho –le replicó él, echándola en el suelo a su lado.

-Uh, touché –animó Jace a su amigo.

La alarma de aviso empezó a sonar. Los tres allí presentes se dirigieron hacia la sala de control para encontrarse a la señora Lightwood con un par de hombres más. Sky estaba segura de que aquellos hombres eran enviados de la Clave y venían de Idris.

Clary e Izzy llegaron unos minutos más tarde y se colocaron junto a los otros tres. Ninguno de ellos sabía porque había tenido lugar aquella alarma.

-Señorita Moon, veo que sigue aquí –dijo uno de los hombres. Este tenía los cabellos largos, negros y rizados. Se peinaba su barba mientras miraba a la chica con una sonrisa de satisfacción.

Sky notó como las piernas le empezaban a flaquear. No podía ser que aquello le estuviera pasando a ella otra vez. Lo había pasado muy mal y ahora no tenía escapatoria. Maryse la miraba con preocupación y tristeza mientras los otros no sabían de qué iba la cosa.

-Ahora vendrá con nosotros. Tenemos que hablar... –dijo él, acercándose.

-Ni un paso más –lo amenazó Sky.

-Veo que no le ha explicado a sus amigos su pequeño secreto...

Ella miró a la gente de su alrededor. Toda aquella gente que la había protegido aquel tiempo... ¿cómo se lo tomarían? No tenía escapatoria, sólo podía salir de una manera.

De sus manos salió un tipo de fuego rojo mientras los cabellos se le volvían de un color rojo como la sangre. Había despertado el lado de bruja que siempre tenía escondido y notó como los de su lado daban un paso atrás. Los había asustado.

-No lo hagas –le advirtió el hombre de la Clave.

Sky se dio cuenta de que tenía la mano preparada para coger la espada serafín de su cinturón. Ella no era ningún monstruo, sólo le queda una opción. Miró a todos quienes la habían acogido y le dirigió una mirada de perdón a Alec antes de crear un portal y tirarse adentro pensando en el primer lugar que le pasó por la cabeza.

Esto se pone interesante... ¿Cómo lo véis? 

El submundo contigo (Alec Lightwood)¡Lee esta historia GRATIS!