Misión.

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Jonathan despertó más temprano de lo habitual y como hacía cada vez que se sentía descansado salió a correr por el agradable vecindario saludando a sus vecinos más madrugadores en su rutina. Una ducha a conciencia y un buen desayuno fueron los alicientes para que el joven se dispusiera a iniciar un nuevo día en la universidad que al parecer le estaba resultando todo un éxito. Las clases fueron menos aburridas de lo habitual e incluso se sintió con un poco de ganas de estudiar para los exámenes que pronto se celebrarían, sin embargo todo eso quedó para después ya que lo que ahora Jon más quería era volver a interrogar a su amigo.

Llegando a la mansión Wayne fue hacia la ventana de la habitación de Damian y al verla abierta se arriesgó a entrar sin pedir permiso. En la amplia cama un bulto compuesto de cobijas y almohadas le indico que aun a esa hora de la tarde Robin seguía durmiendo. Por lo visto no había olvidado sus costumbres nocturnas ya que pasaba de las dos de la tarde y el heredero dormitaba tranquilo como un tronco. Levitando se acercó al borde y ahí permaneció un rato mientras admiraba la habitación; en la mesa de noche estaba la llave de oro y serpientes entrecruzadas y, abajo de ella, el libro que muy seguramente Dami había estado leyendo pues un separador de hojas se asoma por la mitad del cuerpo. Se convenció que no valía la pena molestar al pequeño murciélago así que tomando asiento en el escritorio del dueño espero a que este despertara. Movió un poco aquí y allá hasta que el sexto sentido de Robin se activó pues este se enderezó como si de una momia buscando venganza se tratara.

-¿Es un sueño o en verdad estas aquí?- las rizadas pestañas de Damian parecían pesarle una suma considerable ya que las movió apenas unos milímetros con malestar.

-Supongo que soy real- se levantó para sentarse en la cama- ¿soñabas conmigo?

-No hoy.

Damian volvió a tirar su cuerpo al colchón por lo que no pudo ver la expresión de asombro del superchico ¿No hoy? ¿Eso que significaba? ¿Que Damian llegó a soñar con él? No le interesó indagar así que alejando las preguntas se aclaró la garganta para que el dormilón de su amigo respondiera a su presencia.

-Hey- lo único que Jon obtuvo como respuesta fue una leve sacudida por parte de Damian quien se cubría hasta la cabeza con sus mantas de algodón- hay una misión en proceso aquí en Gótica, por ahora solo estamos observando e investigando- Damian volvió a agitarse como señal de que lo escuchaba- me preguntaba si te gustaría venir.

-¿No es más sencillo decir que como líder del equipo debes estar seguro que todos los miembros sean aptos para la acción?

-Bueno, no quería sonar tan agresivo.

-Hace un año no me entreno como es debido- Jon se sorprendió por la sinceridad de Robin y más porque este admitía que estaba algo oxidado- supongo que debo iniciar con cosas fáciles como sigilo y rastreo.

-Estarás conmigo en todo momento- Jonathan lo vio enderezarse y salir de su crisálida de mullidas telas.

-Que extraño es estar de este lado del entrenamiento; siendo alumno en lugar de maestro.

-Es solo formalidad- Kent quiso sonar divertido pero por la expresión de su amigo supo que Damian estaba bastante inconforme con estar en "periodo de prueba" aunque este mismo lo había admitido abiertamente- será esta noche, pasaré por ti a las 9.

-Bien- el petirrojo se estiró cuan largo era quitando la pereza de su cuerpo. Aprovechando el momento pacifico Kent preguntó despreocupado.

-Damian... me preguntaba si te gustaría ir conmigo al cine la próxima semana- Jon se había enterado de una película de estreno y en verdad se moría por ir, y ahora que su mejor amigo había regresado le pareció la combinación perfecta.

Sol y tiempoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora