Ya había pasado una semana desde la ruptura de Dylan y yo, ¿cómo me sentía? por una parte echa una mierda, si, por muy cabrón que haya sido, le he querido por muchos meses y sea como sea, eso no se olvida. Sobre el beso de Scott y yo no hemos hablado del tema, tampoco estaba pensando en hablar sobre ello, ya que fue una equivocación, estaba demasiado reciente el tema y no supe llevarlo de otra formal. Hablando de Scott, ya faltaba poco para que se fuera, solo dos semanas, y no sabía cómo estar, porque en estas dos semanas han pasado tantas cosas que no se como intérpretar mis sentimientos en estos momentos, no sé si podré saber de seguro lo que siento por ese chico, antes era un completo imbécil, (no penséis bien de él, sigue siendo un imbécil) pero ahora se había convertido en más amable, más atento, pero seguía quedando con  Chanel, o Cristal.. no recuerdo su nombre, pero es una puta.

Era por la tarde, y como siempre no tenía nada que hacer, Scott, como he dicho antes, estaba con la tía esa, y bueno, yo estaba sola, porque no tenia a Dylan, mis padres estaban trabajando y de América no sabía nada, desde días antes de romper con Dylan y era mi última opción, así que la mandé un mensaje.

"¿Puedes quedar? Estoy que salto por las paredes.
-B"

Mientras que esperaba que mi mejor amiga se dignara a ver el teléfono después de tantos días puse música, Oh love, de Green Day era una buena elección.

"Sí, ven a mi casa, estoy sola.
-A"

Me vestí, dejé mi pelo en una coleta alta y salí de mi casa.

Cuando llegué a casa de América me quité los auriculares, ya que venía escuchando música. Llamé al timbre y al rato abrieron.

Cuando abrí la puerta, era América, o bueno, lo que quedaba de ella, ahora se la veía mucho más pálida, el pelo muy sucio, como si no se hubiera preocupado por el,  y la verdad, estaba más delgada.

-¿Quién eres y qué has echo con mi amiga? - Pregunté intentando que riese, pero no hubo forma, tenía los ojos sin expresión, mirando al vacío. - ¿Qué te ha pasado, Ame?

-Brooklyn, necesito ayuda. - Tenía la voz ronca, como si no hubiera hablado de días - Vamos a mi habitación.

Subimos las escaleras y llegamos a su habitación, pasé y ella cerró la puerta detrás suya.

- Voy al baño, siéntate, no tardaré nada.

Y sin decir nada más se pasó al baño. Me tumbé en su cama, no se que la pasaba, pero están muy preocupada por ella.

A los cinco minutos salió del baño con una cosa en la mano que no pude identificar hasta que no me lo entregó.

-Brook, dime si sale azul o rojo. - Cuando me lo entregó me dió la espalda, como no queriendo saber el resultado. Era un test de embarazo.

Posaron don minutos y ya el color había salido.

-Y-ya está... - La dije.

- ¿Color? - Preguntó secamente.

- Rojo. - La informé. No sabía si eso era positivo o negativo, estaba esperando a que me lo dijese hasta que supe lo que significaba cuando se dió la vuelta y sus ojos estaban inundados de lágrimas.

- Eso es positivo, Brooklyn, ¡Joder! ¡Estoy embarazada! - Sólo se me ocurrió levantarme de la cama y abrazarla. No tenía palabras, estaba en shock, ¿Cómo podía haber cometido tan terrible fallo? Quería gritarla. Por qué yo estuve en un caso similar.

¿Cuál? ¿Os acordáis de Alex? Pues por así decirlo, la primera vez que lo hice, lo hice con él, y hubo un fallo, el cordón se rompió, y estuve fatal hasta que me hice la prueba, y por suerte, dió negativo, pero claro, antes de eso, Alex me dejó, porque no quería preocuparse de niños. Gilipollas.

América sabía mi historia, y por eso no estaba de acuerdo cuando hacía esas cosas de ir follando con cualquiera.

-¿Quién es el padre, América? ¿Cómo ha ocurrido esto? - Pregunté después de un largo tiempo esperando a que se relajara.

- Charlie, es Charlie, América, en la cita que tuvimos hace dos semanas. - Comenzó otra vez a llorar - No me bajaba la regla y me empecé a preocupar, tenía el test ahí pero tenía miedo, y cuando me has enviado el mensaje lo he decidido, era mejor hacerlo contigo aquí. - Absorbió por la nariz, y se secó las lágrimas.

-América...

-Me arrepiento mucho, Brook, muchísimo. - Tenía un revoltijo en mi cabeza. Mi mejor amiga estaba embarazada, hace una semana rompí con mi ahora ex-novio y no tenía muy claros los sentimientos hacia Scott, todo era demasiado lioso.

-Bueno, si te sirve de consuelo, yo rompí con Dylan hace una semana. - La dije pata caldear del ambiente - Me puso los cuernos - Contesté antes de que preguntará

-¿Y ese gilipollas de que va? Le romperé los huevos - Dijo América con mala ostia, por lo menos había sido ella por un segundo.

-Déjale, así mejor. - Resoplé - ¿Cómo se lo dirás a tus padres? 

- No lo sé, Brooklyn, no lo sé, mi cabeza va a estallar. - Tapó su cara con sus manos.

-¿Quieres que esté delante cuando se lo digas? - Pregunté, alomejor quería tener un poco de apoyo en estos momentos.

-¿Ahora eres mi novio o algo? -Rió América y yo la acompañé - No hace falta Brook, prefiero decírselo yo sola.

-Está bien. - Asentí.

Y así nos pasamos toda la tarde, hablando de cosas sin sentido y cada una con sus demonios internos.

Antes de que termine el verano.¡Lee esta historia GRATIS!