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Advertencias: fluff y drama.

De vez en cuando, tenía algunos pensamientos que aparecían en su cabeza, de la nada, y se preguntaba de dónde habían salido

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De vez en cuando, tenía algunos pensamientos que aparecían en su cabeza, de la nada, y se preguntaba de dónde habían salido. En ese momento, mientras observaba a Yoongi rapear en el escenario, sólo apareció una idea en su mente: qué guapo se veía con el cabello rubio, la sonrisa de lado y la chaqueta militar.

Hoseok había sentido la tentación de empujar abajo los canceladores de ruido, pues quería escuchar a Yoongi rapear como correspondía. Sin embargo, Jungkook le hizo un gesto de que no lo hiciera, con una clara expresión de preocupación, y Hoseok no tardó en comprenderlo cuando las chicas, al lado suyo, gritaron el nombre de Agust D. No sólo ellas, sino la fanaticada que ese día accedió al fanmeeting.

Era un poco... abrumador. Hoseok no sabía exactamente qué sentir en ese preciso momento, le resultaba un poco confuso todo, y sólo movió su pierna y pie con algo de nervio, al ritmo del beat de la canción que Yoongi estaba rapeando. Era la principal de su segundo EP que salió a la luz tres días atrás, y fue mucho más exitosa que las dos anteriores, con el disco vendiendo cerca de cuarenta mil unidades.

No puedo vivir como un perro, cuando nací para ser un tigre...

No fue una sorpresa que los gritos se volvieran más locos cuando Yoongi se rió y Hoseok se sentía completamente encandilado, observándolo moverse en el pequeño escenario. Una parte suya quería ser como los otros fans, que gritaban, movían sus manos y cantaban con Yoongi; en cambio, él estaba quieto en su silla (si ignoraba el movimiento incesante de su pie), sólo mirándolo y sintiendo su corazón bombeando a un ritmo rápido.

Qué difícil era dimensionarlo, reflexionaba muchas veces, cómo Yoongi lo hacía sentir. Recordaba que una de las primeras conversaciones que tuvo con Yoongi, cuando se estaban conociendo, Hoseok le dijo con enfado que no le gustaba hablar con él pues hacía que sus manos sudaran y eso era desagradable. Las hizo sudar durante mucho tiempo y luego comprendió que era porque Yoongi le gustaba, que era una reacción natural de su cuerpo. Leyó mucho en internet el motivo de que sus manos sudaran, el que su corazón se acelerara con fuerza al ver a Yoongi, el que a veces tartamudeara cuando le hablaba.

Era amor. Amor. Hoseok pensaba que era una palabra bonita, le gustaba mucho pronunciarla. Amor.

Él amaba a Yoongi. Le gustaba amarlo. Se sentía... natural.

Se sobresaltó cuando nuevos aplausos estallaron y se dio cuenta de que Yoongi había terminado su pequeña presentación. Lo vio ir hacia la mesa, donde había una botella con agua, y beber de ahí antes de hablar.

―No salió tan mal, ¿eh? ―preguntó, con esa adorable sonrisa donde mostraba sus encías. Como si de un coro se tratase, se escuchó la respuesta.

―¡Nooooooooo!

―¡Agust oppa es el mejor rapeando! ―gritó el público.

Hoseok inclinó su cabeza hacia un lado, como un pajarito. Todavía le resultaba un poco extraño como los canceladores de ruido le ayudaban a aplacar esos ruidos molestos. Si no hubiera estado con ellos, habría hecho algún mohín de disgusto y tratado de no llevar sus manos a sus orejas. A veces, simplemente no podía controlarlo y tapaba sus oídos con una vana esperanza de callar tantos ruidos.

Thunderclouds [YoonSeok]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora