Despúes de que Joey me dejara sola en la fiesta decidí marcharme, no sin antes despedirme de Brooklyn y Mike, que bailaban en la pista peligrosamente juntos. Siempre había bromeado con que estos dos acabarian juntos, pero ahora, me lo tomaba más enserio.

Cogi un taxi para irme a casa. De camino no podia dejar de revisar los últimos mensajes que mi padre me habia mandado. Era incapaz de borrarlos. Mi cabeza no dejaba de repetirme que lo hiciera pero no podía. Si borraba aquello, ya no me quedaria nada de él, ningun detalle. Mi madre lo había vendido casi todo en una subasta porque no podía seguir observando aquellas cosas en casa. Me enfadé mucho con ella por aquello, pero no pude hacer nada.

La última conversación decía:

PAPÁ: Te hecho de menos, cariño.

YO: Yo tambien a ti, ¿dónde estás?

PAPA: En el trabajo, hoy llegaré un poco mas tarde a casa. Te quiero.

Pero nunca llegó.

Bajé del taxi que me habia traido hasta casa y me paré frente a la puerta. Antes de que pudiera sacar las llaves alguién abrió bruscamente.

-Mamá...- Tartamudeé.

-¿Dónde narices estabas, Daniella?

-Con Brooklyn.- Dije lo más tranquila posible. Su tono empezaba a procuparme.

-¿¡Acaso me tomas por idiota!?- Gritó.

-Claro que no.

-¡Se que estabas en casa de los Baquer!- Me dijo mientras me cogía del hombro. Rápidamente miré por encima del suyo y vi a Brenda, la fulminé con la mirada.

-¡Se lo has contado?- Le grité a Brenda, muy enfadada. Ella negó con la cabeza.

-No ha sido ella. He sido yo- explicó una voz masculina detrás de mi. Me giré para mirar su asquerosa cara.

-¿Que haces en mi casa?- pregunté levantando la voz.

-Sorpresa- Movió las manos haciendo aspavientos. Notaba el sarcasmo que salía de él. Levanté una ceja, para luego, estrangularlo con la mirada.

-¿¡Se lo has contado tú?! ¡Tú! ¡Te voy a matar!- grité mientras intentaba cojerle, peró Patrick me agarró a tiempo.

-Daniella Dumont te prohibo que culpes al chico por decirme donde estabas. Estaba preocupado por ti. Puede que tuvieras razón y no sea tan malo como habíamos pensado- Dijo mi madre cruzándose de brazos, esperando una explicación por mi parte.

-¿Pero que..?¿Tu te has visto? ¿Dónde está la Lina que se preocupaba todo el tiempo de con quién estaba su hija?

-Te has escapado y este chico me ha contado donde estabas, si no lo hubiera hecho a saber en que barbaridades te habrías metido.

-¿Desde cuando hago yo barbaridades, mama?

-Eso mismo me pregunto yo, ¿porqué te has escapado de casa?- Dijo mas calmada.

-No me he espacapado.

-Tampoco has dicho donde ibas, para mí, eso cuenta como escaparse.

No tenía mucho más que añadir y la situación me superaba. Mi madre cabreada y Joey recostado con tranquilidad sobre la pared observando la escenita.

-Me voy a mi cuarto. - Dije sin más. A mí madre la barbilla le llegaba al suelo, al igual que casi todos los de la sala. Habia dejado plantada a Lina Dumont.

Mañana me caería un buen castigo.

Subí las escaleras apoyando la punta del tacón con fuerza contra la madera para que resonara por toda la casa.

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