18 Aceptación (Theseus, Newt y Albus)

89 2 0
                                    

Pornoerotic: Trío (Ménage a troìs) - Animales fantásticos de JK Rowling


Theseus caminaba inquieto por la sala de la casa que compartía desde un par de años con el profesor Albus Dumbledore. Su relación era un secreto a voces y no porque ambos estuvieran avergonzados de estar juntos, sino que simplemente no quería dar explicaciones ni confirmaciones de nada sobre su vida privada; ahora menos que nunca, ya que estaba a punto de cambiar si las cosas salían como ambos deseaban.

—Debes intentar relajarte, Thess. Él vendrá —la voz tranquila de Albus se dejó escuchar.

—No lo creo, él es especial y siempre ha sido... distante.

Sabía que el paso que ellos deseaban dar era arriesgado y demandaba mucho compromiso que estaba seguro de que su asustadizo hermano no le daría ni un segundo pensamiento. Entonces, se atormentaba ilusionándose en que él vendría cuando en el fondo estaba consciente de que no sería de ese modo.

El sonido en la puerta cortó toda ilación de su mente.

No pudo moverse, solo miraba hacia la entrada de su casa con una aprensión que casi le quitaba la respiración. Vio que Albus se levantaba despacio del sillón del que había estado sentado mirándolo y con una tranquilidad desesperante, fue a abrir la puerta. No tendió lo que dijo al recién llegado, pero cuando dejó entrar a Newt, su hermano, Theseus simplemente ya no respiraba y podía jurar que su corazón se había detenido por completo.

Newt tenía la mirada baja y ese mechón rebelde tan rojo como su propio cabello le cubría, como siempre, parte de su preciosa y tímida mirada dándole una apariencia de inocencia casi etérea que siempre lo volvió loco de amor.

—Pasa... —Dijo Albus para que Newt no se quedara solo de pie en la entrada a unos pasos de él.

Theseus quería abrazarlo, decirle que ya había dado el primer y más importante paso, el único necesario para que esto funcionara, pero a su vez, no quería hacer ni decir nada por miedo a espantar a su temeroso hermano y esa era la razón por la que ni siquiera se movía.

—Yo... yo pensé lo que me dijiste, hermano y creo... —la voz de Newt era baja y casi avergonzada, sin embargo, tenía ese tinte de determinación que lo había llevado tan lejos en su investigación y protección de todos los animales mágicos— creo —repitió luego de una breve pausa— que podríamos intentarlo, nuevamente.

El alivio que sintió Theseus fue casi sobrecogedor.

Siendo muy jóvenes tuvieron encuentros íntimos, pero terminaron por una chica que ambos habían conocido y fue ella las que les quitó demasiado tiempo.

—Me alegro de que estés aquí, Newt —al fin habló Theseus con una sonrisa amplia.

La sonrisa que le mostró su hermano en respuesta hizo que su sangre se calentara y que su piel hormigueara, él necesitaba tenerlo en sus brazos, así que lo hizo, caminó directamente hacia él y lo abrazó fuerte; a su vez, su hermano se aferró a él como si no quisiera dejarlo ir nunca y el gemido que soltó su Newt fue bastante reconfortante que casi llora de felicidad.

Ambos caminaron hacia la habitación y cuando estuvieron dentro, sintió como la ropa de ellos fue retirada de sus cuerpos. De reojo y vio a Albus como si fuera un director de orquesta, con varita en mano, invocando un hechizo que hacía que las prendas fueran retiradas. Sonrió y al ver a su hermano totalmente desnudo en sus brazos, no pudo evitar besarlo.

El beso fue largo y placentero, en algún momento se echaron en la cama y las manos de Newt, tímidas como siempre, lo exploraba con algo de precaución, eso lo excitaba demasiado y ver a Albus que estaba sentado en el sillón con toda la ropa puesta mirándolos mientras se frotaba la parte delantera de sus pantalones donde su erección se aprisionaba, lo tenía al borde del placer.

Las curiosas formas del amor - Fictober 2019Donde viven las historias. Descúbrelo ahora