La clase de inglés terminó. Sinceramente, aprendí mucho más de mi nuevo compañero en esos treinta minutos de lo que esperaba, como por ejemplo que no era ningún asesino en serie a pesar de esa expresión seria.

Joey, aunque admito que no tenía muy buena fama, no era un mal tipo. Puede ser que fuera algo egocéntrico y algo malhumorado la mayoría del tiempo, pero no era tan mala persona.

-Menudo compañero te ha tocado- Le dije a Brooke cuando nos dirigiamos de nuevo hacia nuestras taquillas.

-No me hables de ese retrasado de Oliver. Es mas lento que el caballo del malo- Reí ante aquello.

-¿Tan horrible es?

-Es peor, ¡me ha contado toda su vida! Como si me importara-Gritó alarmada- ¡Incluso que tiene piojos! ¿Tu crees que eso es normal?- Exploté en una carcajada- ¿Que tal vas tu con el tio asqueroso-buenorro?

-No tan mal como pensaba.

-¿Enserio? Parece un pastillero- Brooke no tenia pelos en la lengua a la hora de referirse a alguién. A veces llegaba a ser algo maleducada, aunque siempre seria mi mejor amiga.

-No seas así Brooklyn. No es mal chico.

-¿A no?- Pregunto levantando una ceja.

-No es que no haya roto nunca un plato, pero no creo que sea como nos lo habíamos imaginado.

-Hace dos horas no pensabas lo mismo, Daniella Olivia Dumont.

-Hace dos horas ni siquiera le conocía, ¡y no me llames por mi nombre completo! - La cara de Brooke se paralizó, durante un momento. Abrió los ojos tanto como moscas, dejando ver una cara de sorpresa.

-Joder - Me dijo. Me giré en la dirección de sus ojos y pude contemplar lo que ya me temia. Joey Robin estaba detrás de mi, con una sonrisa traviesa en su rostro.

-Ho-Hola...- Le dije apenas. No tenia muy claro que hacia aqui.

-Hola, te has dejado esto en clase - Me entregó una carpeta con hojas.

-Grácias- Dije cogiendola.

-No es nada. Por cierto, tenemos que terminar el trabajo de inglés, se supone que es para mañana - Se rascó la nuca dudoso.

-Oh- Miré a Brooke que contemplaba la escena con una sonrisa burlona.- Pues, esta tarde tengo tiempo, deberíamos terminarlo-Dije algo insegura.

-Te he apuntado mi número en una de tus hojas, llámame- Sin decir más, se fué guiñandome un ojo. Aquel gesto ya era característico suyo.

Me giré de nuevo. Brooke tenia esa cara tan traviesa que siempre la caracterizaba.

-La.Madre.De.Dios- Dijo recalcando cada palabra que salía de su boca. Cogí mis libros y me dirigí a mi siguiente clase, mientras Brooklyn me seguia.

-¿Que te pasa ahora?- Le pregunté.

-¿Como que qué me pasa? Ese tio- Dijo señalando con el dedo a Joey, que estaba al final del pasillo - Acaba de ligar contigo. Otra vez.

-Eso no es verdad- Negué con la cabeza.- Estas obsesionada y te estás pasando. ¡Lo conozco de hace apenas unas horas!

-Pues él se lo esta currando. Te ha apuntando su número en una hoja. No me digas que eso no es ligar.

- A eso se le llama, ser amable, deberias probarlo alguna vez. ¡Funciona!- Me aparté de ella y me encaminé a mi clase. Esta vez Joey no estaba en ella.

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El primer dia de instituto habia acabado por hoy. Estaba demasiado cansada como para seguir pensando en matemáticas, história, o cualquier otra asignatura.

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