Capítulo 17

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Sky salió de la sala con Jace y, justo afuera, se tiró encima de los brazos de Clary. Izzy se unió al abrazo y notó como le empezaban a brotar las lágrimas. Las tres estaban llorando.

Antes de que el resto de la gente saliera de la sala, Clary e Izzy se serenaron, dejando que su amiga siguiera llorando de alegría encima el hombro del rubio, que lucía una grande sonrisa de triunfo y felicidad.

La gente empezó a desfilar por delante de ellos con los rostros inexpresivos. La sala quedó vacía después de que saliera Alec. El chico moreno pasó por alto la situación y se fue hasta su habitación, no quería ver más escenas como aquella. Lo hacían sentir... extraño.

Jace dejó a Sky con Izzy en su habitación y se fue con Clary. La bruja esperaba que arreglaran sus problemas de una vez por todas.

-¿Hace cuánto que Alec se comporta así? –le preguntó sin venir a tema la morena.

Sky dejó de limpiarse la cara y la miró confundida.

-No me mires así –le dijo la otra que estaba sentada a la cama-. ¿Hace cuánto tiempo que te evita?

La castaña suspiró profundamente y le contestó:

-Hará unas dos semanas, más o menos.

Izzy asintió y, por la cara que hizo, sabía perfectamente la causa del comportamiento de su hermano.

-No sufras, se le pasará.

Se levantó de cama y se puso a remover el armario de su amiga. ¡No había nada decente!

-Sky, mañana hay fiesta al instituto y tienes que ir arreglada... Yo te dejo algo.

Y así fue como Izzy le empezó a explicar todas las aventuras que se vivían en una fiesta del Instituto: nada. Por eso había conseguido que Sky aceptara también salir de fiesta la semana siguiente al Pandemonium. Tenía un don para que los demás le hicieran caso que no sabía de donde lo sacaba.

Dejó a su amiga sola para que descansara y se fue a buscar a su hermano. No permitiría que le hiciera daño a Sky.

-Alec.

Su hermano levantó la cabeza de su escritorio y se la miró, desafiante.

-La piedra no tiene ninguna tara. Está en perfecto estado.

La cara de Alec se volvió blanca y volvió a fijar la vista en lo que tenía al escritorio. No quería seguir mirando a su hermana.

-Se puso de color rosa, ¿verdad?

Alec se levantó de la silla y le arrebató el brazalete de las manos a Izzy. No estaba dispuesto a tener aquella conversación con ella en aquellos momentos.

-Alec, cuando estabas con Sky se iluminó con una luz rosa, ¿verdad? –seguía insistiendo Izzy. Se puso ante su hermano para que él la tuviera que mirar a los ojos. Quería que admitiera la verdad.

-Sí, Isabelle, sí.

-¿Y por eso la evitas, idiota? ¿Por eso perderás a alguien que te hace feliz? ¿Por el color de una piedra? Vamos Alec por favor, si incluso lo has pintado de negro para no ver el brillo.

El chico se puso de nuevo el brazalete y se volvió a sentar a la silla ante el escritorio. Estaba frustrado con él mismo y no quería hablar con nadie.

-Y también te has enfadado porque le pidió a Jace que le hiciera de abogado en lugar de a ti, ¿verdad que sí?

El grande de los Lightwood seguía sin hacer ningún movimiento, ningún ruido.

-Bien, haz lo que creas –le espetó Izzy antes de salir de la habitación dando un portazo que hizo tambalear los cuadros enganchados en las paredes.

¿Qué os ha parecido el capítulo de hoy? 

A partir de ahora empezarán los problemas *aviso de autora*

El submundo contigo (Alec Lightwood)¡Lee esta historia GRATIS!