16. Eres mía, qué incómodo

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Reik

Correr es un deporte muy bueno, ¡cuando no te persiguen unas locas!

Salto y evito obstáculos como si estuviera en un videojuego ¡Ven, te doy permiso! Imagina esto en 3D y en primera persona. Un pasillo, tu vista hacia adelante, saltas una mesa, esquivas una estufa, ves tus manos delante de ti y hasta cuando saltas, aparecen los números de los puntos. No olvides evitar todos los objetos que te lanzan ¡Ay, me dieron! Una vida menos.

También esta huida la podemos imaginar como los dibujitos. Mierda, es pantalla horizontal ¡Se ve de costado! Estoy en 2D y sin ningún tipo de CGI. Salto obstáculos y de repente voy en cámara lenta, congelan la visión.

"Reik Manson, modelo piernas largas, buen corredor".

—Bip, bip.

¿Qué rayos fue eso?

Me voy corriendo, cuando la pantalla deja de congelarse y luego las frenan a ellas.

"Alumnas de la academia Rose, locas desquiciadas, un poco bobas para correr".

Veo que se tropiezan al la imagen dejar de congelarse, hasta ruedan en el suelo de la escuela, todas juntas. Curioso ¿Esto es algún tipo de parodia al Coyote y el Correcaminos? Me detengo, viendo el espectáculo, volviendo a la normalidad.

—¡Reik! —Oigo a Alana, pero mi humor cambia cuando la veo en los brazos de Armame la estufa.

Me aproximo a ellos ¿Y por qué hay música cerca de este chico? Qué irritante.

—¿Y mis gatitos? —consulto.

—¡Cállate! —grita ella, avergonzada—. ¡Ni siquiera te gusto, no hables!

—Yo solo acepté lo inevitable. —Alzo y bajo las manos—. Soy el protagonista masculino, no queda de otra.

—Se ve que tienen mucho que discutir —expresa Ármame el armario.

—No, Armani, no me dejes con él. —Lo abraza fuerte.

—No te preocupes, Alana, nunca te dejaré. —Se le mueve el cabello rubio con la brisa y brilla como todo un sexy.

¡¿De dónde salió el viento y la luz?! ¡¡Yo soy el protagonista, yo merezco más!!

Debo aceptarlo, la escritora me odia. No solo me mete en esta escuela de locas, me empareja con esta estúpida y encima me hace ver como idiota ¡No es justo, merezco respeto! O al menos que algo me salga bien.

Se escucha un "pop" y Armani desaparece, entonces Alana cae al suelo.

—¡¿Qué hiciste?! —chilla al levantarse mi futura novia, por dictamen de la creadora—. ¡¿En qué estabas pensando?!

—Vaya, la escritora me escuchó. —Quedo pensativo.

—¡¿Cómo te atreves a pedir que desaparezca el objeto de mis deseos?! —Lloriquea.

—¡Yo soy el objeto de tus deseos!

—¡Claro que no!

—¡Deja de andar mirando a ese chico, eres mía! —grito, luego reacciono—. ¿De verdad acabo de decir eso?

—Sonó muy extraño —opina Alana.

—¿Por qué hay lectoras que les gusta que digamos eso los protagonistas?

—No sé, pero no lo vuelvas a decir, fue muy incómodo.

—Cierto ¿Y qué tal "mi chica"? —consulto pensativo.

—No, suena muy raro, por favor, no.

—Cierto, ni que fueras de mi propiedad o algún objeto, ni te pareces a una muñeca inflable.

—¿Así? —Infla los cachetes, luego reacciona—. Oye, qué asco, cochino. Debemos dejar de hablar de esto, por todos los cielos.

—No puedo, creo que tengo algún chip implementado o algo así.

—Genial —expresa con sarcasmo—. ¿Ahora vas a decir que eres un robot y que te controlan?

—No, iba a decir que es por mi naturaleza de protagonista masculino, pero eso también sirve. —Hago una pausa y pongo mi mano en la pared, al costado de su cabeza—. Antes de que vuelvan las locas, quiero hacerte mi... —Reacciono—. ¿Por qué estoy diciendo esto?

—Por todos los cielos, ya deja de hacer eso.

—Diré cosas sucias.

—¿Ya vas a empezar con la basura? —Enarca una ceja.

—Tienes razón, mejor me voy por aquí y dejo de hacer el ridículo. —Señalo el pasillo derecho.

—Sí, sí, y yo por aquí. —Ella marca el izquierdo.

Terminamos yéndonos en diferentes direcciones. Seamos sinceros, esto se está volviendo raro, aunque, ¿qué no es extraño en esta novela? Qué incómodo. 

Academia de locasDonde viven las historias. Descúbrelo ahora