-¿Una Carta?- Preguntó lo mismo que yo segundos antes había pensado en mi cabeza. - ¡Trae!

Me la quitó de la mano, todavía seguía extrañada porque no tenía remite.

''Hola, Brooklyn

Seguro te estás preguntando porque esta carta ha aparecido en la puerta de tu casa, sin remitente, ni nada, solo un trozo de papel, y es porque necesitas saber mucha cosas, pero te las iré contando poco a poco. 

Quiero que sepas, que esto es para ayudarte a saber quien merece estar en tu vida y quien no.

Empieza con Scott.''

-¿Empieza con Scott? - Preguntó América. - ¿Qué pasa con Scott? 

La leí y la releí como 5 veces sin entender todavía quien supuestamente ''me queria ayudar'' 

-No tengo ni idea Ame, por lo menos no es algo malo, supuestamente es para ayudarme, pero no entiendo que tiene que ver Scott en todo esto. - Metí el sobre debajo de mi almohada y me tumbé de nuevo. 

Una hora después de estar pensando y sin hablar América se fue a su casa y yo me quedé pensando las supuestas opciones, pero no aparecía nada. 

Bajé a la cocina a beber un vaso de agua cuando el nombrado en la carta apareció por la puerta. 

- Hola Brook. -Dijo Scott entrando a la cocina poniendose detrás de mi mientras me abrazaba por la espalda- ¿Dónde están tus padres? 

- Mi madre en el salón, y mi padre trabajando, ¿por? - Pregunté confusa, pero rápidamente se encontraba delante mía mezclando sus labios con los mios. 

Sólo disfrutaba del sabor de sus labios, no existían problemas, solo nosotros dos en la cocina, juntos. 

-¿Esto qué significa? -Pregunté cuando fuí capaz de separar su boca de la mía. 

-Sólo quería hacerlo. - Dijo poniendo sus brazos al rededor de mi cintura y dando un suave beso en la mejilla.

La puerta de la cocina sonó, sorprendiendo a mi madre con esta escena tan extraña entre dos personas que hace dos semanas se odiaban. 

- Scott, ya que estás aquí os iba a preguntar que si os apetence comida china para cenar. - Una pequeña mueca apareció en el borde de sus labios, entre que estaba confusa y un poco disgustada. 

-Claro señora Holt, sería increíble. - Contestó Scott mientras llevaba su mano a su nuca acariciando esa parte.

- Genial, ¿Brook que te parece a ti? -Esta vez sus palabras iban dedicadas a mi. 

- Está bien. - Respondí, su mirada no parecía estar tranquila.

Salió de la cocina dejándonos a Scott y a mi en un silencio no muy cómodo en el ambiente.

-¿Te pasa algo? - Pregunté. Desde el momento que había salido mi madre se había apagado, la energía que había traído se había esfumado. 

- Mi madre me ha llamado hace dos horas-Suspiró- Me ha dicho que su amigo estaba cada vez peor y que quieren quedarse más tiempo, no saben cuanto, pero aun que no lo parezca los echo de menos Brooklyn, y sí, me gusta estar en tu casa y hacerte de rabiar y estar aquí con tu familia, pero los echo de menos aun que haya pasado solo dos semanas, aun que no tenga una relación muy buena con ellos, aunque... 

Lo callé con mis labios, se estaba poniendo demasiado nervioso y le entendía, si mis padres se fueran y me dejaran en otra casa, los echaría mucho de menos. Aun que no pensaba que Scott seguiría siendo el chico sensible de hace años atrás, algo quedaba de ese Scott nervioso, tímido y amigable con el que compartí toda mi infancia. 

- A tu madre no le ha gustado la escena que hemos montado antes, no podemos besarnos como si nada en la cocina de tu casa. - Sonrió en mis labios y me dió un corto y rápido beso.

- Pero podemos subirnos a mi habitación - Mordí su labio inferior haciéndole soltar un pequeño gemido. 

Subí las escaleras y segundos después Scott iba detrás de mi. Cuando entramos a mi cuarto cerré la puerta, enganché el cuello de su camisa y lo pegué a mi, juntando nuestros labios de nuevo. Las manos de Scott bajaron de mi cintura hasta mis muslos, elevándome haciendo que quedasen mis piernas al rededor de su cadera. Poco a poco nos íbamos acercando a mi cama, aun que no supiésemos muy bien donde estabámos, cuando estábamos a punto de llegar Scott se escurrió, haciendo que cayésemos al suelo provocando un ruido demasiado perceptible para mi madre que estaba justo debajo de mi habitación. 

- Eres un torpe - Intenté decir mientras no paraba de reír - recuérdame que nunca más hagamos esto. 

El seguía riendo, y yo estaba encima de él, sintiendo su pecho subir y bajar por el ataque de risa, podía visualizar su rostro y sus dientes blancos, era como un personaje sacado de un libro, el cual es perfecto y no puedes parar de imaginártelo. Cuando sentí que su risa cesaba subí mi vista hacia sus ojos azules.

-¿Qué miras, enana? - Preguntó mientras me miraba, haciendo que pequeños pliegues saliesen de su papada.

- Lo feo que eres- Contesté.

Fue a besarme cuando mi madre volvió a interrumpir.

-¡Scott, Brooklyn, la cena ya está lista!

WOWOWOW, capitulo intenso, ¿verdad? Bueno cada vez las cosas van a mejor entre Scott y Brook, pero todavía queda novela, así que eso, ya no digo más jajaja.

Primero, he visto que muchas escritoras hacen esto, así que he pensado en hacerlo yo también. Consta en que yo os pondré algunas preguntas aquí y si queréis me podéis contestar en un comentario, quiero conocer más a mis lectoras. 

1. ¿De donde eres? jsjs

2. ¿Qué te gusta más de esta novela? 

3. ¿Pertenecéis a algún fandom?

Son fáciles eeh jaja, si me queréis preguntar algo solo ponerlo en los comentarios en eligiré preguntas y las contestaré en el siguiente cap.

Bueno sin más demora, muchas gracias por leer, gracias por tantas visitas y votos! sois increíbles!! 

Antes de que termine el verano.¡Lee esta historia GRATIS!