POV T/N
- ¿Cómo lo sabes?- pregunté alejándome de él.
- Entonces no lo niegas.- respondió, me daba mucho miedo estar junto a él, no porque fuera peligroso si no porque no sabía cómo actuar ante su presencia.
- Eso...- baje mi cabeza y mire el suelo.- no es asunto suyo.
- Eres una estudiante de esta academia y mi deber como profesor es mantener bien a nuestros estudiantes tanto física como mentalmente, si lloras todas las noches es una cuestión obvia que no estás bien.- eso me quedaba más que claro, no estaba bien. Mi dormitorio era un desastre, todas mis notas estaban por el suelo y mi celular estaba roto en una esquina. Creo que bien bien, no estaba.
Sin ganas de responderle me senté de mala gana en la orilla de mi cama. Era una pérdida de tiempo tratar de explicar lo mal que me sentía.
- Estoy bien, solo que los trabajos me están cansando demasiado.- respondí mirando las hojas, uno de los tantos motivos por los que me estaba volviendo loca.
- ¿Mic te deja mucha tarea?- preguntó mirando los papeles mientras los recogía poco a poco.
- Como me quedo dormida durante su clase me deja tarea extra, pero no duermo tratando de hacerlas, ademas que no las entiendo. Que irónico.- se sentó junto a mi mirándolas.
- Aparte de que lloras hasta quedarte dormida en la madrugada.
- Aún no me responde ¿cómo lo sabe?
- Eso no importa, me preocupa tu situación.- acomodó las hojas un poco mientras me las entregaba.- Por ahora vas bastante bien, tú manera de explicar las preguntas es clara y no le das vuelta al asunto.
Era muy tarde y se supone que él no estuviera en mi dormitorio, me puse de pie y tomé mi celular roto alejándolo de su vista.
- No lo escondas, se que lo rompiste.- dijo poniéndose de pie y caminando a la ventana.- No se el motivo pero no estás sola, solo necesitas dormir.
No pude decir nada cuando se fue, todo lo que estaba pasando era muy complicado para mi. El hombre que tanto amaba había estado en mi dormitorio y me había dado lecciones y consejos.
- ¿Por qué de la nada me siento tan feliz?- me pregunté a mi misma.
POV Aizawa
Me había jurado nunca entrar por esa ventana, solo me había acostumbrado a mirarla estudiar, o intentar hacerlo, mientras miraba las estrellas y el aire le movía el cabello. Verla así era más que suficiente para mi.
Sin embargo cuando la vi llorando y rompiendo el celular, tirando sus notas al suelo por segunda vez no me había podido resistir. La estaba pasando mal y en parte la entendía. Quería ser mejor para demostrarle a todos que no es lo que piensan.
Al final había entrado, me contó solo un poco de su frustración, en verdad Mic se había pasado un poco con sus tareas extra. Si sabía que se dormía en medio de la clase, pero ese castigo era como si se durmiera toda la semana en ella.
Después de irme me tranquilice, me había puesto mal su aroma por toda la habitación. Pensar en ella me daba dolor de cabeza.
Al día siguiente estaba por hablar con Mic en la sala de profesores después de una reunión.
- Mic, ¿puedo hablar contigo?- le pregunté por un momento antes de irnos.
- Claro.- me miro con una sonrisa que después borro.- ¿Por qué tan serio?
- ¿No crees que das muchos trabajos extra como castigos?- pregunté en modo de introducción.
- Solo lo justo.- respondió y comenzamos a caminar hasta la cafetería. Mire a T/N que estaba comiendo tranquila mientras sostenía un libro. Mic se dio cuenta y me miro entre sorprendido y con el ceño fruncido. Sabía lo que venía.- Si lo preguntas por esa chica te digo desde ahora qué no deberías de meterte en problemas.
- Ya lo se, no puedo evitarlo.- dije mirando el techo y soltando un suspiro.- Ayer entre a su dormitorio.
- ¡¿Qué?!- gritó, todos nos miraron y yo me escondí en la palma de mi mano.- Se que te gusta, pero...- lo mire con el ceño fruncido, era una verdad que aun no me acostumbraba a escuchar.- ¿Qué? No pensaste en eso verdad, vamos Shota no es normal que la veas estudiando en su dormitorio por la ventana, o que te preocupes de más cuando termina en enfermería. Te conozco.
- Sabes que es difícil, es una estudiante.- la mire, mientras comía creaba pequeños copos de hielo en el aire y jugaba con ellos. Luego los desasía y seguía estudiando. Era una hermosa combinación de una persona madura y una adolescente.
- Hoy no se durmió en mi clase.- dijo Mic y yo me sentí aliviado.- Y respondió bien a algunas de mis preguntas. Por eso hoy no tiene trabajos extras y no se...- lo mire extrañado. ¿A dónde quería llegar con todo esto?- Vamos Shota eres inteligente, no me hagas decirte lo que tienes que hacer.
- No.- dije en seco.- Es una estudiante.
- Esta a solo unos... ¿Qué? ¿Tres meses de graduarse? Luego será una adulta y no sabes si la volverás a ver. ¿Perderás la oportunidad de estar con quien quieres?- Mic me tomó por los hombros haciendo contacto visual conmigo.- Si no vas por lo que quieres...- miro en dirección a T/N y yo hice lo mismo fijándome en cómo le sonreía a un chico.- te puedes arrepentir después.
Me quede mirando como el chico se sentaba junto a ella y le tomaba el libro. Ella dejó de sonreír y el chico quemó el libro, me enoje tanto que sin pensarlo camine hasta donde ellos.
Antes de llegar T/N le congeló una mano y el chico fue corriendo hasta saber Dios donde. Sin poder evitarlo sonreí y la mire directo a los ojos, ella también me miro y su sonrisa aumentó.
Me aparte cuando lo que me había dicho Mic volvió a mi mente, tenía razón. ¿Por qué no luchar por lo que quería? ¿Por qué no intentarlo?
De pronto otro pensamiento me nubló la vista. ¿Y si ella no siente nada por mi? Eso me desarmo y no pude pensar con claridad, me sentí frustrado por no saber y la curiosidad de saber si había alguien especial en su vida iba creciendo poco a poco.
Mientras caminaba por los pasillos haciendo guardia durante la noche escuché un sonido raro.
- ¡Te congelare las bolas!- esa voz, solo con su voz y lo que dijo me quedó más que claro quien era.- ¡Suéltame idiota!
- Si te sostengo así no me podrás hacer nada... vamos déjate consentir.- el mismo chico que la había molestado en el almuerzo estaba sobre ella, presionándola contra la pared mientras le sostenía las manos.
Use mis vendas para sostenerlo y tirarlo contra la otra pared.
- Si intentas tocarla de nuevo te corto las manos yo mismo.- susurre bastante enojado mientras lo dejaba tirado en el pasillo amarrado y volvía donde estaba T/N.
- Yo p-podía defenderme.- dijo mirando el suelo.
- No, no podías.- la tome de la mano y la lleve hasta su dormitorio.- ¿Qué hacías afuera tan tarde?
- Yo...- jugo un rato con sus manos.- me quiero ir.
- ¿Qué? ¿Dónde?
- Lejos de todo esto, necesitaba tomar aire ¿bien?- respondió casi gritando.
- Entiendo, pero no es seguro que andes sola así y menos si sabes qué hay tanto pervertido en esta academia.
- Le repito, puedo defenderme.
- Y yo te dije que no puedes.- contradije.
- ¡No soy una niña! ¡Me estoy preparando para ser héroe, o al menos lo intento, y usted me dice que ni siquiera me puedo defender!- gritó, estaba enojada.
- ¿No lo entiendes?
- ¿No entiendo que? Podría ser más claro, viene y me dice que voy bien, y luego ahora me dice que ni siquiera para defenderme sirvo. ¡Estoy hasta la madre de que todos piensen que no sirvo para na-...
No se si fue el impulso de hacerla callar o el enojo que sus palabras estaban creando en mi, pero lo último que supe es que la estaba besando. La había tomado por la nuca y me había lanzado sobre sus labios de manera brusca.
Al principio pareció sorprendida y intenté apartarme, pero de pronto sus manos rodearon mi cuello y dejó que el beso se formara más intenso haciendo que nuestras lenguas pelearan por tomar el control.
Sabía que estaba mal, era una estudiante aún y por más adulta que fuera seguía estando contra las reglas. Además aún no tenía claro lo que sentía por ella y menos lo que ella sentía por mi. Me aparte un poco para tomar aire y mirarla a los ojos.
- Esto... esto no está bien...- está vez fue ella quien me beso enredando sus dedos en mi cabello.
- Por favor, no me quites esto.- dijo de una manera demasiado adictiva, su voz tan suave y a la vez tan sensual me habían hecho perder la poca cordura que me quedaba.
La tome por los muslos haciendo que enrollara sus piernas en mi cadera besándole el cuello mientras escuchaba sus jadeos. La tire en la cama y me puse sobre ella.
- Te haré olvidar todo lo malo gatita.
Lo siento pero tengo que cortar aquí, no me maten, pero les juro que lo compensaré en la próxima parte. Me despido lentamente y me escondo en una cueva. Aizawa con el cabello recogido es mi religión, si si.
Cuídense mucho, recuerden comer bien y tomar agua. Voten y comenten su parte favorita. Quizás subo el próximo capítulo entre hoy y mañana.
- Krystal💤