CAPITULO 23.

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Me da un suave beso en la frente y me deshago con sus palabras. Se escuchan pasos alrededor de nosotros, pero no me doy cuenta hasta que Yoel se aleja de mi.

Sus palabras se acaban de clavar en lo más profundo de mi corazón y siento que ahora mismo daría la vida por este hombre.

Lo observo mientras mira atento a nuestro alrededor. Aun tiene una mano puesta en mi cintura.

-¿Qué pasa?..-No me mira, sigue mirando a puntos donde no hay nada.

-Están aquí, tenemos que irnos.

-¿Quién está aquí?

-No hay tiempo, luego te lo explico, vamos deprisa.

Siento un nudo muy amargo mientras que todo el momento de lucidez se va de mi cabeza. Me tiene cogida de la mano mientras nos movemos deprisa por las hierbas y las rocas hasta el coche. Tengo el mal presentimiento de que llevan rato aquí observandonos..seguro.. ¿porqué no me ha dicho nada?

Una vez dentro del coche, lo pone en marcha y salimos a toda velocidad hacia la carretera.

-¿Por qué no me has dicho nada?..- Me mira de reojo mientras pone una mano en mi rodilla.

-Si te lo hubiera dicho no habrías querido quedarte.

Desliza su pulgar haciendo un circulo en mi muslo y me contengo las ganas de hablar. Es verdad, si me lo hubiera dicho no habríamos hablado, aunque todavía no ha quedado nada claro pero viendo sus últimos estados anímicos quería arreglarlo, estaba arrepentido, o eso esperaba.

Acelera el coche y rápidamente nos perdemos por las carreteras.

Cuando estamos llegando a las tierras del restaurador veo que detiene el coche, pone el freno de mano.

-¿Qué haces? –Está oscuro, veo la muralla que rodea las tierras frente a nosotros pero no la pasa.

-Mira detrás de esos árboles ¿qué ves?

Miro donde me dice.. hay dos árboles juntos y no veo nada más que hierbajos y piedras.

-No veo nada.

-Concéntrate, imagínate que hay una tela o algo que impide tu visión y luego quitala, mira lo que hay detrás.

Frunzo el ceño porque no entiendo que estamos haciendo aquí parados. La tierra de Jude está a penas a cinco metros y si llegamos allí el escudo nos protegerá de algún ataque.

Lo miro desconcertada y bueno, voy a probar.. soy rápida, miro a los dos árboles, me imagino una gran cortina, una muy grande que cubre todo el alrededor..ahora le pego un tirón y la dejo caer al suelo..oh dios mio.

-Mierda.. ¡hay tios escondidos!

Asiente con la cabeza mientras apreta la mandibula y vuelve a mirar a esos hombres.

Hay dos, uno entre los árboles escondido y otro un poco más en la lejanía. Desde aquí se le ven los ojos brillantes, como si fueran gatos y reflejasen la luz. Trago saliva porque esto no es bueno, no es bueno.

Yoel acelera el coche y rápidamente nos metemos en las tierras de Jude, miro hacia atrás porque me ha dejado impactada, no sabia que podía hacer estas cosas.. puedo verlos y sentirlos.

-¿Contigo también puedo hacer eso?

-¿Qué quieres decir? –Acelera el coche aun más.

-Que si puedo verte aunque estes “invisible” –Esboza una sonrisa.

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