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Ya pasaron varios minutos desde que terminó aquella unión de alumnos y el director, que trataba simplemente de la fiesta que habría en nuestro centro por causa de su 70 aniversario, se trataba simplemente de un día de "descanso" en el instituto sin hacer nada, paseando por los pasillos y participando en actividades que, al fin y al cabo, solo sirven para que te gastes tu dinero en mierdas.
Paseaba hacia mi taquilla donde dejaba algunos útiles que mantendría en la próxima clase.
Terminé de recoger mis materiales y pude ver como mi adicción hacía mis mismos actos en su territorio.
- Rubén...- susurré en un modo malicioso y atrevido, observando de nuevo sus pequeños glúteos y esas piernas blanquecinas que deseaba tocar. Me acerqué a él de un modo silencioso justo cuando cerró la taquilla, me encontraba enfrente suya en el momento que se giró, hizo un pequeño gemido de susto al verme. Lo acorralé entre mi cuerpo y la pared metálica-.
- Hola princesa

- Eres muy pesado enserio, dejame en paz, no quiero acostarme contigo - intentó soltarse de mis garras y huir de mis pertenencias -.

- ¿A dónde te crees que vas?, antes lograste escapar de mi pero ahora, eres mio

- Miguel, soy una persona muy pequeñita a tu vista pero cuando me cabrean no tengo control de mis acciones, es mejor que me dejes en paz si no quieres que te rompa la cara

- Uiuiui, se nos pone atrevida la pequeñaja - Hice un movimiento rápido cogiendo su rostro blanco, tapado de su largo cabello castaño, lo incliné hacia mi vista y prodecí a deletrear mis nuevas palabras - Bebé, ¿no querrás que te haga daño verdad? - negó con la cabeza tímido dando pequeños empujones, intentando separarse de mí y huir desprevenido - Pues más te vale que me tengas respeto, y si quiero probar estos labios - reducí mi tono de voz a uno ronco y placentero, se entremecía de miedo y abrió sus ojos al verme acercar a sus carnosos y finos morritos - lo hago... - Di una lamida a su labio inferior con mi lengua, dejándolo exhausto, lo mordí y acabé con un pequeño beso en ellos.

Lo solté por completo al ser salvado por el timbre de inicio de clase, estaba rojizo con la cabeza baja, simulando su enfado y ganas de llorar. Ví como aferraba uno de sus puños y de un momento a otro, lo pude notar en mi cara. Me impulsé hacia atrás por la fuerza del ser, volví a girar mi cabeza, tocando mis labios sangrientos ahora. Pude ver como él se iba corriendo hacia su pertenecida clase.
- Maldito hijo de puta...

Lo maldije por su acto de agredirme de esa dolorosa pero aceptable forma, accedí una vez más al baño para limpiar mis restos sangrientos y volver a clase con un pequeño pañuelo en mi herida, sujetado por mi mano húmeda al agua.

- Juro que me las pagarás maldita puta...

[ ✒ ]

Lamento a que sean tan cortos, me falta tiempo que no tengo, todavía tengo que hacer miles de pruebas y cosas y estoy esperando para que pueda renovar mi biblioteca y escribir más en vacaciones. Y por cierto lo siento por el vulgar vocabulario de mangel pero se consiste en eso ya que es el 'malote' de la historia, ahora me voy que tengo que repasar baaayyysss ♡

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