Capítulo 7

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El día siguiente por la mañana, tanto Alec como Sky tenían unas ojeras considerables. Ninguno de los dos se había ido de la azotea hasta que el sol ya había inundado toda la ciudad. Estaban agotados y no sabían cómo enfrentarse al día que los esperaba.

-Ataque ante el lobo de Jade. Luke nos espera –anunció Izzy cuando los cinco shadowhunters estaban rodeando la mesa de control-. En marcha.

Al llegar, Luke les enseñó el cadáver de un pobre chico que debía de tener unos dieciséis años. La sangre que le había manado de la boca estaba seca y las heridas de su cuerpo dejaban ver que no había sido ningún vampiro ni hombre lobo. Sky no quiso pensar en las hadas, también eran crueles, pero no tenían razón para hacerlo. En cambio, quizás algún brujo... No, sólo pensarlo sintió un nudo en la garganta.

-Puede haber sido un mago –dijo Jace, después de haber analizado la zona.

-¿Por qué? –preguntó la chica.

-Nota la atmósfera que lo rodea. Es mágica.

Ella asintió ligeramente y empezó a recoger muestras de la víctima estirada en el suelo mientras los otros seguían hablante.

-Hay pocos magos por aquí, Jace –dijo Luke, mirando al chico rubio.

-Están siempre escondidos, pero sabemos cómo despertarlos...

-Ni hablar –lo cortó Alec con un tono de voz amenazando. Sólo oír la palabra mago o brujo sentía como su cuerpo se debilitaba. Era imposible.

-Alec... –murmuró Clary.

Ya habían pasado dos semanas desde que habían encontrado el primer cadáver. A este lo siguieron dos más: una chica y un señor mayor. Los indicios cada vez dejaban más claro que tenía que ser alguien con un poder mágico muy elevado, pero Alec buscaba en dirección contraria.

-Descansemos, nos irá bien –dijo Izzy, levantándose de ante el ordenador donde estaba trabajando.

-Yo me quedaré.

Los otros cuatro se miraron al moreno con cara de preocupación, pero cada uno decidió ir a su habitación a pasar la noche.

Sky se cambió de ropa y se estiró a la cama con una gran sonrisa. En poco tiempo había conseguido que la gente confiara en ella y que no la juzgaran para nada. Le resultaba extraño llevarse bien con ellos, pero ahora eran su familia y los protegería con su vida, como hacía con la gente que quería.

-¡Hola! –llamaron la morena y la pelirroja entrando a su habitación.

Sky se sobresaltó y las otras dos se estiraron a su lado y siguieron riendo.

-Hoy es noche de chicas –le explicó Clary-. Nos reunimos en una de las habitaciones y hablamos. Además, ¡hoy te proclamamos nueva miembro del grupo!

Las dos la abrazaron por los lados y se pusieron a reír. Justo después, Izzy se hizo una coleta con sus largos cabellos y se fregó el cuello antes de empezar a hablar:

-Haré un breve resumen, para que te pongas al día: nuestra Clary tiene problemas amorosos porque entre ella y Jace hay una relación de estas hoy te quiero mañana te evito –Sky rió ante este comentario mientras Clary ponía mala cara-. Por otro lado, yo he conocido a un hombre lobo que está...

Las tres rieron ante la explicación de la vida amorosa de Izzy, pero la morena no paró su discurso:

-Pero hoy te toca a ti explicar.

Sky tragó saliva y se concentró. No había explicado nunca nada del que le había pasado, pero confiaba en aquellas dos chicas que tan bien la habían acogido sin casi conocerla.

-Prometedme que no me miraréis diferente –las dos asintieron y se prepararon para escuchar la historia-. Hará unos seis años, a Alice, mi parabatai, y a mí nos adjuntaron a un grupo de shadowhunters con un chico llamado Dorian. Él era muy guapo: cabellos color ceniza, ojos azules como el mar... El chico perfecto. Cómo podéis adivinar, me enamoré de él. Empezamos a salir un año después de haber empezado a trabajar juntos.

>>Pero un día hará cinco años salimos de misión y nos atacaron por sorpresa. No sólo había demonios; magos y vampiros estaban allí en medio también. Yo luché con todas mis fuerzas y fue allí cuando conocí a Magnus. Él nos consiguió salvar a en Dorian y a mí, pero a Alice no.

>>Aquella noche perdí un trozo de mí y Dorian no volvió a ser nunca el mismo. No me miraba, sólo me culpaba por la muerte de Alice... Todo esto lo trajo a tales extremos que decidió salir de misión solo. Un demonio le arrancó el corazón.

Lasdos chicas que estaban sentadas a su lado tenían lágrimas a los ojos, mientrasque Sky jugaba con sus dedos y hacía una sonrisa triste con los labios.Recordar aquel largo año siempre se le había hecho duro, pero aquella vezsintió como si se sacara un peso de encima. Había liberado una pequeña parte deella misma.    

Y aquí el capítulo semanal. Seguro que este os ha gustado :) Lo presiento! Perdonad la confusión, al principio he vuelto a colgar el anterior.

El submundo contigo (Alec Lightwood)¡Lee esta historia GRATIS!