20. ¡No me dejó seguir narrando!

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Reik

—¿Hola? ¿Hay alguien aquí? —Levanto el teléfono—. Hum, volveré a llamar.

Marco el número para marcar a los lectores, pero parece que ninguno contesta. Lástima, iba a regalarles libros, por su perseverancia al seguir en esta historia. Si alguien logra escucharme, lo lamento mucho, ya los quemé.

Volviendo a nuestra programación habitual...

¡Esperen, esto no es una serie de televisión! No hay próximamente o escenas del anterior capítulo, el lector puede ir atrás y fijarse.

¿En dónde me quedé? ¡Ah, sí!

No sé si perseguir a Alana o continuar buscando a mi nuevo futuro mejor amigo, pues la verdad al seguirla me rompí el tobillo y si la encuentro querré agarrarla a palazos como todo un badboy, pero si hago eso la asesino, entonces me quedo sin historia. Además, este actor es imposible de hallar, perdí mi oportunidad en el club de teatro.

—¿Alguien quiere ser mi amigo? —Bufo, luego reacciono—. ¿Con quién estoy hablando? Ya les quemé sus libros, me odian, ¿o no? —Espero reacción de los lectores, pero como soy un personaje ficticio no obtengo respuesta del mundo real.

Ellos pueden leerme, pero yo no puedo oírlos, triste.

Suena bien, me convertiré en un sadboy ¿Eso existe? Bueno, no importa mucho, nunca sigo las reglas. Esperen, si no las sigo, no encajo con el personaje.

—¡Hola! —gritan detrás de mí y me sobresalto—. ¿Te asustaste?

—Yo no me asusto —digo molesto, entonces me giro y lo apunto con mi espada, porque sí, sigo vestido de mosquetero, pero me olvidé de aclararlo—. Tú... —Reacciono.

—¡Sí, soy yo! —chilla el chico.

¡El mejor actor de la academia Rose, es el amigo que estaba buscando, al fin lo encontré!

Oigan ¿Cómo que el capítulo terminó? ¿Por qué es tan corto? ¡No, Vidavirix, no! ¡Por favor, no me cambies la narración, te lo ruego, VIDAVIRIX, AAAAAHHHHH! Pi... pi... pi...

El capítulo ha finalizado, mil disculpas por la interrupción. Estas letras se autodestruirán en cinco segundos, por favor aléjese de su pantalla.

Cinco... cuatro... tres... dos... uno...

¡BOOM!

¿De verdad creíste que una narración destruiría tu pantalla? Déjame decirte algo, solo destruyó tu vista. 

 

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