Una E y una M

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España ofrecía más días de descanso, era la última parada de Europa antes de volver a Sudamérica, asi que tenía un sabor agridulce para ambos.

Mati se sentía más despierto que nunca, España le gustaba mucho más y quería ir a conocer todo; había acompañado a Enzo a todo lo que él había querido; habían ido a comer y pasear por horas pero ahora las energías de su prometido habían bajado y pese a ser ya el mediodía le era imposible despertarlo.

Sentado sobre la cama, listo para volver a salir, le besaba la cara con besos cortos y ruidosos, provocando que Enzo se tape con la almohada

-no...

-ah dale,una vez que quiero salir yo-insistió tirando de su brazo

-amor, dejame dormir-murmuró subiendo una mano hasta su cara para acariciarla sin mirarlo

-bebé, dale, es un día re lindo

-sali vos ¿si? tengo mucho sueño-dijo tapándose hasta la cabeza

-sos un aburrido Enzo-respondió él enojado

Poco después de eso se fue solo como le había pedido, había estado en España antes así que conocía sus calles.

●●●

Cerca de dos horas más tarde volvió al hotel y se encontró con Enzo, con el pelo revuelto y la cara hinchada, como si acabara de despertar, sentado en la cama.

-al fin despierto-dijo dejando las bolsas de unas compras que traía consigo sobre uno de los muebles

-no podía abrir los ojos, estaba muerto-comentó Enzo estirando sus brazos para destrabar los músculos de su espalda

-si, ya sé-respondió él besandole la frente-traje algo,pero me tenés que decir que si

-¿no?-exclamó él mirandolo con extrañeza

-dale, te va a encantar

-no voy a decir que si a algo que no sé que es, Mati, me tenes que decir

-es una sorpresa, si te digo deja de serlo,Enzo, dale, decime que si

-bueno...si-aceptó dudoso

-nos vamos a tatuar

-no...

-ya dijiste que si-dijo ansioso tomando una de las bolsas que había traído

-si, pero no sabía de que hablabas, Mati...

-dale, ya fue. resulta que me metí en una tienda y lei una revista de como hacerlo y...

-¡¿hacerlo?! Matias ¿te volviste loco? es peligroso, si queres un tatuaje vamos a un lugar y...

-no, dale, yo sé como hacerlo, empiezo con el mio y si queda bien te lo hago a vos

-sos un demente...¿que tatuaje? ¿dónde?

Le vio revolviendo ahí dentro y sacando una bolsa de esas marrones, de papel, con mucho cuidado.

-¿que es eso?-preguntó al notar que sobre el mueble comenzó a poner cosas nuevas, en sus envases, había una botella con un líquido negro, guantes de latex y demás-es una mala idea, nene

-quiero que me lleves con vos, y llevarte conmigo siempre

Enzo se quedó mirandolo mientras caminaba con las cosas hacía la cama en dónde estaba él.
parecía tan inocente y divertido,como si clavarse agujas cargadas de dudosa tinta fuese lo mejor del mundo

-no creo que sea buena idea-le dijo viéndolo bajarse los pantalones hasta las rodillas.

-solo tu inicial y vos la mía, acá-dijo bajando el elástico de su boxer y señalando una zona en su cadera-solo una letra

-esta bien

le miró realmente sin saber que decir, era gracioso lo sorprendido que parecía estar

-¿en serio?

-queres eso, asi que...

-bien-dijo sonriendo, y entonces comenzó

Enzo dudaba mucho que los metodos que usó hayan sido los correctos, de hecho dudaba mucho que haya leído una revista siquiera, ni siquiera habrá visto fotos de como hacerlo, sólo dispuso todo en la mesa de noche, se puso los guantes, abrió la aguja para él, la mojo en la tinta y empezó a clavarla en la zona blanda entre los huesos de su cadera.

la punta filosa entraba y salía metiendo la tinta negra y sacando algo de sangre a cambio, parecia como si la estuviese metiendo demasiado profundo, podia notar el hilo de sangre correr hasta los vellos púbicos.

-deberías haberla dibujado primero-le dijo. era un E infantil, oscura, con puntos más y menos grandes que trazaban las líneas

-¿porque no me das ideas cuando las necesito?-preguntó mientras se seguía pinchando con una mano, y con la otra estiraba su piel

sus ojos seguían concentrados en lo que hacía, mojaba la aguja, la clavaba, se limpiaba, sangraba, etc

Tardó alrededor de hora y media haciendose la E pero le quedo bastante bien después de todo.

Con Enzo tardó muchísimo menos, tal vez solo unos cincuenta minutos; fue muy cuidadoso y prolijo y le dejó una M en el mismo lugar que él tenia la E.

-Listo, ahora nos vamos a llevar para siempre-dijo juntando las cosas,guardandolas

-te amo-le dijo con los ojos clavados en su rostro, estaba radiante, fresco, no le llevaba tantos años pero admiraba su juventud, era algo que tenía en su mente, ni siquiera importaba la edad

-¿que hiciste?-preguntó toqueteando su tatuaje

-¿que?

-algo habrás hecho-bromeó

-estúpido. te amo desde que te conozco

-y yo también amor ¿que pasa?-le preguntó preocupado, el tono de voz de Enzo parecía apagado

-a veces tengo miedo de que esto...de que se termine ¿sabes? todo se termina y nosotros también podemos...

-vos y yo nos vamos a casar ¿si? nos vamos a casar,vos y yo si somos para siempre, y yo estoy justo adelante, mi amor, estoy justo acá, siempre lo estoy, quiero estarlo siempre

de pronto sintió el pecho encogerse. el tatuaje le ardía, pero eso no importaba para nada,tenía muchas ganas de llorar, pero aguantó todo lo que pudo, porque entendía que el amor que sentía lo estaba desbordando, quería a Matias con él para siempre, y ahora lo tenía para siempre bajo su piel.

Mirando el fuego: 𝐞𝐧𝐳𝐨 𝐱 𝐦𝐚𝐭𝐢𝐚𝐬Donde viven las historias. Descúbrelo ahora