Creo que hoy no me levanto como ayer, ni debería. Ayer pensé que iba a ser un gran día, pero cada hora que pasaba era peor, hasta tal punto de saber que tendré que aguantar a Scott Gallagher durante un mes, en mi casa.

-¡Brook, levanta! ¡Tienes que preparar tu habitación. -Canturrea mi madre desde el pasillo. Creo que mi madre me odia y yo no he hecho nada.

-Ya voy, mamá. -Imito su voz.

Salgo de la cama a duras penas, y me dirijo al armario donde cojo una camiseta roja de tirantes y unos pantalones vaqueros cortos, y para fastidiar un poco a mi madre, voy descalza. Después de una 'relajante' ducha me visto con lo que he cogido del armario y bajo a la cocina a desayunar mis bollos favoritos que mi padre ha traído de mi cafetería favorita.

-Papá, ¿qué piensas sobre que Scott se quede a dormir? -susurro a mi padre ya que mi madre está fregando los platos.

-Brook, te he escuchado. -Me avisa mi madre y mi padre se tapa con el periodico para taparse mientras me susurra.

-Mientras que no hagáis cosas que luego puedan acabar mal, no tengo problema. Pero que no se os ocurra hacer nada. -recalca mi padre. Tranquilo papá, sólo saldrá volando por la ventana a primera de cambio.

Decido subir a mi habitación para ayudar a mi madre con las cosas para el invitado.

Ha decidido que el dormirá en la cama que está dejabajo de la mia, espero pisarle la cabeza cuando tenga que ir al baño. Ha dejado un hueco en dos cajones para que meta sus cosas y creo que mi armario por arte de magia está ordenado.

-Scott viene dentro de una hora que no se te olvide. -Me recuerda por quinta vez mi madre, necesito hablar con alguien.

Cojo mi teléfono y marco el número de América, mi mejor amiga. No había hablado con ella desde hace dos días, y necesitaba a mi amiga ahora.

Después de quince minutos América apareció en mi casa, mi madre hizo que pasara y subió a mi habitación.

-Hola muñeca, ¿necesitabas un poco de mi? -Dice América cuando pasa y se sienta a mi lado. América es alta, esbelta, tiene el pelo ondulado moreno y ojos verdes. América y yo somos mejores amigas desde que estábamos en cuarto curso y sin querer le lancé mi cartón de zumo a la cabeza, mojandola de zumo de piña.

-Creo que voy a matar a alguien. -Digo.

-¿Sólo querías verme para matarme? muchas gracias nena.

-Sabes que no es así. Sólo que ayer me pasó algo que...

No me dejó terminar cuando dice: ¡No me digas que te acostaste con Dylan!

-¿QUÉ? Claro que no, además sabes perfectamente que yo de momento no creo que pueda hacer eso. -América era la única que sabía lo mío.

-¿Entonces? -Pregunta confusa.

-A ver, sabes que mi madre es la mejor amiga de la madre de Scott Gallagher -Asiente con la cabeza- Pues se va a España, ella y su marido, durante un mes, y ¿a qué no adivinas la sorpresa?

-Te han dicho que vayas con ellos...

-No. Como no quieren que Scott esté sólo es su casa han pedido que se quede con nosotros, ¿y sabes qué? mi madre aceptó, ¿y sabes lo mejor? que duerme en mi habitación. 

Veo como América tiene la boca completamente abierta.

-¿Qué señor chulo va a pasar un mes en tu casa? ¿UN MES AQUÍ? -Dice con los ojos de par en par.

Asiento con la cabeza

-¿Lo sabe Dylan? -Pregunta

-No sé si decírselo, no quiero que se ponga celoso... -No tengo ni idea de que hacer. -Ayúdame.

-Puf.. Creo que deberías decirselo... lo siento muñeca, te acompaño en el sentimiento -Me da toques en el hombro izquierdo.

Después de unos minutos hablando sobre que podíamos hacer hoy por la noche el timbre de mi casa suena. Como si hubieramos pensado lo mismo nos miramos y nos acercamos a la ventana, efectivamente, lo que me esperaba, Scott y su madre. Mi madre y ella se pasan como diez minutos hablando hasta que la madre de Scott se va y este pone un pie en mi casa. Brook, aquí empieza tu pesadilla

Antes de que termine el verano.¡Lee esta historia GRATIS!