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- Buff... - bufé, con mi mano derecha aguantando mi mejilla aplastándola mientras era sujetada por mi codo. El profesor de literatura hablaba y hablaba, parecía una máquina, dios que puta pesadilla, gracias a los santos que no queda menos de una semana para acabar las clases y poder dormir 13 horas y jugar 7 horas de 24, ¡buah!, que ganas de que lleguen ya. En todo el tiempo que nos dan de vacaciones que, redondeando es poquísimo, haré todo lo que no pude hacer en etapas de exámenes, jugaré, dormiré 4000 horas, saldré de fiesta cuanto me apetezca, madrugaré...

- Rubén...- la voz del profesor me interrumpió, sacándome de mis nítidos y placenteros pensamientos-...¿Quieres salir a explicarnos la temática feminista de la edad contemporánea?- y ahí ocurrió lo que más temía, todos los ojos de la sala se posaron en mí provocandome un leve rojecimiento, se escuchaban algunas cortas risas al fondo, "Mierda", pensé.

- Señor Doblas, te estamos esperando, quisiéramos saber que es lo que opina y que es lo que entendió sobre el feminismo - me quedé mudo, que respondería, a decir real no había escuchado nada de la clase y además luego tendría un examen que rellenar, no me puedo quedar bloqueado.

- ¡TRRRRRIN! - el timbre de cambio sonó, otra vez salvado por la campana, "¡gracias gracias gracias!", solté todo el aire que mis pulmones contenían, a esto es lo que llamo yo un final feliz - Rubén, recoge tus pertenencias y acércate a mi mesa cuando todos salgan, debemos hablar-.

- Ahora tengo examen, no puedo hablar

- Te justificaré el tiempo pérdido - "joder, este tío no me deja ni tirando para atrás, que asco de vida."

Recogí mis libros abiertos y los adentré a mi mochila, cerré nombrado objeto y me lo coloqué encima de mis hombros. Bajaba las escaleras mientras mis ojos seguían los brazos del profesor Juan, viendo como este también recogía sus propietarios objetos, esta vez, adentrándolos en una carpeta marrón, de esas cuales formales personas de oficina suelen llevar.

- ¿Necesita algo?

- Rubén, últimamente estás obteniendo un riesgo de distracción inaceptable, esto no puede seguir así...- "oh no, la regañina del día, lo que me faltaba" - ...debes estar más atento a las clases y dejar de pensar en cosas del exterior, ¿entiendes?

- Si profesor, lo entiendo

- Ahora dime, en qué pensabas mientras explicaba - "¿De verdad me estás preguntando eso?"

-  En cosas pobres, no hay importancia

- Si la hay cuando cuyas cosas te ponen en riesgo tus notas finales, temo decirte que si no comienzas a dar importancia a los estudios y explicaciones, tendré que suspenderte literatura, lástima con la gran nota que obtienes siempre

- ¿Me vas a suspender por no prestar atención a la clase cuando millones de personas hacen lo mismo cual de ellas hay en la sala?

- ¡Te voy a suspender para que puedas darte cuenta de que el rumbo que estás llevando ahora mismo es muy malo, debes centrarte en tus obligaciones y dejar de pensar en estupideces de juveniles! - un miedo llegó a mi al ver como su voz se alzaba, terror, frustración y recuerdos, aquellos que deseaba olvidar de por vida - ...Perdón, perdón, siento haberte gritado, la verdad que últimamente no estoy bien y el estrés de cada clase me consume, lamento haberte asustado enserio, no era mi intención... - "gilipollas"

- No es nada, todos tenemos nuestros días malos y sería extraño que tu no los tuvieses...- miré mi reloj y ví la hora, 2 minutos para que comience el examen- ...Profesor, ¿me permite irme?, debo asistir a un examen en minutos...

- S-sí, puedes irte, suerte en ello

- Gracias

Salí por la puerta dirigiéndome corriendo a mi próxima clase, 1 minuto y 30 segundos, fui a la velocidad de la luz, puede que poco más, solo quería llegar a tiempo para terminar este odioso día.

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