Invitados.

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Una vez superados los primeros días, Jon logró sentirse medianamente cómodo con la nueva perspectiva de su vida.

La parte más optimista de su cerebro le decía que aquel extraño trato no podía estar tan mal si le facilitaba la vida tanto como hasta la fecha lo venía haciendo. Resultó que acostarse con Damian le favorecía en más de un aspecto gracias a las mejoras que esto provocaba en su apretada agenda y carácter.

En primer lugar estaba el hecho de que Jon ya no tenía que correr de un lugar a otro; antes tenía que ir de la escuela a su trabajo, pasando por la mansión para arreglar el jardín, eso le solía consumir gran parte de la mañana y tarde, una vez cumplidas sus responsabilidades como estudiante (no tan satisfactoriamente como antaño) debía ir a la Torre Titán para cubrir sus responsabilidades como líder de equipo, finalmente Jonathan salía con alguna nueva conquista que por regla absurda no dejaba pasar.

Ahora era en todo donde Damian participaba; el chico Kent pasaba gran parte de su día y noche en la mansión Wayne que agradablemente se localizaba bastante cerca de la universidad donde Jon estudiaba, el trabajo cada vez era mejor pues con pequeños consejos de enfoque por parte de su amigo Jonathan había descubierto nuevas áreas donde se desenvolvía de mejor manera, el jardín de Dami era cuidado por su dueño original quien poco a poco se volvía a integrar, las misiones mejoraron con los consejos pseudo amables de Robin quien cargaba con la voz de la experiencia siendo de gran ayuda para Superboy quien no sentía la presión como al principio. Y cerrando la rutina del superchico, Damian había cubierto a la perfección sus "otras" necesidades.

Jonathan Kent había desenmascarado una gran fogosidad por parte de Damian; su amigo era bastante inexperto pero como siempre hacía practicaba y se esforzaba por mantenerse a la par. Las primeras noches Jon había sufrido por no saber cómo actuar después de los encuentros sexuales con Damian, el chico Wayne solía quitarle importancia o le tiraba comentarios que aliviaban la atormentada conciencia del superchico, sin embargo con un poco más de tiempo donde Jonathan comprobó el poco efecto que causaba sobre Damian consideró que estaba exagerando y sobreactuando por lo que cada vez se permitió ser más abierto y atrevido.

Antes cuando solían tener un encuentro casual Jon se apresuraba a escapar pero ahora solían compartir lecho hasta el día siguiente sin ningún problema. Después de todo Jonathan había descubierto algo interesante que no podía dejar pasar, un extraño patrón de "actividad" por parte de su amigo. Resultaba que Damian era más demandante y susceptible al sexo durante las mañanas, varios fueron los despertares donde Damian lo recibía ayudándolo con sus dolorosas erecciones matutinas, algunas veces Dami lo montada y se mecía sobre él, en otras lo masturbada y la de las últimas veces, y también las favoritas de Jon por mucho, donde Damian le practicaba sexo oral.

Para Jonathan era más que agradable despertar y lo primero en ver y sentir era a alguien entre sus piernas dándole un muy buen trato a su hinchado miembro. Sentir la lengua de su amigo recorrerlo y engullirlo por completo era algo glorioso. Ya casi ni recordaba que no hacía mucho le había enseñado a Damian el ritmo, la técnica y la forma correcta para ofrecer el mejor de los placeres, debía reconocer que su amigo aprendía demasiado rápido pues ahora Dami era capaz de meterse el pene completamente erecto de Jon (el cual no era para nada de un tamaño modesto sino bastante grande) por completo en la boca acariciándolo con la profundidad de su garganta. Una parte de la nueva habilidad del joven Wayne era precisamente que practicaba mucho con él.

Lo más tranquilizante de toda esa nueva parte en la vida de Kent fue que Damian no decía nada después de sus encuentros y jamás trato de imponerle nada tal como había prometido.

Aún tenía la plena libertad de seguir viendo a su adorable novia la cual notaba el nuevo comportamiento relajado que Jonathan portaba, pues con menos presiones y más descanso casi todos los aspectos de la vida de Jon mejoraron. Una tarde, después de haber pasado toda la mañana en la mansión Wayne estudiando para unos exámenes, Jonathan y Kathy compartirían uno de sus tantos aniversarios como pseudo pareja; había reservado una agradable habitación en un hotel bastante lindo de Metrópolis donde tenía planeado tener una linda celebración con su novia que básicamente consistía en una cena romántica y una larga noche de sexo. Debido a que las reservaciones de la cena eran para la noche, la pareja había optado por arreglarse y prepararse en el hotel durante la tarde, ir a su cena y volver a la habitación en la noche.

Sol y tiempoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora