Capítulo 20

1.3K 103 13

Las tres chicas se habían reunido en la habitación de Izzy para prepararse. Clary llevaba toda la semana recordándole a Sky la salida al Pandemonium de aquella noche. Por lo que había entendido la chica, era una de las fiestas más importantes que se celebraban, a pesar de que ella no lo tenía muy claro.

-Bien, es tarde. Tenemos media hora para prepararnos.

Sky se miró el vestido que tenía en las manos. No estaba muy segura de que fuera una buena pieza para salir a una discoteca, pero no pensaba ponerse a discutir con Izzy por un vestido demasiado corto, aunque no le quedaba mal. Dejó que los cabellos oscuros le cayeran por la espalda y se maquilló ligeramente los ojos.

-Veo que estás preparada –dijo la voz de Jace detrás de ella.

-Puedo afirmar que tú también –contestó ella viendo los pantalones tejanos y la camisa que lucía el chico-. A tu chica le queda muy poco.

Le sonrió al chico y salió de la habitación para esperarlos a todos en la sala de control, que era donde habían quedado para irse.

Bajó pensando en la larga noche que le esperaba y vio que Alec ya estaba. Él también llevaba camisa y tejanos, pero seguía trabajando de caras a un ordenador.

-Ya era hora, Iz. Llevo esperando casi media hora...

El moreno se giró y no pudo evitar sonreír al ver a Sky tan arreglada. Estaba... sexy? Y hacía un olor a rosas impresionante.

-¿Me has oído?

Él asintió a pesar de no saber qué le acababa de decir la chica, estaba adentrado en sus pensamientos y no podía evitar que estos acabaran en ella. Iba perfecta.

-Nos vamos –anunció Izzy apareciendo por las escaleras con un vestido negro muy escotado que le marcaba las curvas-. Si no cierras la boca, quizás te entran moscas –le cuchicheó a su hermano cuando le pasó por el lado.

Alec negó con la cabeza y salió detrás las chicas con Jace al lado. Tenía suerte de estar con él. No hubiera aguantado toda la noche con las chicas y Simon, no lo soportaba.

-¡Sky, vamos a beber algo! –exclamó Clary justo cuando entraron al local. A ella nunca le había gustado demasiado el alcohol, pero bebería una copa para entrar un poco en aquel ambiente.

Cada vez que giraba la cabeza veía como Alec, con los otros a dos chicos, tenía diferentes copas en las manos. Si las había contado bien, ya se había bebido cuatro y Jace seguía ofreciéndole más.

Izzy la cogió de la mano y la hizo ponerse en medio de la pista a bailar. Notó como el poco alcohol que tenía encima le empezaba a hacer efecto. Se sentía capaz de cualquier cosa.

-¡Va, un chupito!

Las tres chicas se tomaron un chupito y siguieron bailando durante mucho rato en medio de la pista. Eran las reinas y notaban las miradas de los otros encima de ellas.

-¿A quién miras? –le preguntó por tercera vez Simon al moreno.

Este hacía rato que no podía sacar la vista de encima de Sky. Lo había hipnotizado con aquellos pasos de baile y con la fina capa de sudor que empezaba a cubrirla.

-Calla.

Se levantó, un poco mareado y con la vista muy borrosa, y se puso detrás de la chica de ojos avellana. La cogió suavemente de la cintura y empezaron a bailar los dos juntos al ritmo de la música. Ella le cogió las manos, separándolas de su cuerpo, y lo puso de caras a él. No pudo evitar darse cuenta de la mirada de Alec: deseo.

-Alec...

El moreno la enganchó a su cuerpo y, sin dejar que ella dijera nada más, la besó. La música seguía sonando fuerte cerca de ellos, pero los dos tenían los sentidos nublados y sólo se concentraban el uno en el otro, nada más.

-Vámonos... –dijo Alec encima de los labios de ella.

Los ojos color avellana se encontraron con aquel de un verde intenso.

Sky creó un portal y, sin dejar de besar al chico, lo cruzaron. Sus amigos no pudieron evitar sonreír.

Estaban en la habitación de Sky y los dos se seguían besando con pasión. No se querían separar para nada del mundo. Las prendas de ropa fueron desapareciendo y quedaron los dos en la punta de la cama en ropa interior.

En aquel momento, Sky despertó de su estado de tránsito y se dio cuenta de que no podía hacer aquello. Alec se arrepentiría por la mañana y ella no estaba dispuesta a perder su relación con él por una noche con alcohol. El control volvió a ella y sus cabellos se volvieron castaños otra vez.

-Alec... –murmuró encima de los labios del chico, quien seguía acariciándola por todo el cuerpo-. De verdad, para...

El chico se quedó quieto y la miró.

-Yo te quiero a ti.

-No quieres esto. Durmamos, será lo mejor.

Ella le tapó con la manta de la cama y se estiró a su lado. Alec la giró de caras a él y la siguió besando con fuerza.

-Alec... –le dijo ella con un tono de advertencia.

-Sólo besos, por favor...

Sky divisó sus ojos verdes en la oscuridad y no pudo evitarlo, lo besó. Con aquella noche se había dado cuenta que no sabía si podría volver a estar entera sin los besos del moreno. Sólo una noche..., se repetía mentalmente después de cada beso.

Queridos lectores, espero que hayáis pasado unas buenas vacaciones. Os dejo este hermoso capítulo para finalizarlas.
Un beso :)

El submundo contigo (Alec Lightwood)¡Lee esta historia GRATIS!