Alien: Un amor intenso (Spirk)

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Stark Trek reiniciado - Spock y Kirk


"BITÁCORA PRIVADA DEL CAPITÁN JAMES TIBERIUS KIRK

Fecha estelar... 

No, no importa la fecha estelar, porque en esta ocasión no importa nada solo lo que siento y lo feliz que soy al saber que soy correspondido."


Kirk comenzó a escribir sin parar, porque no quería dejar nada de lado.

Su corazón latía fuerte mientras escribía en la computadora personal de su camarote privado, todo lo que había sucedido unas horas antes. Cuando recibieron la inesperada visita de la comitiva Vulcana encabezada por el embajador Sarek, el padre de Spock y parte del alto comando de Vulcano, estaba algo temeroso de la verdadera razón por la cual pedían abordar el Enterprise en la estación espacial de Bajor.

Las palabras volaban mientras su mente iba recreando ese primer encuentro.


"Kirk estaba parado solo frente a la ventana sellada que dejaba ver la inmensidad del universo en el salón de los oficiales de alto rango. Hacía poco que la reunión con los vulcanos había terminado, una que había sido algo tensa porque si bien hablaron de asuntos pendientes con la federación, él pudo notar que algo extraño sucedía. Se dio cuenta de que Spock hacía un par de días no actuaba como de costumbre y la visita inesperada del padre de su primer oficial, le antojaba "oportuna e inesperada".

En ese momento, tenía un vaso de licor en la mano y por más que intentaba pensar cual era la bebida que se sirvió, no pudo recordarlo. Aun así, bebió un trago del fuerte brebaje y siguió sin identificar su procedencia, solo estaba convencido que era más amargo de lo que él se sentía por dentro. Se daba cuenta de que algo le estaba ocultando su primer oficial y odiaba no poder dar con el asunto por sí mismo.

Ni bien había terminado la reunión con los Vulcanos, él y Spock tuvieron una gran discusión, una de las muchas que, de un tiempo a esta parte, habían tenido debido a una tensión no explicada entre ellos que crecía sin control. Usualmente, el terco y necio Vulcano, evitaba al punto del ridículo que Kirk fuera en persona a las diversas misiones que tenía la nave; por su parte, él tenía que admitir que siempre estaba monitoreando a su primer oficial cuando salía fuera de la nave, poniendo a toda la nave en peligro con tal de salvar su culo engreído si fuera el caso. Lo que su primer oficial nunca tomaba bien.

Tomó otro trago, mientras escuchaba las puertas automáticas abrirse y cerrarse. No necesitaba ser Betazoide para saber que quien entraba era Spock.

—Capitán —escuchó que se dirigía a él con esa voz calmada y fría que tanto lo estremecía—, mi padre solicita permiso para desembarcar cuando la nave pase por la próxima estación y yo...

—Claro, Spock, permiso concedido —respondió antes de darle otro trago a su bebida y seguir escuchando lo quiera que su orejudo oficial quisiera decirle. Intentó simular la forma en cómo sentía la nave, porque para él más parecía una lancha a todo motor en un mar revuelto. Abrió un poco los ojos y parpadeó a modo de intentar enfocarlos, no quería que su primer oficial notara que estaba algo afectado por ingerir aquella bebida desconocida.

Kirk seguía con la vista puesta en la ventana y solo cuando desvió la mirada a un lado de su propio reflejo pudo ver que, muy cerca de él, estaba Spock observándolo con las cejas levemente fruncidas. Era obvio que a pesar de estar de espalda a él, debido al reflejo, podía verlo y notar claramente la mueca que había hecho al beber de su vaso.

Las curiosas formas del amor - Fictober 2019Donde viven las historias. Descúbrelo ahora