𝟐𝟕

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EVA TENÍA SU CABEZA ESCONDIDAen el cuello de su novio, Feli le daba caricias en la espalda y tarareaba una canción de Taylor que la pecosa le había enseñado

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EVA TENÍA SU CABEZA ESCONDIDA
en el cuello de su novio, Feli le daba caricias en la espalda y tarareaba una canción de Taylor que la pecosa le había enseñado.

La resaca luego de la noche que tuvo le había dado fuerte, pero no tanto como el sentimiento de saber que Enzo ya estaba en Uruguay y pasaría un mes entero sin verlo.

Desde que era una nena chiquita la relación con su hermano era muy cercana, no importaba la diferencia de edad.

Enzo jugaba a las princesas que tomaban el te con Eva cada vez que ella se lo pedía. Que ahora el chico se vaya la hacia sentir mal, o capaz le pegaba el doble porque estaba por menstruar y solía estar más sensible de lo que era.

―¿Necesitas que te vaya a comprar algo gorda?.―Murmuró en un tono suave, ella negó y se abrazó un poco más a su novio.―¿Que queres que hagamos?.

―Dormir la siesta.

―Pero te levantaste hace dos horas.―Hizo que la chica levantara su cabeza para mirarlo.―Vamos a hacer friendship bracalets.

―Pero decile a los chicos que vengan.―Sonrió.―Quiero hacer una pijamada con todos.

Feli la miró por unos segundos y terminó asintiendo.―Bueno dale, ahora les aviso y preparamos todo.

Ella le dió un corto beso en los labios y se paró rápido, tuvo que volver a sentarse porque por unos segundos vio todo negro.

―¿Estas bien?.―Feli acercó su boca a la frente de la chica para ver su temperatura.―Vos no comiste nada encima, mira lo que te pasa por no comer Eva.―Se levantó y le agarró la mano a su novia, la cual estaba a punto de quedarse dormida del sueño que tenía.

―Me pasa siempre eso gordo, es normal.―Levantó los hombros.―Vamos que quiero ir a tomar café, me estoy durmiendo y necesito algo que me despabile.

Sé dirigieron al buffet del hotel, Eva tomó tres tazas medianas de café, si no fuese por Felipe ella seguiría tomando.

―¿Queres que te pida brownies?.―Felipe se levantó de la silla, dispuesta a ir a conseguirle eso a su novia.

―Si vos no podes comer yo no lo voy a hacer en frente tuyo.―El iba a contestarle pero Eva puso su mano en la boca del contrario para seguir hablando.―No importa que no te gusten los brownies, no voy a comer en frente tuyo si vos no podes hacerlo.

Feli bufó y se acercó a darle un beso en la frente.―Te amo gorda.

―Yo más pipon.―El chico rio ante el intento de nuevo apodo por parte de su novia.

Una vez que la chica terminó su merienda, se fueron a buscar a sus amigos para la pijamada. La pecosa parecía haberse despejado sobre el tema de su hermano mayor, y eso a Feli lo ponía feliz.












𝐏𝐄𝐀𝐂𝐄; 𝗳𝗲𝗹𝗶𝗽𝗲 𝗼𝘁𝗮ñ𝗼Donde viven las historias. Descúbrelo ahora