13

164K 9.1K 522

Dylan ha pasado el fin de semana fuera de casa como siempre desde que vivimos aquí, mamá tampoco ha querido decirme donde está y sé que todos lo saben menos yo. Mi móvil empieza a vibrar en la mesilla, lo cojo y miro el mensaje de Joshua.

Joshua: Esta noche paso a recogerte.

Madison: ¿Cómo?

Joshua: ¿Te acuerdas cuando te pregunté en la fiesta sobre tener una cita?

Madison: Sí, pero no accedí a quedar contigo.

Joshua: Por favor... Ya lo tengo todo preparado. Solo una cena. Como amigos.

Madison: De acuerdo.

Joshua: Bien, nos vemos esta noche.

Dejo el móvil y bajo rápidamente las escaleras, busco a mi madre por toda la casa y la encuentro en el patio con Rebeca. Últimamente la vemos mucho por aquí y me alegra que mi madre tenga una amiga como ella.

—Hola cariño, ¿te acuerdas de Rebeca?

Asiento y le doy dos besos.

— Esta noche voy a salir a cenar con un amigo.

— ¿Amigo? —alza la ceja.

—Sí, amigo.

—De acuerdo, pero nada de volver tarde.

Entro de nuevo en casa y marco rápidamente el numero de Harper, es la idónea para ayudarme con la ropa para mi "no cita".

—¿Todo bien? —pregunta Harper al otro lado del teléfono.

—Necesito tú ayuda.

—Te escucho alto y claro.

—Esta noche Joshua y yo vamos a cenar juntos.

— ¿Necesitas ayuda para vestirte? —dice sorprendida.

—Sí.

A Harper siempre se le ha dado genial combinar la ropa y como su padre tiene un negocio no tiene de que preocuparse a la hora de necesitar dinero para comprarla. Yo siempre me he comprado la ropa en la tienda más barata de todo Seattle, nunca tuvimos dinero y tampoco lo necesitamos.

Ahora mi madre viene cada día con bolsas y bolsas llenas de ropa, no solo para ella sino también para mí. Odio tener tanta ropa en el armario, nunca he tenido muchas cosas, de pequeña mientras que veía como los niños jugaban con varios juguetes a la vez, yo me entretenía jugando con una muñeca que me regalo mi abuela. Por eso ahora siento que es innecesario tener más cosas de las que debo ya que siempre me he conformado con poco.

Harper abre el armario y empieza a estirar las prendas arrancándolas violentamente de la percha, las tira al suelo y murmura cosas mientras tira más y más ropa. Suspiro y miro el reloj, tan solo tengo medía hora para prepararme y Harper no ha decidido ningún conjunto.

— ¿Has acabado ya? —camino hacia el armario—, has tirado toda mi ropa al suelo.

—¡Este! —grita desde el interior, sale y tira dos prendas a la cama.

Cojo la falda y el suéter rosa, le miro y niego con la cabeza.

— ¿Por esto has tardado más de una hora en elegir? —levanto las prendas.

—Tu ropa es muy hortera, este es el único modelito que me ha gustado.

—Que no te oiga mi madre —empiezo a reír.

Entro en el baño y me miro en el espejo, me deshago la coleta y aliso mi cabello, me quito la ropa y me pongo el conjunto que me ha preparado Harper. Subo la cremallera de la falda y la estiro ya que es un poco corta, me pongo el suéter y acompaño el conjunto con unos botines marrones. Me aplico un poco de maquillaje y salgo del baño, la habitación está recogida y ya no queda ropa por el suelo.

—Da una vuelta —hace un circulo con su dedo.

Giro sobre mi misma y le miro, Harper asiente con la cabeza y sonríe. Se acerca al tocador y coge un colgante, se para enfrente de mí y me aparta el cabello para poder ponérmelo. Toco la pequeña perla y la miro con añoranza.

—Fue un regalo de mi padre por mi decimo cumpleaños.

—Recuerdo que siempre lo llevabas contigo —Harper apoya su mano en mi hombro—, pero después de su entierro...

—Lo sé —digo intentando mantener la compostura.

Respiro hondo y sigo a Harper escaleras abajo, entramos en el salón llamando la atención de todos. Mi madre me mira sorprendida mientras que Will sonríe y mira a Harper.

—Has hecho un gran trabajo con Madison.

—Yo solo he puesto la ropa lo importante es la percha —me mira y sonríe.

— ¿Me has llamado percha?

Harper asiente y ríe.

—No lo entiendo.

—Déjalo, es jerga de moda.

No temas al amor | Próximamente En Físico¡Lee esta historia GRATIS!