DESTROYA (We're dead flies in the summertime)

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Recorren pasillos interminables. Ella sólo siente sus pies volando sobre el suelo, viendo el camino abierto. No puede creer que hayan logrado desmantelar a sus Exterminadores tan rápido, pero aún hay una salida. Tiene que llegar hasta ella, no puede perder esta oportunidad. No con todas las arañas bajo un mismo techo.

Él no sabe por dónde va, y mucho menos por dónde volver. Pero no pone atención en ello. Lo único que le importa en este momento es lograr pisarle los talones a la de gris. Darle caza antes de que se vuelva a escapar de entre sus manos. "Hoy no."

De pronto, los corredores de un impoluto blanco artificial son sustituidos por azuladas vidrieras que ocupan toda la pared; una cristalera que filtra de forma un tanto opaca el paso de la tenue luz del atardecer. El exterior de la ciudad puede vislumbrase a modo de espesas siluetas negras recortadas que se extienden en la lejanía, muy por debajo de sus pies. Desde este punto de vista, Battery City parece más bien un cementerio eléctrico; una enorme lápida colocada sobre los restos de lo que mucho tiempo atrás pudo considerarse una verdadera ciudad. Aunque ni siquiera en aquellos tiempos se la llamaba como tal.

Al final, ambos llegan hasta una sala sorprendentemente amplia; un despacho cubierto totalmente por cristaleras que no reflejan más que metal, cristales y rayos de luz. Está el típico escritorio de esmalte blanco coronando el centro de la estancia, numerosas plicas situadas a lo largo de la pared que reflejan finos e inquietos haz de luces blancos y posters llenos de gráficos y anuncios de BL/ind. La intuición le dice que Destroya ha huido hasta su propio despacho. El por qué es un misterio. La mujer, con los tacones fallándole en esta situación, se abalanza sobre la mesa, rebuscando entre los cajones con insistencia. Mientras el Killjoy se planta en el centro de la sala con determinación, saca a la luz un mando a distancia de un brillante color negro, apuntando al Killjoy directamente con él.

"¡Quieto!" Le grita con firmeza. Tiene varios mechones de su pelo en el sitio equivocado, los dientes rechinando. "¡Un paso más y lo lamentarás!"

Poison se detiene justo en el centro, permaneciendo sobre la moqueta blanca, en la que hay dibujada la enorme carita sonriente de BL. Escondiendo la pistola detrás de él.

"Si dejas que apriete este botón," No se sabe muy bien cuál, "el suelo que estás pisando se verá reducido a cenizas. Toda la base no será más que un cúmulo de escombros."

"Es un farol." Replica el otro con el semblante serio. "Al menos mientras tú también estés aquí."

"¡Tú no sabes qué es BL/ind!" Le espeta de repente, haciéndose daño en las cuerdas vocales. "¡Nunca lo habéis entendido! ¡Ni tú ni nadie! Desde que tú y el resto de esos niñatos de colores comenzasteis a interponeros en nuestro camino, he ido diseñando un millar de formas para acabar con todo ello. Lo más adecuado hubiera sido accionarlo desde la distancia, pero situaciones desesperadas..." Gruñe mientras aferra el mando hacia sí. "Requieren medidas desesperadas."

"¡Estáis todos como putas cabras!" Salta el pelirrojo, alucinando en colores. Pensando en todos los explosivos que ahora mismo habrá escondidos debajo de los cimientos, temblando con nerviosismo.

Y la única bomba que les preocupaba era la que ellos mismos iban a hacer explotar...

"¡Lo dice un hombre con complejo de Peter Pan!" Su tono de voz comienza a sonar desesperado, un poco atolondrado quizá. Se atropella con sus propias palabras, pero el pulso lo sigue manteniendo firme. "Y todo bajo las bases de la verdad y la creatividad. Menuda pérdida de tiempo. Una patraña que os inventasteis para traer esperanza a la gente, y por la que incontables inocentes han muerto."

"Al menos sigue siendo mejor que erguir un imperio sobre las bases de la mentira y el orden." Contrarresta con el mismo tono sátiro. "¡Controlando sentimientos con píldoras y convirtiendo en polvo al todo el que se opusiera en vuestro camino!"

DANGER DAYS: AftermathWhere stories live. Discover now