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Sus manos se transportaron hasta mis semidesnudos glúteos sin dejar de besarme, acogía mis manos hacia las suyas para quitarlas de ese caliente sitio prohibiéndole el tacto en mí, él se separó extrañado con mirada fija y interrogación en él mismo.

- ¿Crees que te voy a dejar cuando tuvimos solo un día de receso? - me miró más extraño que antes al cual sonreí -.

- ¿Me vas a dejar con las ganas? - se sonrojó mientras agachaba su cabeza para apreciar aquel problemilla entre sus piernas al cual yo también logré observar, sonreí recogiendo atención suya de nuevo -.

- Que rápido se te suben las ganas, ¿no? - reí de nuevo atrasandome hacia detrás de mi puerta para cerrarla - nos vemos mañana, guapo - Le guiñé un ojo y terminé por cerrarle la puerta dejándole de manos abiertas y cara impactada.

Posé mi espalda contra la puerta y me mordía mi labio humedeciéndolo mientras mis pupilas se agradaban a tal mercer. No sabía tener la habilidad de atontar a los chicos para luego, simplemente, tratarlos como juguete y, aunque suene traidor, es divertido. Reí al recordar cara de aquel morocho despeinado al cual besaba con pasión pero no con sentimiento.
Un escalofrío recorrió mi pálido cuerpo, aquel calor que mantenía desapareció dejandome abrumar por un helado frío que contenía mi casa, corrí escaleras arriba para recoger algo de vestimenta y colocarmela recordando el exámen de física y química que tendría a la mañana siguiente.

- ¡MIERDA, EL EXÁMEN! - Me alerté, fui distraído por tensión del encanto y sexual momento, culpable de un inocente...bueno, no tan inocente hombre.

Me aproximé a mi maleta, recogí el libro el cual entre tantos odiaba y me acerqué a mi escritorio, abrí mi libro por el tema 5 y comencé a memorizar intentando no quedarme dormido en el intento.

(🕗)

8:00 y yo corriendo para alcanzar la puerta del instituto abierta, ¿que pasaba?, bueno, me había dormido en la última página del tema y como estúpido que soy se me olvidó cargar mi móvil para que mi alarma sonara y yo despertará para ir a clase como cualquier día normal y corriente, urgentemente me tuve que levantar e hice mi rutina diaria lo más rápido posible para alcanzar la hora exacta y salir a patas de mi casa y, aquí nos encontramos, corriendo y rezando porque no me cierren la maldita puerta del instituto y me dejen alcanzarla.

- Esto te ocurre por no estudiar a tiempo y-y distraerte por puras gilipolleces - me dije a mi mismo a medio jadear y agitado, lo de correr cuando recién me había despertado no creo que sea muy bueno para mi gordo corazón -.

A largos desplazamientos pude reconocer la puerta abierta de mi escuela, me alegre de mi mismo, sudado y asquerosamente roto de cara, me daba asco de mi mismo.
Procedí a entrar para luego poder lavar mi cara adormilada en el baño de este edificio al cual veía todos los días de la semana, despreciándolo cada vez más y más. Coloqué mi mochila entre mis hombros y accedí al baño, intentando salir antes de que toque el timbre de inicio de clase.

Recogí agua entre mis palmas unidas y me las puse en la cara manteniendo contacto con este líquido, el cual me hizo despertar un poco de lo que estaba. En ese instante noté como unas manos rodeaban mi cintura y me alertaban, me rodeé y logre apreciar a aquel desaparecido señor, cual perdimos en la discoteca de ese sábado no muy lejano.

- ¡Pero mira quien es, el señor desaparecido!

- No sabes ni lo que ha pasado Rubén, vas a flipar... - rió mientras mi intriga aumentada -.

- ¿Que te ha pasado la noche del sábado que no has vuelto?

- He conocido a un chico que dios...¡No sabes como está!

- ¿Bueno?...

- ¡Más que bueno! ¡Es un dios! Y, en la cama ni te cuento...

- ¡¿Ya lo habéis hecho?!

- No hemos necesitado ni tiempo

- Que tirado eres... - dije riendo ante su cara de impactado.

- Y tú un gilipollas - reímos en coro -.

- ¡TRRRRRRRRRRIN! - Sonó aquel timbre y nos movidos sin desviar nuestras sonrisas de nuestros rostros.

- Bueno, yo me largo para clase que todavía me espera un examen que hacer - dije despidiéndome-.

- Vale, nos vamos, ¡Adiós! - dijo cuando ya estábamos a la lejanía uno del otro -.

Me recorrí hacía mi recomendada clase dando un suspiro y adentrandome a ella con muy poca gana.

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Siento muchísimo haberme tardado, la maldita escuela me tiene ocupadísima pero les digo, YA SOMOS 1K DE LEÍDOS, muchísimas gracias por tal apoyo al fic de verdad sois una delicia, los quiero muchísimo, nos vemos pronto <3

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