Un poco de resaca

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Cuando llegó a Uruguay para unas vacaciones relámpago, Esteban nunca pensó que Enzo iba a querer verlo; se habían llevado muy bien durante el rodaje, tal vez por las edades similares, pero de ahí a juntarse solos a medianoche de un sábado había cierta distancia.

Sin embargo se alegró de recibir noticias suyas y por la invitación, que sin pensarlo mucho había aceptado.

Algo más tarde, esa misma noche, pensó que tal vez tendría que haberlo dudado al menos un poco.

Enzo no parecía él, había empezado a tomar un trago detrás del otro y la cordialidad con la que lo había recibido al abrirle la puerta se había escapado por la misma.
estaba borracho, un borracho alegre que rápidamente muto en uno angustiado que no dejaba espacio a la imaginación, se había encargado de contarle casi con lujo de detalles toda la historia con Matias.

a Esteban no le sorprendía, había sentido cierta vibra entre ellos; lo que realmente le llamaba la atención era lo histérico al borde del llanto que estaba, sin dejar, pese a haberle dicho que no debía hacerlo, de enviarle mensajes y dejarle llamadas perdidas al pibe.

-no creo que tengas que llamarlo ahora, mejor te llevo a tu cama, dormís un rato...-insistió por vez mil en esa noche

-seguro mientras yo estoy acá siendo un ridiculo él está ahi, en la cama...

la voz de Enzo era cada vez más errática y difícil de entender, Esteban tuvo que ponerse firme.

-Enzo, estás gritando, calmate

-estoy muy enamorado-dijo lloriqueando intentando tomar la botella nuevamente, cosa que el rubio le prohibió

-lo sé, claramente lo estás pero esta no es la manera, levantate

-él no, a él no le importo nada-gritó mientras su amigo lo tomaba de las axilas y arrastraba hasta el sillón que era lo máximo que los pies de Enzo lograban coordinar

-dormi ¿si?

-¿porque no me quiere? ¿sabes todo lo que haría por él?

-muchas cosas lindas seguro-dijo Esteban acomodandole un almohadon bajo su cabeza

-lo tendría acá conmigo, le haría de comer todos los días,¿viste que flaquito que es? no come bien...

-los pibes son asi, ¿te saco los zapatos, si?

-le besaria la carita todo el tiempo, es tan lindo, tiene una carita tan bonita

Esteban le sacó los zapatos y lo tapó con una manta que encontró en su habitación mientras escuchaba como balbuceaba y lloraba.

Poco después Enzo se quedó dormido y Esteban se fue de allí, esperando que todo este bien para su amigo al día siguiente.

●●●

Pero la mañana siguiente fue un infierno  para Enzo.
el dolor de cabeza y el malestar no se iban incluso después de tomar casi una jarra de café y darse una ducha caliente.

Había visto que Matias le enviaba mensajes y sabía bien porque pero no pensaba responderle, se moría de vergüenza.

Sin embargo tuvo que enfrentarse a ese sentimiento desagradable cuando lo tuvo frente a frente, en la puerta de su casa.

Fingiendo que nada sucedía lo dejó pasar y ambos entraron a la sala.

-Enzo ¿que pasó?-le preguntó sin rodeos-me dejaste cualquier cantidad de mensajes, llamadas...

-nada,tomé de más, perdón por molestarte

-no entendí nada en tus mensajes

Enzo, que sentía que la cabeza le iba a estallar, se sentó sobre el respaldo del sofá y se sonó el cuello

Mirando el fuego: 𝐞𝐧𝐳𝐨 𝐱 𝐦𝐚𝐭𝐢𝐚𝐬Donde viven las historias. Descúbrelo ahora