Pov General
Los autos pasaban frente a ellos a toda velocidad, iluminando todo a su paso, el sonido de las llantas acelerando, la adrenalina que se sentía al instante, todo eso era demasiado emocionante para todos, incluyendo a los nuevos miembros y a quienes ya tenían tiempo en ese lugar.
Todos los fines de semana siempre iban a ese lugar abandonado a jugar carreras, las competencias eran demasiado reñidas y sobre todo peleadas por la mayoría, ya que los premios mayores eran los autos de los perdedores y sobre todo el dinero acumulado por meses.
El observaba como siempre desde su asiento, tan perspicaz como misterioso, tan callado y oscuro.
La mayoría de los chicos eran mayores que él, más de 20 años eran los que tenían ellos mientras que el solo contaba con 17 años, pero eso no le había impedido estar en ese lugar.
Para estar en ese lugar al menos se necesitaba tener 20 años, pero él le había ganado una carrera Derek, un chico de 24 años que era quien había encontrado ese lugar y donde el mismo había hecho esas carreras clandestinas
Todos habían quedado asombrados por la astucia de un chico de 16 años al volante, pero era de esperarse que fuera tan bueno ya que su propia madre le había enseñado a manejar. De esa carrera ya había pasado 1 años y todos los chicos que asistían aún estaban asombrados de ese chico tan joven, aunque había ganado en la carrera él no era una persona que hablara mucho, era un poco distanciado de todos y solo tenía pocos amigos, en la escuela lo clasificaban por el chico misterioso y grosero, en su vocabulario abundaban las malas palabras y eso lo había escuchado de su madre, pero aunque ella había querido corregir a su hijo para eso ya era demasiado tarde.
-¿Vas a correr estadía Daryl? – el chico de cabello rubio y sonrisa radiante se acercó al joven castaño, que continuaba observando la pista. Daryl negó con su rostro, soltó un ligero suspiro y giro a ver aquel tatuaje en su muñeca, una J remarcada, paso sus dedos por encima de aquel lugar y varios bordes
aparecieron, una gran cicatriz pasaba por ese lugar, mordió sus labios antes de olvidar todo lo que había sucedido – Daryl – lo llamo de nuevo su amigo, el chico parpadeo un par de veces y giro a Kendall, su mejor amigo, justo como lo eran sus madres desde que eran pequeñas.
-Este día no creo - murmuro con voz gruesa, aun sin girar a ver a su amigo – no tengo humor para hacerlo – sus ojos continuaron mirando en la misma dirección, justo por donde los autos pasaban.
-Jugara Andrew Kenworth - menciono Kendall, Daryl giro sus ojos al escuchar ese nombre.
Andrew Kenworth era un chico de 23 años que había reclamado el día que habían dejado que Daryl entrara al grupo, Andrew No aceptaba a nadie que él no quisiera ya que junto con Derek, él era el segundo al mando del grupo, pero la mayoría habían aceptado a Daryl.
-Imbécil - musito mirando a Andrew, este miraba dentro de un auto, hablaba con alguien, pero para ser honesto a Daryl no le importaba.
Andrew levanto su vista, cruzando mirada con la de Daryl, los 2 tenían exactamente el mismo temperamento ya que los padres de ambos eran las personas más temperamentales de la isla, y sus hijos no se podían ver ni en pintura.
Un mínimo recuerdo hiso a Daryl parpadear de nuevo, se visualizó a el mismo, un año atrás manejando a toda velocidad, pero todo se desvaneció cuando Andrew le sonrió sínicamente y apunto en su dirección.
-¡Oye Benson! - grito con burla - ¿Tus ojos aun no cambian de color? - soltó una carcajada sonora, Daryl apretó sus manos en puños, odiaba que Andrew se burlara de su raro color de ojos, había heredado la Heterocromia de su abuelo, una anomalía en la que el iris de los ojos era diferente, en este caso Daryl tenía un ojo azul y el otro color marrón.
-No, aun los tengo del mismo color para tu mala suerte, y créeme que ese es mi atractivo ya que con eso consigo a mujeres ya que en tu caso veo que no consigues nada - Andrew lo observo amenazante , Daryl casi nunca hablaba frente a ellos, pero cuando lo hacía era siempre para maldecir o reírse de alguien.
-Ya basta – Derek soltó un grito al ver como Andrew ya se estaba molestando y estaba a punto de dejarse ir sobre Daryl, Andrew tenía el mismo temperamento de su padre de no soportar nada y querer arreglar todo a golpes.
-Igual de pendejo que su padre - murmuro Daryl entre dientes, Odiaba a Andrew pero aún más a su padre, había algo en los Kenworth que lo hacía sentir una ira que no podía describir.
Su madre había intentado por años llevarlo a casa de los Kenworth, pero desde que había tenido memoria, este siempre se había negado, llorando hasta el cansancio o haciendo rabieta para no ir, su madre había preferido dejar las cosas de esa manera e ir sola a visitar a los Kenworth.
-¿Quién va a competir? - pregunto Derek a los presentes, al menos unos 30 chicos se colocaron en círculo, dejando a Derek en medio - ¿Jugaras Andrew? – apunto a aquel chico de físico bien formado y sobre todo de los mal altos que estaban en ese grupo
-No lo haré ahora, ya que traje un reemplazo - apunto hacia su auto, Un Camaro 2010 totalmente arreglado, todos quedaron impresionado, Andrew jamás se negaba a una carrera y sobre todo jamás dejaba que nadie compitiera por el
-¿Tienes miedo de competir contra Daryl de nuevo? - hablo Kendall en tono burlón, Daryl empuño sus ojos y otro recuerdo fugaz llego a su cabeza, el a toda velocidad en un auto riendo a carcajadas mientras veía que había dejado atrás a su contrincante y de repente algo se había cruzado en su camino.
-No le tengo miedo al bebe - menciono Andrew trayendo a Daryl a la realidad - solo que he entrenado a esta persona por unos meses y creo que ya sabe bastante
-Te dejare en vergüenza Kenworth, ¿acaso quieres que tu chico llore? – la vista Daryl se giró al auto que tenía los vidrios polarizados arriba, no se veía a nadie dentro, pero algo si tenía seguro.
Destruiría al chico que estuviera dentro
-No creo que llore – menciono Andrew sonriendo - ¿aceptas correr contra él?
-Claro que si acepto - Daryl jamás había despreciado un reto, sobre todo quería dejar en ridículo a Andrew por hablador, corrió a su auto, un Mustang 69 que su madre le había enseñado a reparar cuando él tenía 14 años. - Tu auto por el mío – grito con alegría
-Claro - Andrew cruzo sus brazos – añadiere otro a mi colección
Rápidamente se colocó a un lado del Camaro contra el que competiría, giro su gorra y esperaba a que ese vidrio polarizado se bajara para insultar a ese pobre chico que perdería, pero la ventana jamás se bajó por completo - Ve cubriendo tu cara ya que lo único que veras de mi será polvo - grito mientras se escuchaba el rugir de los motores, su contrincante solo bajo un poco el vidrio y le mostró el dedo de en medio, Daryl solo sonrió he hiso lo mismo, esa carrera sería muy interesante.
-¿Están listos? - pregunto Chanders, otro de los chicos del grupo, este se colocó en medio de ambos carros , Daryl le afirmo con el pulgar y un pitido del otro auto daba a entender que también estaba listo - Ok, aceleren su motores, en sus marcas... listos.... - Daryl giro su rostro a su contrincante, le fascinaba la adrenalina que sentía cuando corría en los autos, aun después de lo que le había pasado a él no le importaba, jamás iba a dejar de correr en los autos - Fuera - grito Chanders con emoción, Daryl acelero rápidamente dejando atrás al otro chico, una sonrisa se formó en su rostro al darse cuenta de eso, estaba seguro que humillaría de nuevo a Andrew, estaba seguro que por fin Andrew admitiría su derrota, pero su alegría solo duro unos segundo ya que el Camaro se había emparejado a su lado, Daryl acelero rápidamente para pasar la curva que estaba delante de ellos, pero la habían pasado al mismo tiempo, un fuerte gruñido salió de sus labios, se había comenzado a molestar, él tenía que ganar ya que quería humillar a Andrew, fue en ese momento cuando gano ventaja y se dio cuenta de que la meta estaba a pocos metros de él, al menos unos 30, sonrió de nuevo, tenía la carrera ganada, acelero de nuevo, pero cuando estaba a punto de llegar el Camaro lo había emparejado de nuevo, el no dejaría que ganara ... nadie nunca le había ganado una carrera y este día no sería la excepción, la meta estaba a pocos metros, piso el acelerador y cuando faltaban solo 5 metros para llegar se dio cuenta de que el Camaro lo había rebasado, dejando a Daryl en un segundo lugar.
Daryl apago el auto quedándose en shock, ese chico le había ganado, ese chico le había ganado su récord de no ser vencido por nadie, no sabía quién era ese chico, no sabía el porqué le había ganado, él no estaba preparado para eso.
Un imbécil le había arrebatado su título de no ser vencido por nadie, ahora lo había perdido y junto con ello estaba seguro que Andrew no lo dejaría tranquilo jamás
Levanto su vista con tal furia, la puerta de ese auto se abrió, esperaba ver a ese pendejo salir, pero grata fue su sorpresa cuando miro una cabellera larga y rubia descender de ese auto, era una chica la que le había ganado
Eso era peor de humillante
Había sido humillado por una chica, sus ojos se abrieron por completo al ver como ella movía su cabello y después giraba su rostro a donde él estaba mostrándole una sonrisa burlona.
Andrew corrió a donde estaba esa chica, la levanto en los aires dando vueltas con ella, Daryl bajo su vista furioso y apretó sus manos en puños, una chica lo había humillado, jamás se olvidaría de eso.
Levanto su vista de nuevo para ver como la chica se acercaba a donde él estaba, Observo aquellos ojos verdes y sintió una ira recorrer su cuerpo
-Veo que el que miro polvo fuiste tú - hablo en tono burlón causando que la ira de Daryl subiera por los cielos
-Mira nadamas - pudo escuchar el tono burlón de Andrew quien se acercaba a donde estaba la chica y pasaba su brazo por su hombro - el rey de la pista vencido por una chica - Daryl apretó el volante con fuerza - Mi hermana te gano – sonrió de lado - Veo que no sirves para nada, hasta una niña te gana - eso fue suficiente para que Daryl abriera las puerta del auto, se quitara el suéter y se fuera sobre Andrew a golpes, todo mundo sabía que sería difícil separarlo, eran los más pleitistas del grupo y cuando peleaban con alguien era casi a muerte, Daryl subió sobre Andrew , comenzó a golpearlo con fuerzas que pensaron que el ganaría , pero todo cambio en pocos segundos Andrew lo había lanzado a un lado de él, quiso subir encima de el pero Daryl de una patada había logrado derribarlo de nuevo para así subirse de nuevo sobre Andrew, justo en ese momento la hermana de Andrew fue quien salto sobre Daryl, tratando de quitar a ese chico de encima de su hermano, pero este de un fuerte empujón la hiso caer al suelo sin darse cuenta que ella se había llevado consigo la camisa de Daryl dejando con el torso desnudo.}
Él se quedó helado ante lo que pasaba y todos se quedaron sorprendidos ante lo que veían, a uno de los costado de Daryl había una gran cicatriz desde su pecho asta debajo de su cintura , la cicatriz se perdía por sus pantalones, pero está cubierta por un gran tatuaje de un dragón, Daryl se levantó rápidamente de encima de Andrew , tomo su suéter y su gorra, giro de nuevo y observo a esa chica, aquella de ojos verdes.
Esos malditos ojos verdes que el mismo se encargaría de destruir, esos ojos verdes que posiblemente serian su perdición, pero que no descansaría hasta vengarse por lo que había echo.
Soltó un fuerte gruñido, se giró de nuevo y corrió a toda prisa para así subir a su auto y acelerar para irse lejos de ese lugar.
El auto iba a toda velocidad por la carretera del sector 5, era el sector que estaba cerca de la playa, el mismo en donde Daryl vivía junto con sus padres.
La isla estaba dividida en 21 sectores cada uno con más de 10 kilómetros de extensión, en este caso el sector 21 aún estaba en construcción, la separación de cada sector era de 4 kilómetros así que fácilmente se podía llegar de un sector a otro a pie.
Cuando estuvo cerca de la playa estaciono su auto, se sentó a la orilla dejando que las olas lo empaparan, cubrió su rostro con sus manos y comenzó a gritar de coraje, se pudo ver claramente otra gran cicatriz en su brazo derecho, un brazo que había llenado con tatuajes para así cubrir esas horribles cicatrices que a él le molestaba mostrar.
-Maldita sea - gruño con odio golpeando la arena con fuerzas, odiaba esas cicatrices que cubrían su cuerpo, odiaba la cicatriz de su muñeca ya que mucho se burlaban de él pensando que se había cortado las venas sin saber lo que en verdad había pasado.
Los recuerdos regresaron a su mente rápidamente , ya habían pasado un año de eso, había jugado esa carrera con Andrew todo para cerrarle de una vez la maldita boca, todo al principio iba bien, llevaba una gran ventaja y él sonreía con felicidad al saber que le ganaría, pero ni siquiera se dio cuenta cuando esa niña se atravesó en su camino causando que él se desviara y por esa razón perdiera el control de su auto y se saliera del camino dando varias vueltas en el aire y estrellándose contra un árbol.
Había despertado 4 semanas después, se encontraba completamente vendado del pecho, uno de sus brazos estaba enyesado y el otro vendado, su cabeza al igual estaba vendada, los doctores no le habían dado esperanzas de vida a sus padres ya que el accidente había sido demasiado horrible, el casi había perdido su mano y por esa razón tenía era horrible cicatriz en su muñeca, una parte del auto había quedado atravesado en su pecho y había alcanzado a costar la mayoría del costado izquierdo de su cuerpo, y en su cabeza tenía una gran cicatriz de algunos 10 centímetros, las cicatrices le daban bastante vergüenza y nunca dejaba que nadie las mirara ya que se sentía como un adefesio, llevo sus manos a su cabeza y sintió su cicatriz pero que gracias a su cabello ondulado y largo la cubría con facilidad, sentía toda esa opresión en su pecho, esas ganas inmensas de llorar de rabia.... nunca lloraba ya que odiaba sentirse de esa manera, ahora sabía que todos se burlarían de el por su cicatrices aunque la mayoría estaban cubiertas por tatuajes.
Sus padres le habían prohibido volver a correr, no lo había hecho por 5 meses pero él no quería vivir con el miedo de los autos así que simplemente había regresado a las carreras clandestina para jamás quería tenerles miedo a los autos, ya que él sabía que lo peor que podía hacer uno era vivir con miedo.
Sintió unos brazos envolverlo por la espalda, sintió como besaban su hombro con cuidado, un ligero suspiro salió de sus labios.
-Sabía que estarías en este lugar - murmuro ella, él se tranquilizó un poco - ya me contaron lo que sucedió y me imagine que estarías en este lugar - él coloco sus manos encima de las de ella con ternura, estar con esa chica lo tranquilizaba un poco.
Se quedaron por unos minutos así, solo viendo las pequeñas olas del mar, escuchando la respiración de ambos, sintiendo tranquilidad por ese momento.
Un ligero suspiro salió de los labios de aquella chica, se movió un poco y se colocó frente a él, observándolo con sus lindos ojos verdes muy parecidos a los de su padre, ella acaricio con cuidado la mejilla de Daryl y le sonrió, le gustaba esa sensación.
- Esas cicatrices no te hacen menos atractivo - susurro con cariño - al contrario... te hacen ver sexy - él le sonrió de nuevo, movió un poco sus brazos y la rodeo con delicadeza - Sabes que yo estaré contigo en las buenas y en las malas - dijo con ternura -Te quiero Daryl
Yo también Jadem – inclino un poco su rostro, depositando un ligero beso en la frente de esa chica.
- Te quiero desde que te conozco, te quiero desde que fuimos amigos y te seguiré queriendo hasta el día que muera - los 2 se conocían desde pequeños, desde que habían llegado a esa isla sus padres habían hecho que los 2 fueran amigos, los 2 vivían en el sector 5 y por esa razón pasaban la mayor parte del tiempo junto,
En un principio el no quería enamorarse , solo estaba con ella porque pensaba que no quería estar solo y no aburrirse, pero con el tiempo se había dado cuenta de que estaba equivocado ya que se había enamorado poco a poco de ella, hasta un tatuaje en la muñeca se había hecho para recordarla.
La dulce mirada de ella se cruzó con la de él, tomo su mano... la que tenía la cicatriz y la beso por encima del tatuaje, Daryl podía ser la persona más fría, grosera, Mujeriega y Bipolar del mundo, pero solo con Jadem él era un chico tierno y dulce.
Ella se acercó, le dio un tierno beso en los labios y después se sentó a un lado de él, Daryl la rodeo con su brazo, mientras ambos observaron juntos el horizonte sin saber todo que les esperaba más adelante.