4. Documentos borrosos

246 46 8
                                    

Reik

El despacho de la presidenta estudiantil se ve más tranquilo y normal. Voy a acusar a esa chica, entonces me libraré de todos mis problemas. Solo tengo que comportarme como a un pobre chico al que maltrataron, así su superiora obligará a Alana a entregarme su cámara.

¡Y borraré toda evidencia! ¡Buaja, ja, ja, ja!

Se escucha la puerta y dejo de comportarme como loco desquiciado, para poner cara de angelito. Me mantengo sentado como buen niño mientras la chica de cabello negro se sienta en su silla, ella entrecierra los ojos al mirarme y luego sonríe.

—Reik Manson, qué emoción conocerte al fin.

—¿Es una fan? —consulto tranquilo.

—Oh, en realidad tienes muchas fans aquí —expresa emocionada, fascinada y hasta excitada.

Terrible, oremos.

—¡Qué emoción! —expreso feliz.

Qué asco.

—No sabía que vendrías, sino te hubiera hecho una gran fiesta, ¿a quién le debo agradecer por hacerme el gran favor de traerte? —Me agarra las manos rápidamente, apoyándose casi sobre la mesa que nos separa—. ¡¿Te hicieron daño para llevarte hasta aquí?! Las golpearé a todas si es necesario.

—No, no, estoy bien. —Suelto sus dedos en la misma velocidad intensa que ella hizo—. Yo... quiero hablarle de una de sus compañeras, se llama Alana Whitmore, ella me grabó sin mi consentimiento y estoy muy preocupado. —Hago como que se me escapa una lágrima, fingiendo que me la limpio.

Se muerde el labio inferior.

—Estoy indignada. —Llora y llora mejor que yo, creo que está haciendo un drama bien grande o actúa realmente bien—. Lo solucionaré, no te preocupes. —Golpea la mesa de repente y me sobresalto—. ¡¡JENNY!! —grita tan alto que aturde.

Una chica entra, será su secretaria.

—¿Sí, jefecita? —consulta la tímida.

—Trae los papeles que ya sabes —expresa no muy discreta—. Y un té para el precioso Reik. —Me mira revoloteando las pestañas.

—No, gracias, estoy bien —digo en tono bajo.

—¡Pero si te encanta! —Suspira.

Lo odio, pero para ser un chico lindo y relajado, tuve que decirle a muchas revistas que lo amo.

—Ya tomé hoy —miento haciendo una gran sonrisa forzada.

Permanecer aquí me hará explotar una vena, una vena de odio, odio por lo insistentes que se ven todas.

—Oh, bueno —dice decepcionada—. ¡JENNY! —grita de repente—. Trae a Alana Withmore aquí —expresa con cara de asesina.

La que debería hacer yo.

La gente que puede expresarse libremente tiene tanta suerte. Te odio escritora, te odio por meterme en este lío, ojalá mueras.

La presidenta golpea la mesa otra vez, pero en esta ocasión con los papeles que le pidió a la tal Jenny.

—Firma aquí, por favor. —Revolotea las pestañas de nuevo—. Son formulismos para interrogar a Alana.

Una persona normal la leería, pero por culpa de que tengo que fingir ser idiota solo puedo firmar y ya. Además, la autora dejó borrosas las letras para que yo no haga trampa y así me quede atrapado en esta escuela.

¡Por los lentes de Vidavirix, voy a firmar mi sentencia de muerte! 

___

¡Hola! Bienvenidos al milésimo intento por escribir esta comedia loca xD

Dicen que la milésima es la vencida, aunque en realidad nadie lo dijo jajaja

Notarán que la comedia evoluciona tras pasar los capítulos, porque los primeros capis fueron escritos en diferentes momentos, veremos como sigue en los próximos. Intentaré nivelar un poco la seriedad y la locura, porque sino me costará bastante avanzar. Espero que se hayan divertido ❤️

Atte: Vivi.

Academia de locasDonde viven las historias. Desc繳brelo ahora