-¡Brook! ¡Baja y ayuda a Scott con las cosas! -Grita mi madre desde el pasillo.

-Guau, ahora las chicas tienen que ayudar a coger las cosas de los chicos, esto es nuevo. -Comenta América. -Creo que me voy, esta noche si eso quedamos, ¿vale?

-No por favor Ame, no me dejes. -Digo de rodillas.

-¡BROOKLYN! -Grita otra vez mi madre.

-Está enfadada. -Acierta América. Siempre que está enfadada me llama por mi nombre, Brooklyn, odio mi nombre, ¿vale? Aún que para mis padres es muy especial, ya que se conocieron en unas de las calles de Brooklyn, de ahi mi nombre, pero yo lo odio, me gusta más Brook. Muchas veces me hace gracia que América y yo tenemos los nombres que tenemos, parece que hacemos una alabanza a América o algo así.

Bajé las escaleras detrás de América que después de despedirse sale por la puerta. Miro a Scott le miro con asco aún que intentó deprimirlo pero no puedo.

-Ya estoy aquí mamá, ¿qué me tengo que subir? -Pregunto.

Scott.

Llevaba como 6 años sin pasar a casa de la familia Holt, ni siquiera venía en el cumpleaños de alguno, solo de James, pero este lo celebraba en otro lugar para no poner la casa patas arriba.

Cuando llegué a la habitación de Brooklyn me di cuenta de que no había cambiado nada, aún seguía el color ese azul cielo en las paredes, la cama arrimada a la pared, pero en las estanterías en vez de estar llenas de juguetes y peluches está lleno de libros y fotos. Dejo la maleta en el suelo y ella hace lo mismo con las otras bolsas.

-Guarda tus cosas en esos cajones de ahí -Dice señalando a los dos cajones que tiene debajo de la cama.

-Bien, y yo, ¿donde duermo? -Pregunté. Ella es capaz de mandarme a dormir con el perro.

-Saca la cama que está debajo de la mía, ya está preparada.

-Que considerada por tu parte, Brooklyn. -Sabía que odiaba que la llamaran Brooklyn.

-Mira Scott, vamos a dejar unas cuantas cosas claras. -Dice levantando el dedo índice apuntandome. -Primero, no somos amigos, ni lo vamos a ser, tu por tu lado y yo por el mío. Segundo, tu tienes que ultilizar el baño de abajo. -Abrí la boca para contradecir, pero no me dio tiempo - Este es mío, ¿está claro? y tercero, aquí no vas a traer a ninguna de tus putitas.

-¿Algo más? -Dije.

-De momento no, lo demás te lo dirá mi madre, pero recuerda Scott, mi casa, mis normas. Lo que te diga lo vas a hacer, ¿vale?

-Ósea, que si me pides que nos acostemos, ¿lo tengo que hacer? - Sonreí pícaramente. Serían sus normas, pero un poco adornadas con mi aroma.

-Eres un asqueroso.

-Te pongo.

-¡Já! Scott, no eres el ombligo del mundo, asumelo, no eres tan importante como crees. Hay gente que vale más que tu, deja de ser tan creido.

-¿Más que yo? ¿Como tu novio, err.. Dylan?

-Un ejemplo. -Se cruzó de brazos. -Te dejo que coloques las cosas. - Y se fue.

Este mes iba a ser muy largo.


HOOLA, bueno, quería informar de que es unos de mis primeras novelas, por llamarlo así, y que me gustaría que dierais vuestra opinión en los comentarios y una estrella si os a gustado, siento si algunos os parecen muy cortos, pero hoy no estaba muy inspirada.
Si veo que está historia no tiene tirón dejaré de hacerla, pero haré unos capítulos más para coger el tranquillo.
Muchas gracias (:

Antes de que termine el verano.¡Lee esta historia GRATIS!