Futurista: Investigando (Kaleb y Judd)

11 0 0

PSI-Cambiantes, Nalini Singh


Año 2080, meses antes de la caída del Protocolo del Silencio

Judd corría lo más que podía, sabía que tenía que llegar lo más pronto posible a la iglesia donde antes se encontraba con el fantasma. Pero ahora era distinto, porque sabía quién era y no podía permitir que a esa persona le sucediera nada malo. No cuando faltaba poco para que los PSI quedaran libres del Silencio y aunque había unos que lo necesitaban para poder controlar sus poderes, esa sería decisión de ellos si querían abrazar el Silencio o liberarse.

Sin embargo, había otro problema, Kaleb Krychek, miembro del consejo PSI, estaba en peligro y se dirigía a una trampa. Si bien, él era uno de los PSI más poderosos, sabía que nadie conocía el alcance de sus poderes, aun así, no era inmortal y algo muy malo podría sucederle.

Cuando llegó a la iglesia donde solía encontrarse con Xavier, buscó en todo el templo, pero este estaba vacío, salió por la parte trasera y se dirigió a la zona donde sabía había una casa pequeña y rústica que estaba a un lado de la pequeña iglesia y cuando vio la estructura se dio cuenta de que las cosas no estaban bien.

Corrió y cuando llegó a donde había estado la casa, ahora todo era un montón de maderas destrozadas y supo que tal vez había llegado tarde.

— ¡Krychek! ¡Krychek! —Llamó, pero no obtuvo respuesta.

Al estar fuera de la red neuronal PSI, no podía acceder por ese medio a Krychek, y cabía la posibilidad que estuviera atrapado entre esos escombros, así que no le quedaba más opción que sacar las maderas e intentar buscarlo en el proceso de no dañarlo por si estuviera atrapado e imposibilitado de moverse.

Se concentró en cada pieza de madera y con el poder de la mente fue levantando cada escombro hasta que al fin pudo ver el cuerpo del consejero PSI lleno de sangre. Procuró que toda pieza que pudiera lastimarlo quedara fuera del alcance y cuando fue seguro acercarse, lo hizo y pudo ver que un gran pedazo de madera lo atravesaba por completo en el pecho. Si estaba vivo era de pura suerte, aunque él no creyera en eso.

—Krychek, ¿puede oírme? —No obtuvo respuesta, lo revisó y pudo notar un leve latido, lo que le dijo que la estaca que lo atravesaba no había tocado ese órgano vital—. No permitiré que mueras, Kaleb —murmuró al PSI inconsciente.

Tragó fuerte y sabiendo lo que pasaría si usaba su otro don, comenzó sin demora a tratarlo. Poco a poco fue sacando la estaca mientras se iba concentrando en reparar las moléculas, células, tejidos, venas, arterias y demás que tenía al paso de la madera, retirando también los vestigios de astillas y cualquier otro elemento que pudiera dañarlo.

La curación fue extenuante y no supo bien cuanto tiempo duró, pero al terminar no pudo evitar desvanecerse al lado del cuerpo que había curado, solo rogaba que nadie los encontrara antes que Kaleb Krychek despertara y los pudiera poner a salvo a ambos.

* * * * *

Una respiración profunda y Kaleb estaba consciente y listo para matar a quien lo atacó. Estaba realmente tan irritado de haber caído en una trampa tan estúpida que mataría a la primera persona que viera o se le cruzara.

Se levantó de donde estaba y pudo notar que todo a su alrededor estaba destruido, pero lo que llamó su atención fue que en el pecho tenía sangre y a un lado de él, estaba Judd Lauren inconsciente, entre ellos una estaca grande llena de sangre.

Recordó que ni bien había llegado a la iglesia y se dirigió a esta casa, recibió un fuerte dolor en el pecho y una risa baja se dejó escuchar, cuando volteó vio a un soldado de élite, ellos eran llamados "flecha" que sonreía y en su pecho una gran estaca. Justo antes de perder el conocimiento atacó a la flecha matándolo al instante. Eso había sido demasiado fácil, ya que si bien era muy poderoso, matar a un soldado flecha no era nada fácil.

Las curiosas formas del amor - Fictober 2019Donde viven las historias. Descúbrelo ahora