Boda: Lo elemental del amor (Johnlock)

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Sherlock - BBC (John y Sherlock)


Era la tercera mañana que John despertaba solo en esa gran cama. El sol se filtraba entre las cortinas diciéndole que ya era muy entrada la mañana y que, nuevamente, Sherlock se había levantado sin hacer el ruido clásico que hacía al despertar. No, ahora era todo sigilo y no solía verlo hasta el almuerzo, a veces hasta la cena si no es que desaparecía por completo sin responder su móvil. Hacía una semana que Sherlock estaba extraño y más cerrado de lo que acostumbra ser.

John se estiró y pasó la mano por la sábana fría a su lado, donde Sherlock debía aún estar echado a su lado. Desde que ellos se habían vuelto amantes, religiosamente, pasaban los domingos haraganeando en la cama y solo se levantaban para comer algo que la señora Hudson les hubiera dejado en la mesa del comedor y volvían a la cama. Ya sea conversando sobre algún nuevo caso o... haciendo el amor.

Su relación había tenido sus altas y bajas. Como colegas de aventuras, resolvían casos en los que la policía no podía dar con la solución, pero Sherlock tenía una personalidad bastante difícil, sin embargo John había podido con él. Sherlock podía ser un insoportable narcisista en muchos aspectos, egoísta y antisocial, por nombrar solo algunas de sus peculiaridades, había algo que no podía negar de su compañero, y no sabía que tan bueno ni malo era eso..., él siempre lo sobreponía en todo no solo desde que eran ya pareja, sino desde siempre. Pero, últimamente lo había visto distante e incluso distraído.

Se acarició el pecho y notó con una sensación muy fea que nuevamente se había puesto el pijama. Desde que compartía cama con Sherlock, ambos dormían desnudos... hasta hace unos días que no recordaba muy bien quien fue el primero que comenzó a ponérsela. Lo que lo llevaba a pensar en el hecho de que desde hacía unos días, ellos no tenían relaciones.

No, no iba a pensar en ello ni que ya era casi una semana.

Mierda.

John hizo a un lado la sábana que lo cubría y se levantó de la cama sin ganas de hacer nada. Después de un baño rápido y de ponerse ropa cómoda, caminó hacia el salón donde ellos usualmente pasaban el rato. El lugar estaba vacío, desordenado como siempre, aunque dentro de ese desorden, él podía reconocer cierto orden y equilibrio en todo el lugar. Necesitó pensar que era lo que había sucedido como para que Sherlock se alejara de él dejándolo extrañamente desamparado.

Sí, así se sentía, desamparado a pesar de que tal vez estuviera exagerando y que todo fuera su propia imaginación jugándole una mala pasada. Porque sí, las cosas no habían ido bien en el último caso y ambos estuvieron a punto de perder la vida. Él había recibido un disparo y si bien fue más una rozadura de bala, Sherlock se había puesto cómo loco cuando pensó que estaba seriamente herido.

Sonrió un poco al recordarlo. Esa desesperada mirada en su amante y en sus balbuceantes palabras sin sentido rogándole que estuviera bien. Él había simulado un desmayo, pero no pudo ser capaz de tolerar escucharlo tan asustado que dejó su falsa inconsciencia y le aseguró de que estaba bien.

Él no le creyó. Para ser un hombre sumamente observador y que era imposible engañarlo, ese día se había vuelto una nulidad en ser objetivo y pragmático. Ese día, Sherlock Holmes había sido un ser humano que tenía sentimientos.

Maldición.

—John —la voz de la señora Hudson lo sacó de sus recuerdos. John notó que estaba parado en medio del salón sin haberse movido en un rato—, llevo hace un rato tratando que me respondas, cariño ¿sucede algo malo?

—No, claro que no, señora Hudson —respondió intentando sonreír—. Solo estaba algo distraído.

John se sentó en su habitual sillón y tomó el periódico del día que siempre había cada mañana, simulando una normalidad que no sentía. A su vez, la señora le dejaba una taza de café a un lado. Le sonrió y se retiró dejándolo solo. Retiró el periódico sin leer y lo puso en la mesa, bebió de su café y maldijo por dentro el hecho de que no sabía que pudiera estar sucediendo en la relación que tenía ahora con Sherlock.

Las curiosas formas del amor - Fictober 2019Donde viven las historias. Descúbrelo ahora