CAPITULO 8

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-Brooke- grito Kay al entrar por la puerta.

Vino y me abrazo.

-Tío, espacio- le aparte un poco.

Ni que me hubiera muerto y resucitado.

-Qué tal? - me cogió la cabeza y me la levanto

Si me va a matar.

-Joder, lo tienes rojo- dijo, mientras me giraba el cuello, modo la niña del exorcista.

-Me vas a romper el cuello imbécil- le dije y me aparté.

Estaba un poco cabreada, para que negarlo, pero lo bueno es que me conocía y no se iba a cabrear.

Kay sabes que te quiero.

- ¿Estas bien? -

-A ver, como quieres que este bien, casi me mata un loco, luego e discutido con uno, y me duele la cabeza horrores- le dije mientras seguía caminando hasta llegar a mi habitación y tumbarme en mi cama.

Kay me siguió y se acercó a mí.

-Por lo menos no te has muerto- se rio

¿Lo mato o lo matas?

Le mire con mi mirada asesina

-Bueno ya me callo- dijo levantando los brazos en señal de rendición.

Me tumbé dentro de la cama, sin quitarme ni el abrigo.

-Oye- me llamo Kay

- ¿Que quieres? -

- ¿De quién es esa sudadera? -

¿Qué le digo?

¿Que el psicópata peligroso, de ojos verdes y tatuado, me la ha dado?

¿Y que me he cabreado con él por ser una imbécil?

Como que no me apetece la verdad.

-Un compañero de trabajo me la ha dado, es que como se me ha roto la camiseta...- mentí.

- ¿Que majo, y cómo es? ¿Es guapetón? -

Pero...

-Kay joder-

-Haber-

-Pero tu no te estabas hablando con la chica esa? -

No se cuantos cacaos metales se había hecho por las noches, por la tía esa.

No me cuerdo muy bien como se llamaba, pero tela, la que me había dado, con ella.

-Me he cabreado con ella- dijo apoyándose en la pared.

Uyy chisme

-por? -

-Pues que estaba hablando con uno mientras estaba conmigo-

-Pero si no estáis saliendo-

-Y? El daño es el mismo-

-Bueno eres tu el que entiende- le dije.

Lo mío eran mas rollos de una noche para divertirme, porque yo y los tios no nos llevábamos bien, no congeniamos.

Quitando a este ser, que lo aguanto.

-Una cosa...- se acerco a mi cama y se sentó.

-Dime- dije arrastrando la palabra.

-Tu no estas con nadie no? -

-No- para que me decía eso.

-No te gusta nadie? -

Ehhh, no. No, ¿verdad?

SENTIRDonde viven las historias. Descúbrelo ahora