𝟏𝟗

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―A VER, VENI QUE PONGO ALGO

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A VER, VENI QUE PONGO ALGO.―Los chicos se encontraban en la habitación rodeando a Eva, la cual estaba llena de barro y con el pie levantado por almohadas.

―Es una bota pelotudo, no un yeso.―Mati le sacó la lengua de manera infantil a Juani.

―Matu anda a bañarte que estas lleno barro.―Fran señalo las piernas del chico, las cuales estaban enchastradas.

―Ahora en un ratito voy.―Le restó importancia al estado en el que estaba.

―¿Te duele mucho?.―Santi se le acercó a la chica, la cual estaba trenzando el pelo de Feli.

―Poquito.―Levantó los hombros.―Antes me dolía más.

―Santi.―Feli se acercó para susurrarle.―¿Les decís a estos si nos dejan solos un rato por favor?. ―El chico asintió haciendo que el castaño le diera un beso en el cachete.―Sos grande rubio.

―¿Vamos yendo?.―Habló dirigiéndose a sus amigos.

―Pero yo no quiero irme todavía.―Juani refunfuño.―Me cago de embole allá.

―Jugamos al truco mientras tomamos mate.―Matias se levantó.―Dale vamos.

Salieron de ahí dejando a los enamorado solos.

―Al fin un ratito solos.―Pipe se acomodó un poco más en el pecho de la chica.―¿Tu hermano ya sabe lo que te paso?.

Eva asintió y continuó haciéndole trenzas al chico. ―En un cachito va a pasar a verme seguro.―Bostezó.―Igual tengo mucho sueño, necesito dormir.

―Y dormí un ratito linda.―Se puso en la cama de forma que ella pudiera acostarse sobre el.―Veni, acóstate arriba mío.

―Es que estoy re mugrienta.―Hizo una mueca de asco.―Me quiero bañar antes de dormir, pero es un quilombo con la pierna así.

―¿Queres que te ayude?.―Ella lo miró levantando las cejas.―Te bañas con bikini y te ayudo para que no te pase nada, eso digo.―Se puso roja.―Estas toda colorada, ¿En que pensaste pajera?.

Eva rodó los ojos y le tironeo un poco del pelo.―Tarado.

―"Tarado".―Feli agudizó la voz, burlándose de la chica.

Se quedaron en silencio un rato más, hasta que la chica empezó a gritar.

―¿Que paso?.―El la miró preocupado.―¿Te duele el pie?.

―No me paso nada.―Volvió a peinar el pelo del chico.―Me aburrí y tenía ganas de gritar.―Feli asintió extrañado.―¿Queres que gritemos juntos?.

𝐏𝐄𝐀𝐂𝐄; 𝗳𝗲𝗹𝗶𝗽𝗲 𝗼𝘁𝗮ñ𝗼Donde viven las historias. Descúbrelo ahora