Capítulo 16

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El día había llegado, el día del juicio que lo definiría todo a partir de la decisión final. Llevaba toda la semana nerviosa por el juicio y ahora ya se estaba arreglando para ir vestida formalmente. Suerte de Izzy.

-No sabes cómo me están consumiendo los nervios Iz...

-No sufras, irá genial y mañana serás oficialmente una no-asesina –dijo la morena, riendo. Se dio cuenta de que su amiga no reía y cambió de tema-. Además, mañana tenemos una fiesta en el instituto. Celebra no sé cuántos millones de años abierto.

Sky no tenía la cabeza para pensar en fiestas. Su atención estaba centrada en su historia, en la realidad de los hechos de aquella noche.

Cuando ya estaba totalmente arreglada se fue con Izzy hasta el instituto, donde se encontró con Jace. Él iba con un traje azul-marino y sonreía con seriedad mientras la cogía del brazo para entrar a la sala.

-Yo confío plenamente en ti –le cuchicheó él mientras entraban a la sala llena de gente.

Ella subió al estrado y se sentó en la silla de los acusados y analizó la sala en detalle. Era un lugar bastante frío, pero las miradas de la gente era lo que la congelaba. Estaba Maryse Lightwood sentada a primera fila mirándola con compasión. Por allí había Isabelle y Clary, que le daban ánimos con grandes sonrisas. Distinguió un par de altos cargo de la Clave, pero sólo una persona sentada a la última, marginada de todo el mundo, consiguió subirle el ánimo: Alec estaba allí, apoyándola, preocupándose por cómo acabaría el juicio y su vida.

-Señorita Moon, bienvenida.

Y con estas palabras empezó el juicio. La hicieron jurar que diría la verdad y le hicieron preguntas sobre los hechos ocurridos aquella noche de hacía tantos años. Jace refutaba cada acusación que McCley decía y, finalmente, tocó el turno de que la acusada dijera lo que pensaba.

-Sé que muchos de los aquí presentes no me creerán porque tengo sangre de demonio, pero soy exactamente como ustedes. Yo pienso, siento, hablo... No tenemos muchas diferencias, así que quiero que se pongan en mi situación: ¿cómo podría haber matado yo a una de las personas que estuvo conmigo cuando nadie más lo hacía? No lo podría haber hecho nunca. Me sabe mal que piensen que yo hubiera sido capaz de hacer esto cuando, además, yo aquella noche no salí del instituto.

Se volvió a sentar y el silencio reinó en la sala. Nadie hablaba, todo el mundo la miraba.

-¿Algo a añadir? –preguntó Jace, rompiendo aquel momento tan incómodo.

Un murmullo inundó la sala y los hermanos silenciosos anunciaron su veredicto final:

-La acusada es declarada inocente.

Las lágrimas empezaron a brotar de los ojos de Sky y corrió hasta echarse encima de los brazos de Jace. Él la abrazó y la hizo girar al aire. Lo habían conseguido.

-Salgamos de aquí –le dijo él, rodeándole la cintura con el brazo y sacándola de la sala intentando que nadie le dijera nada a su amiga.

En un rincón de la sala, el grande de los Lightwood había visto la escena sin ninguna expresión. Tendría que haber sido él el que lo hubiera ayudado a salir de la sala, no Jace. Tendría que estar él a su lado, no Jace.

¿Qué os ha parecido? ¿Qué creéis que pasará a partir de ahora?

Hasta la semana que viene :)

El submundo contigo (Alec Lightwood)¡Lee esta historia GRATIS!