Estabamos solos en el salón, Scott estaba entretenido con su móvil mientras yo veía en la televisión "El diario de Noah" que queréis que os diga, me encanta esa película.

-Cariño, nos vamos al cine, ¿os apuntais? -Preguntó mi madre mientras cogia su bolso que estaba en la mesa del salón.

-No, muchas gracias señora Holt. -Dice un sonriente Scott, claramente solo lo hace para parecer majo.

-Scott, amor, Brenda, señora Holt es demasiado formal -Mis padres de despiden y salen de mi casa, se puede escuchar desde afuera el ruido del coche al arrancar y al salir de su sitio.

-¿De qué trata la peli? -Preguntó Scott.

-Un chico "pobre" se enamora de una chica rica, la consigue y pasan cosas... -Le dejo a la mitad, no soy del tipo de personas que contaban la película sin que la persona la hubiera visto.

-Suena a película ñoña que le gusta a todas las tías.

-¿Y qué pasa si lo es? -Le pregunto.

-Que no mola nada. -Dice dejando su móvil en la mesilla.

-Sí que mola, imbécil.

-Pero, ¿sabes lo que mola más que esa película? -Dice girando la mirada de la tele hacia a mi.

-¿Los power ranger? -Digo de broma.

-Esto.

Rápidamente Scott estaba encima mía, con los brazos a los lados de mi cabeza, estaba sobre mi. Sentía como mi pecho subía y bajaba gracias a mi respiración agitada y mi corazón latiendo rápido.

Bajó los labios hasta mis clavículas, subiendo por mi cuello llegando a las comisuras de mis labios.

-Si quieres que pare, dilo. -Dijo mientras sentía su aliento en mi boca.

Este tio es tonto, ¿como voy a poder hablar mientras mis hormonas estan revoloteando como millones de mariposas?

-Lo tomaré como un sí.

Y despacio se fue acercando a mi boca, dejando milímetros entre nuestras bocas, pero no me pude resistir, corté la distancia que había entre nosotros.

Hasta que un golpé acabó con todo.

-BROOKLYN. -Una voz masculina gritó al lado de mi oreja.

-¿QUÉ COJONES? -Grité, abrí los ojos, estaba encima de Scott, ¿había sido un sueño?

-Te has caido de la cama y te has caido encima mia, aun qué creo que te has caido aposta para estar así de cerca de mi. -Dice y otra vez la sonrisa esa de pícaro.

-Tranquilo que no. -Me intenté levantar, apoyé el codo en el pecho de Scotr haciendo que este gritara de dolor.

-¡¿QUÉ?! -Grito al escuchar su grito.

-El.. puto.. codo -dice llevandose la mano al pecho cuando quito el codo.

-Oops, lo siento. -Digo y me subo a mi cama. -¿Qué hora es?

-Las 11:30, ahora callate, me duele mucho la cabeza. -Dijo tapándose con la almohada.

Hice lo mismo que él, recordando el sueño, ¿enserio había soñado yo eso? me sentía.. rara... nunca habia soñado eso con ningún otro chico, ni con Dylan.. bueno, mejor será olvidarlo.

Ayer se que vinimos sobre las 12, no nos quedamos mucho tiempo porque los vecinos de Simon se quejaron y desalojaron la casa, si, es una mierda, pero Scott y sus amigos se pusieron hasta las trancas de algunas botellas de cerveza que sobraron.

Me levanté de la cama y fui al baño para darme una ducha, cerré la puerta con cerrojo, encendí el iPod poniendo la lista en reproducción aleatoria, primera cancion, "You & I" de One Direction, después me metí en la ducha, dejando que el agua me relajara.

Oh no.

No podía dejar de dejar de pensar en el sueño, y como que la canción no me ayudaba mucho.

¿Enserio desearía besar a Scott?

Estas montando una montaña de un grano de arena, solo ha sido un sueño.

Me repito una y otra vez, después los recuerdos de anoche me empañan el cerebro.

Este chico me está volviendo loca, y eso que lo conozco de toda la vida.

¿Volverán los sentimientos de antes a mi, otra vez?

No,  imposible, me lo prohíbí y me lo sigo prohibiendo.

Cuando salgo de la ducha me peino y me visto con unos shorts negros y una camiseta de mi hermano de los "Lakers" que por cierto, me queda enorme, salgo del baño y veo que Scott sigue durmiendo.

Em.. es cosa mía, ¿o su amigo se habia animado?

No, se había animado.

Pues creo que ha llegado demasiado tarde, se deberia haber animado ayer, no ahora mismo cuando acabo de salir de la ducha.

No sé como mirarle a la cara después de tantas cosas.

Bajo a la cocina, había una nota en el frigorífico.

"Brook o Scott, hemos ido a dar una vuelta con los vecinos, no tardaremos en llegar, si queréis desayunar hemos comprado cereales y bollos por si os apetece, si es el caso contrario, haceros lo que queráis."

Vaya dos, cuando podían se escapaban y me dejaban aquí con el chulo.

Decidí que unos cereales no me sentarian nada mal, así que cogí un tazón de leche con mis cereales favoritos y empecé a devorarlos.

-Um.. cereales. -Se escuchó a un Scott recién levantado.

Bien, su amigo se había relajado y llevaba pantalones, que le quedaba colgando por sus caderas, al igual que llevaba una camiseta de tirantes que marcaban los músculos de su torso.

-La leche esta en el frigorífico, el tazón en ese estante y las cucharas en ese cajón. -Dije señalando todos los lugares donde tenia que coger las cosas mientras me llevaba una cuchara llena de cereales a la boca.

-¿Y qué tal has dormido? -Me pregunta mientras se sienta delante mía y se llena el bol de cereales.

-Bien, ¿por qué preguntas? -Seguro que estaba roja.

-Como te has caído, digo, alomejor necesitabas un poco de mi compañía. -Dice apoyando sus codos en la mesa y me mira fijamente.

-No necesito tu compañía, tranquilo. -Digo después de beber un poco de zumo de piña.

-Lo que digas... -Dijo bajando la mirada a su cuenco y después subiendola otra vez para mirarme a los ojos. -Se sincera, ayer, cuando besaste a Dylan delante mía, ¿fue para darme celos, verdad?

Antes de que termine el verano.¡Lee esta historia GRATIS!