Capítulo 38

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(Zoe)


-¡PARAD! ¡BASTA! –gritaba intentando que me soltaran al mismo tiempo que me intentaba tapar el pecho para que no pudieran quitarme las vendas.

Shaun también les gritaba pero lo estaban manteniendo en el sitio los demás.

El moreno me cogió del frente de las vendas y tiro de ellas haciendo que se soltaran. Dejándome expuesta a la mirada de todos. Me tape como pude con lo que quedaba de mi camiseta.

-¡No la toquéis! –dijo Shaun.

-Está demasiado preocupado por ella todo este tiempo ¿Están juntos? –Comento uno de los chicos al moreno- Quizás sea su chica.

-Sí, es mi novia –afirmo Shaun sin vacilar.

Me dejo hasta sorprendida por su vehemencia al contestar.

-¿En serio?

-Así que soltarla. Si la tocáis jamás os dejare en paz.

-Está ocultando que era su novia. Por eso ella finge ser un chico, para poder estar con él.

Era imposible que Shaun supiera que yo era una chica hasta ahora ¿verdad?

-¿Así que la novia de Shaun, eh? –Dijo el moreno con retintín acercándose- tendremos que jugar con ella.

Me los quede mirando con verdadero horror. Esto no podía estar pasando.

-Es por culpa suya que mi novia me dejara. Es natural que ahora me toque jugar con la suya.

-Vas a morir si le tocas un pelo –dijo Shaun enfurecido.

-A ver como lo intentas. Solo eres famoso entre las chicas por ser uno del grupo de los famosillos del internado. ¡SUJETADLA!

Dos chicos se acercaron y empecé a forcejear pasara evitarlo.

-¡BASTA! ¡BASTA! –gritaba.

-¡DEJADLA YA! ¡HARE LO QUE QUERAIS! –grito Shaun.

-¿De verdad? –pregunto el moreno cambiando su atención.

-Sí, lo hare. Te lo suplico, no la toquéis.

-Prepárate para grabar –dijo pasándole el móvil al rubio. Luego soltó a Shaun de sus cuerdas- venga haz el perro.

Shaun se puso a cuatro patas. Estaba totalmente serio. Yo le grite que parara, pero me ignoro.

-Arrástrate y ladra fuerte –ordeno el moreno.

Shaun así lo hizo. Los demás no paraban de reírse, mientras que el rubio grababa a Shaun.

Me sentía fatal por Shaun, por tener que humillarse de esa manera para salvarme. No pude reprimir las lágrimas que había estado reteniendo hasta ahora.

-¿Qué tocaba por ultimo? ¿Te acuerdas? –pregunto el moreno.

-Amo –susurro Shaun.

-Muy flojo.

-¡Amo!

-Eso es. Eres mi esclavo –dijo agarrando el teléfono de vuelta- ¿Qué pasara si colgamos esto en internet? ¿Qué dirá tu importante padre si ve esto? Lo perderás todo.

-Está bien, podéis publicarlo o hacer lo que queráis –dijo levantándose.

-¿El ídolo salvando a la chica guapa? ¿Cómo de importante es para ti? –pregunto el rubio.

-Vamos, rápido –dijo Shaun acercándose y rodeando mis hombros con el brazo.

-Shaun –susurre su nombre.

-Estoy bien. Podemos irnos ya –dijo poniendo la camisa que tenía sobre su camiseta, para taparme.

-No os podéis ir –dijo el moreno interponiéndose.

-Muévete. Hice lo que me dijiste.

-Sí, tú te puedes ir. Pero tu novia aun no se puede ir.

Nos quedamos los dos estupefactos, demasiado sorprendidos como para reaccionar.

-Ya no tengo novia por tu culpa por lo que me llevo a la tuya como recambio.

-¿Qué?

-¿Quién va a dejarte? –dije lanzando un puñetazo que logró esquivar.

Él aprovecho para cogerme del brazo.

-¿Quieres hacerlo una o dos veces?

Shaun quiso venir a ayudarme pero le pararon los pies los demás chicos. Mientras rogaba que me soltaran e insultando al moreno.

-Hace poco que nos conocemos y aun así usas los puños. Deja de resistirte –dijo en mi oreja antes de tirarme al suelo poniéndose sobre mí- Deja que te convierta en mi novia ¿te parece?

-¡NO! –grite lo más fuerte que pude.

Entonces de la nada escuchamos un insulto que no venía ni de Shaun ni de mí. Todos nos giramos para ver quién era.

Ahí estaba Enzo, sin camiseta, todo calado de agua. Acercándose. ¿Había venido nadando todo el camino?

-Enzo... -susurre su nombre por la sorpresa.

-¿Llego tarde? –pregunto mirándome.

-¿Ha venido nadando? ¿Cómo ha nadado hasta aquí? Este demasiado lejos –pregunto uno de los chicos sorprendido.

-Dejad que la respuesta a eso –dijo antes de darle un puñetazo mientras decía- os la cuente luego.

El chico cayó algunos metros más lejos dejando a todos sin palabras.

-Así que también eres un luchador –dijo el moreno acercándose- pero a mí no puedes vencerme.

Se lanzó contra Enzo pero este lo esquivo sin esforzarse y defendiéndose dándole una patada en la cara, tirándole al suelo. Los demás viendo que podía con el moreno se lanzaron todos contra Enzo.

-¿Estas bien? ¿Te ha herido? –corrió Shaun a mi lado, ayudándome a levantar.

-Estoy bien –dije sin poder apartar la vista de Enzo.

-¿Cómo ha llegado aquí?

-¿De verdad que ha nadado?

Nos quedamos mirando como Enzo uno a uno iba derrotando a todos los chicos. Hasta que no quedo ni uno en pie, que fue entonces cuando se giró a mirarnos. ¿Cómo había podido con todos después de haber estado nadando tanto rato?

-¿Estáis los dos bien?

-Estamos bien –contestamos Shaun y yo a la vez.

-¿Dónde está Troy? –pregunto Shaun.

-No es muy bueno nadando, así que he venido solo.

-¿De verdad has nadado hasta aquí? –pregunte.

-No es tan difícil. ¿Qué quieres que haga con estos tíos?

-Nada, los dejaremos ahí y nos iremos –dijo Shaun.

-¿Por qué llevas la camiseta de Shaun? –me pregunto Enzo cuando se dio cuenta.

-Ah, eso... -No sabía que decir. Shaun podía delatarme.

-Se le rompió la suya mientras forcejeaba con esos chicos, así que le preste la mía –interrumpió Shaun.

-¿En serio?

Menos mal que Shaun me estaba cubriendo. Si Enzo se entera estoy muerta. Es preocupante pero he tenido suerte.

Entonces vi como el moreno se levantó y salió corriendo ¿está huyendo? Salí corriendo tras él.

-Párate ahora mismo.

Estaba huyendo con el móvil en la mano. Tenía que quitárselo. Tenía que conseguirlo, sino Shaun se meterá en problemas.

Salto al bote que tenía en la orilla del otro lado. Y yo salte tras él.

-¿Pensabas coger el bote y largarte?

-¿Te bajas o te bajo? –dijo amenazándome con el remo.

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