Aceptación.

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Despertó sabiendo que esa no era su habitación ni mucho menos su cama; sin embargo, también fue consiente que sus fuerzas una vez más y como de costumbre estaban con él. Abrió los párpados y fue cegado por el brillante rayo de sol que le caía sobre el rostro, aquel cálido recibimiento lo hizo sonreír por lo bien que se sentía. Ya no quedaba nada de malestar en la cabeza o dolores en el cuerpo simplemente esas inconfundibles ganas de volar por los aires y la satisfacción de que ya podía hacerlo.

Tan contento estaba que apretó con más fuerzas lo que fuera que sostenía; cuando un quejido se escuchó la vibrante esperanza que el sol le había dado se apartó para quedar en segundo plano pues de improvisto Jonathan palideció. Tan concentrado estaba en no sentir su cuerpo adolorido que no había notado que entre sus brazos, como un pequeño roedor, su mejor amigo dormía.

Ahora Jon podía recordar porque todo (literalmente todo) su cuerpo se sentía así de bien. Damian se retorció, pues con el estrujón se había despertado, y por un segundo parecido igual de desorientado pero este rápidamente cayó en el recordatorio de donde estaba. Apenas y se giró para quedar de frente a Jon quien como estatua le sonrió con un gesto un tanto torcido por no saber qué decir. Sin embargo, antes de que se le ocurriera algo Damian se estiró quedando acostado sobre el pecho de Jon; ambos de frente siendo plenamente consciente de la desnudez del otro.

-Hola- Damian sonrió y le dio un beso en los labios como saludo, ante eso Jon quedó más quieto.

-eh... Hola- Damian lo volvió a besar y en esta ocasión el superchico estuvo menos asustado- ¿tienes hambre?

Una vez más Dami lo beso. Si al principio Jonathan estaba nervioso aquel tercer acercamiento le hizo ver que su amigo no estaba molesto o apenado, por lo que dedujo rápidamente que no estaba mal seguir el juego que Damian parecía querer plantearle. Jon lo atrajo sujetandole la cadera y la nuca con la intención de intensificar el beso, cuando el humano pareció sediento por aire y le permitió separarse las posiciones entre ambos cambiaron; Jon se enderezo y colocó a su amigo sobre la cama para acomodarse de nueva cuenta entre las piernas del chico maravilla, después se volvieron a besar con verdadero apetito. El tronar de la cama no se podía comparar con el de sus labios que chocaban sin cansancio.

Jon le beso la mejilla, detrás de la oreja, en el cuello, los hombros y cualquier centímetro de piel que se encontrara. Sentía las manos de su amigo subir y bajar por sus brazos en unas caricias cálidas que le estaban erizando la piel. Kent no pretendía nada en concreto sencillamente quería besar esa boca y eso era lo que hacía pero al parecer Damian no tenía la mente en una sola cosa pues de apoco empezó a abrir más la piernas. Jonathan casi por instinto se comenzó a acomodar en el espacio acariciando las costillas del chico maravilla quien parecía reír entre el beso.

-Damian...- susurro el super al sentir las caderas de su amigo mecerse hacia arriba, chocando ambas recién despiertas erecciones.

El super se colocó de tal forma para que su semiereccion cobrará toda la vida que necesitaba para penetrar una vez más a su amigo, sin embargo cuando bajó la mirada y vio la chorreante entrada de Damian escurrir bastante de su semen se frenó en el acto. La vista lo estremeció de lo mucho que era, por lo que lamentadose lo que había hecho decidió no continuar. Muy seguramente le estarían doliendo las caderas a Damian y si Jonathan decidía penetrarlo una vez más estaba convencido que a Wayne le incomodaría o pero aún le dolería.

-¿Qué ocurre?- Robin estaba acostado mirando como Jon se removía los cabellos con aquel gesto que le hacía ver más atractivo de lo que ya era- ¿tan malo fue?

-¿Qué? No, no, no- Kent negó con las manos y cabezas arrepintiéndose al instante por lo asustado que muy posiblemente lucio- estuvo... eh bueno yo... estuvo bien.

Sol y tiempoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora